Desde que se recuerda la historia a sí
misma, el ser humano ha preguntado a sus ídolos, a sus dioses, a sus espíritus, a quien corresponda –si es que se corresponde con alguien- a propósito de los augurios que gravitan sobre él, sobre él, sobre el ser humano. Y, en especial, a propósito de los augurios sobre uno mismo, sobre un país, sobre una persona.
También a lo largo de la historia de las historias, se le ha dado el crédito de la verdad a algunas civilizaciones, como la judía, como la cristiana, como la azteca, como la maya, como la inca, por citar así las más renombradas. Se les ha dado la valoración de que ellos representan la verdad, que ellos son los transmisores de la verdad. Y sus augurios, en consecuencia, son los que condicionan el desarrollo humano a través de la historia.
Y así, los polos de influencia van ejerciendo su fuerza para que los pobladores, los ignorantes, los que no conocen las profundidades de los artilugios que las diferentes culturas generan para dar a conocer sus previsiones, pues aguardan, escuchan y casi siempre tiemblan. Porque los augurios, si se quiere dominar, hay que asustar; si se quiere ganar, hay que provocar miedo; si se quiere poseer, hay que generar susto… Los augurios, casi siempre –salvo algunas excepciones- suelen ser terribles, malos, horribles o tenebrosos, más o menos. Con muy poca probabilidad de… de que el augurio sea diferente.
Y, aunque pudiera pensarse que hoy, en el siglo XXI, los augurios de las grandes potencias religiosas, espirituales, sagradas, ya no tienen tanta influencia, permanece un augurio de otra naturaleza, como la política, la económica, la social, la cultural, que, igualmente, nos atemoriza, nos aterroriza. Al menos eso es el intento, ese es el trato. La mayoría de las veces, lo consigue en un porcentaje importante.
Se trata, en definitiva, de ver cómo los augurios procuran, por todos los medios, introducir el miedo en el cuerpo. A partir de ahí, el miedo ya empezará a ser libre. Y el miedo libre dentro de cada ser es… se lo pueden imaginar: Dolor, temor, sufrimiento, desastre, desespero, rabia, guerra…
-¡Ah!, pero ¿esto no ocurría antes de que tuviera el temor dentro?
-No.
-¿Antes de que le hubieran inoculado el miedo dentro?
-No.
-¡Ah!
Cada persona, además, además de ese augurio de universo, cada persona, además, tiene sus propios pequeños –pequeños, depende- miedos. Con lo cual, a la inoculación, a la inoculación del miedo general, se le añaden los miedos particulares de trabajo, salud, renta, tiempo libre, hipoteca and etc, etc, etc.
¿Podría ser, podría ser esta semana, una semana… no digamos sin miedos, no, tanto sería un milagro, pero, una semana orante con menos miedo?
La pregunta inmediata es: ¿Y cómo se combate el miedo?
La respuesta es muy fácil, lo que ocurre es que el espíritu humano es muy egoísta. Verán, por ejemplo:
-Tengo miedo a la muerte”.
-¿Y por qué? ¡Hombre! Si te mueres y ya está… ¿Miedo por qué?
-Hombre, es que si me muero, mi familia, mis hijos…
-Si ya muerto, a ti eso no te interesa, ya tú dependes de otra realidad. ¿Por qué le tienes miedo? ¿A qué le tienes miedo? Lo que tú quieres es poseer la vida, y por eso le tienes miedo a la muerte.
First asunto. Segundo:
-Tengo miedo a que llegue una enfermedad
-¿Qué pasa? ¿Que las enfermedades circulan por la carretera y van mirando a ver… a ver dónde llegan? ¡Mira!, ahí está Manolo, vamos a por él… Ahí está Antonio… ¡Antonio! ¡Ábrete sésamo!, que te vamos a inocular…
Que te llegue, que te llegue… ¿cómo que te llegue?
Si al menos admitimos que no existen enfermedades sino enfermos, pues, ¿por qué vas a temer a una enfermedad? Si en realidad no existen, son otros estados de salud diferentes.
Another, otra:
-Tengo miedo de que mi niño repita el curso, porque mira, ha repetido dos veces y, como repita la tercera…
-¿Y la cantidad de millones de niños que no tienen ni siquiera la oportunidad… no de repetir, sino que ni siquiera saben lo que es una escuela… Pues el tuyo que repita, puede repetir tres, cuatro… así se lo sabe mejor..
Claro, fíjense ustedes lo inútil que es tener miedo, ¿no?
-Claro, pero es que si le queda una asignatura, no podemos irnos de vacaciones…
-Él no puede irse de vacaciones, él no, los demás sí.
-No sé, tengo miedo a que me echen del trabajo…
-El trabajo siempre ha sido malo, siempre… el trabajo nunca ha sido bueno. Si te echan, bendito sea. Bendito sea tu jefe y la empresa, porque te han quitado un problema, de verdad.
-¿Y el dinero?
-¿Qué dinero?
-¡Hombre!, si me quedo sin trabajo…
-Ya vendrá, ése sí viene cuando hace falta. ¿Tú no sabes pedir? A ver… ¿cómo se pide?
-Por favor.
-¡Eso!, muy bien. ¿Y qué más dices?
-¿Me podría usted prestar…?
-No, no digas prestar, porque no lo vas a poder devolver…
-Dar: me podría usted dar?
-Oye, ¿miedo a qué? A pedir… y así te das cuenta quién es generoso y quién no. Te vas a llevar una sorpresa increíble.
Bueno, y pueden ustedes repasar todas las… los augurios que se centran… como ahora que llovía:
-Otra vez llueve, hay que ver, otra vez llueve…
Hace muy poco, todos los pantanos estaban vacíos y nos íbamos a secar, ahora están llenos… otra vez llueve… ¿No es acaso esa situación para llorar?
O sea, es decir, es decir, que los augurios personales más –insisto- los generales… que se va a acabar el mundo, que se va a acabar el petróleo, que se va a acabar el campo, que se va a acabar el oxígeno, que se va a acabar… todo se va a acabar. Si no hacemos esto va a ir mucho peor, si no hacemos lo otro….
Vamos a ver, ustedes piensen un rato, un momentito, ¡eh!, un momentito… de verdad, ¿ustedes creen, sinceramente, que seis mil millones de seres humanos, comparados con el 80% de la materia viva –que son las bacterias- tienen alguna capacidad para cambiar la vida? Sinceramente. Un, dos, tres. Sinceramente. Despojados de augurios, soberbia, vanidad y todas esas cosas, ¿creen que el ser humano puede cambiar la vida, el fenómeno de la vida? Rotundamente no. Puede hacer bombas atómicas, puede hacer un infierno radiactivo… ¿Y qué? ¿Y qué?
-¡Hombre!, se moriría la mayoría de la gente.
-Bueno, ¿y qué? ¿no estaba previsto que se murieran tarde o temprano? Entonces, ¿qué más da que se mueran antes que luego? Así tienen más tiempo para estar en el cielo.
Como ven, hace falta un pelín de humor, pero también un pelín de inteligencia. Entonces, cuando llegan los augurios de la era de piscis, de la era de acuario, de la era maya y del 2.012, que… por cierto, el 2.012 dicen que va a ser… terrible. Y está aquí al lado, ¡eh!, que estamos en el 2.008. Dense prisa, si quieren ser malos aprovechen todo lo que puedan, porque luego… amigos… cambio de mentalidad, cambio de no sé qué… bueno, dramas miles. Está bien, está bien.
Y, por supuesto, tiene más fuerza porque parece ser que la kabalá también está de acuerdo, y también está de acuerdo… todo el mundo se ha puesto de acuerdo para el 2.012, fíjate qué tontería, ¿no?
Y claro, puedes correr el riesgo de que ese miedo te lo introduzcan en el cuerpo y vamos, de aquí al 2.012 lo único que puedas hacer sea temblar, temblar.
Por supuesto, millones de personas se lo creerán. Y no entramos a discutir si es verdad o no, porque, ¿y si es verdad, y qué? ¿Y si no es verdad, y qué?
Volvemos a la pregunta: ¿Tiene la humanidad capacidad suficiente como para acabar con la vida? La vida es lo que nos importa, de lo que sea.
No.
Ya. Ahora, que en el 2012 viene un meteorito y nos parte por la mitad… puede ser, pero, ¿para qué vamos a discutir eso? ¿Para qué? ¿De qué sirve? Si, en cualquier caso, será un acontecimiento que no será producto de nuestras acciones sino de… de la Creación. Entonces, ¿qué? ¿Ustedes creen realmente que el hombre tiene inteligencia suficiente para interpretar los designios de la Creación? ¿De verdad? ¿Alguien puede creer o creerse con capacidad de interpretar los designios de la Creación? ¡Jo! ¡Pues qué valiente eres!... ¡O qué paranoico! Que se pueden escuchar muchos tipos de voces, ¡eh!, las voces propias, ¿verdad? Y, obviamente, obviamente, las voces divinas, que no lo vamos a discutir, por supuesto que no, pero que… como que últimamente Dios está parco en palabras, en mensajes, en, en todo ese movimiento de urnas y urnas, de muerte, que organizan sobre todo las religiones para amedrentarnos, para que volvamos al buen camino.
Pero… si no estamos en mal camino, si estamos buscando un “putito” camino. Putito, putito… ¿qué mal camino? Putito, putito, ¿qué mal camino si… si el demonio ha fracasado? Si está asustado por lo bruta que es la humanidad, por lo incapaz de ser lo suficientemente malo para… no tiene nada que ver las barbaridades que hace la humanidad con el demonio, nada, nada que ver… ¡pobrecillo! Ha pedido asilo político en el purgatorio y se lo han dado. Dice: “Yo con estos no puedo, no entienden nada, no entienden lo que es ser sutilmente malo, no lo entienden… son malos brutos. Esos no los creo yo, y luego me echan la culpa a mí de cosas que no he inducido…”
O sea que, como pueden deducir, si se quita uno un poquito de importancia así… personal, digamos, ¿verdad?, pues los miedos se pueden ahuyentar y, si en el 2.012 viene… no sé, una bola de fuego, y hace una carretera gratis… pues mira qué bien, pues mira qué bien.
De verdad, en serio, en serio. Si nosotros, como mucho, como mucho, hacemos un “putito” camino. Bueno, vamos a decir un “pícalo” camino, no se interprete mal.
¡Ah!, pero no, pero no, los enviados, los iluminados, los calculadores… ¡joder!, el pobre Nostradamus, ¡la cantidad de cosas que ha previsto y la cantidad de cosas que ha fallado! ¡Madre mía, madre mía, madre mía! Más que una escopeta de feria. Pero cómo se le da la vuelta a las cosas y cómo se le interpreta y se le reinterpreta… Y ese caché que se dan los esotéricos diciendo: “Tranquilos, porque llegará la era de acuario…” o la de piscis, sé que era algo del agua…. Pero llevan diciendo eso desde hace un montón de tiempo, y nada, que no llega… Ahora sí, ahora está lloviendo más… a lo mejor se referían a esta agua…
Y no se trata de ser optimistas, no, no, no, tampoco. Simplemente estar en la posición. ¿Está usted en su posición, o está suponiendo que…? ¡Ah!, esté usted en su posición.
Probablemente, cada ser humano, en su ambiente, sepa cuál es la posición que le corresponde. Decimos que “probablemente”, ¡eh!, porque podría ser que se dieran unas circunstancias especialmente complejas o complicadas y que no fuera fácil saber cual es mi posición. Pero “normalmente” –que es normalmente-, ¿uno sabe cuál es su posición? ¿Uno sabe más o menos cuando molesta, cuando..? No. ¿A qué sí? ¿No se suele decir habitualmente: “Perdona, pero…”?
-No, no te perdono, ya hemos terminado la conversación
Se empieza por pedir perdón, porque se sabe que ya se está molestando…
Eso es importante, el saber cuál es mi posición aquí, en esta casa, en esta familia, en este trabajo, en esta sociedad, en esta cultura, en este país, en este planeta, en este continente, ¿Cuál es mi posición?
Probablemente, si cada cual se hace esta pregunta sin aspirar a descubrirse como presidente, como director, como gerente, sino que se hace la pregunta sin más, a lo mejor sale algo importante, socialmente considerado, pero a lo mejor sale algo… “¡Ah!, mi posición es mantenerme lo más contento posible, ser una persona agradable y… no desear nada que sea del prójimo”, por ejemplo, por ejemplo, esto es una cosa clara, ya lo sé, pero una cosa así.
Y a lo mejor, manteniendo esa posición: “Esta es mi posición”, incluso a veces le puede preguntar alguien:
-Oye, oiga, vosotros, ¿Cuál es la posición que creéis que debo yo de tener en este enjambre?
-Pues estar callado.
Pues ya está. ¿Ves? Ya está, todo el mundo está de acuerdo en que debe estar callado. ¡Qué fácil, ¿no?!
-¡Ah!, no, es que yo no quiero estar callado.
-Pero, ¿tú no querías buscar tu posición?
-Ya, pero a mí me interesa una posición… bonita.
-No, pero es que no es lo que a ti te interese, es cuál es tu posición.
Que probablemente cambie a lo largo del tiempo, a lo largo de… ¿Cuál es tu posición con respecto a…?
Y luego, obviamente, ¿Qué respuesta vas a dar? ¿Qué respuesta vas a dar cuando te amenacen con la gripe aviar, con los priones, con el SIDA, con las drogas, con el alcohol, con la obesidad, con la diabetes, con el colesterol, con la hidropesía, con la depresión, con la esquizofrenia, con la anorexia nerviosa, con los problemas cardiovasculares, con los problemas cardiacos, con los tumores, con la enfermedad autoagresiva, ¿Qué, qué…? No seguimos, ¿verdad?... ¡Ah!, sí, con los accidentes de tráfico, con la radiación solar, con la contaminación, con el cambio climático, con la globalización, con la depresión económica…. ¿qué respuesta vas a dar? Por cierto, ¿no te has asustado? Probablemente se asusten más los varones que las hembras. Lo digo por si luego, por casualidad, habla un hombre o una mujer de este asunto, pues… “¡Ah!, pues es verdad, mira, nos lo habían dicho”…
Y como, obviamente, el que lleva el bastón de mando, habitualmente es el varón, pues éste nos va a golpear una y otra vez con… (sonidos intranscriptibles)… y todo el día, como se suele decir en lenguaje castellano, “acojo-nados”.
Yo interpreto o trato de interpretar esa palabra, y deduzco que son los testículos nadando… o sea, que el hombre queda, el hombre queda hundido y sólo sobresalen los testículos que flotan. Es una figura bastante grotesca, y deduzco que uno se ahoga, aunque se salven los huevos…
Es difícil interpretar esa palabra: acojo-nados… nados… nados… ¿Quién nada, quién nada? Entonces, quizás sólo con imaginarse esta posición, a uno se le quita el miedo… “No, no, yo así no quiero estar, esto debe ser incomodísimo, incomodísimo”
¿Qué respuesta? ¿Qué respuesta orante se le puede dar a los temores, a los avisos, a las interpretaciones, a los oráculos humanos? ¿Qué respuesta orante se le puede dar? Aunque digan provenir –porque se les ha dado el crédito de que ellos son los transportadores de la verdad-, ¿qué respuesta hoy, XXI siglo de la era cristiana, se le puede dar a todo eso? Porque fíjense la cantidad de cosas, y hemos nombrado simplemente las más corrientes, quedan muchas más, pero que están ahí.
Pueden decir dos cosas:
1. Yo no soy de este mundo, a mi… eso no va conmigo.
Por ejemplo, que es una estrategia que más o menos es conocida por el cristianismo: Mi reino no es de este mundo.
-No, eso no va conmigo.
-Pero hombre, si ha subido el precio de la gasolina…
-Yo siempre le echo lo mismo, me da igual que suba o que baje, le echo lo mismo.
-Pero llegarás a más o menos sitios…
-No importa, eso tampoco me preocupa, para algo tengo las piernas.. No. No, no me vas a asustar.
Mis preocupaciones son de otro mundo, ¿me entiendes? Me preocupa más la imagen de un atardecer, el llanto de un pájaro o la poesía inconclusa de una ternura. ¿Sabes? Y eso, eso otro no me asusta, ¿vale?, me hago reino con una Creación que no tiene nada que ver con la que me han contado, ni la de los monos ni la del barro. No sé cómo sería, no tengo ni la menor idea, pero seguro que ninguna de las dos es cierta. Me hago eco con el misterio, ¿sabes? El misterio que me protege, me cuida, que me alegra, que me sorprende… No, no hago eco del señor ministro, del señor director… no. Lo escucho, sí, claro, pero no me afecta. Aunque me golpee con el látigo, no me duele. Porque no soy de aquí, ¿sabes? Estoy de paso y, como estoy de paso, lo que venga de miedo, de susto, de terror… como que.. no sé, no tengo consciencia de ello. Lo que venga de alegría, de fiesta, de… ya puede que le preste algo de atención, pero tampoco mucho, mi fiesta está por otra onda.
Eso podría ser una respuesta orante.
2-Otra quizás más pragmática, podría decirse:
-¡Eh!, vale. No sé exactamente en qué creo, pero existe una fuerza que mantiene esta bolita azul flotando en la galaxia, y que sí, hay explicaciones de radiaciones, de mallas, de cuerdas y de bigbanes, y cosas, ¿verdad? Pero esto es mágico, es increíble, es increíble. Y yo no creo que se geste toda una historia de este tipo, tan grandiosa, para venirnos a castigar con una gripe, de verdad que no. ¿que nos puede dar la gripe? Sí, puede ser, pero es un acontecimiento que no se corresponde con mi naturaleza.
En cambio, si le presto atención; en cambio, si le presto creencia; en cambio, si le presto temor, si le dejo que entre, entonces sí, las reglas del juego cambian, padecerás la gripe, la meningitis, los priones, los cardiacos… todo lo que tienes miedo, directa o indirectamente se te acercará a ti, o a los tuyos, o a los más cercanos, o a los de tu país o a los de tu continente. Porque tú mismo induces a realizar un comportamiento patógeno que provoca y promueve ese agravio.
Es de nuevo aquí cuando el sentido orante nos da la orientación, para que busquemos la posición, para que descubramos que no hay lugar en nuestro espíritu y en nuestra alma y en nuestra mente, para tener miedo a la Creación, ¡no hay lugar!
¡No hay lugar tampoco para tenerle miedo a otro ser humano! Aunque nos golpeen, aunque nos rompan, aunque nos maten. ¡Miedo! ¿Miedo? ¿A otra cabeza y tronco y extremidades como yo? ¿Porque sea más grande? ¿Porque tenga una pistola? ¿Miedo? ¡NO!
Podría ser una semana interesante. Un momento significativo en el que los pronósticos, los avisos de temor, de terror, de horror, dejen de hacer efecto.
Podría ser una semana interesante para descubrir mi posición y ser verdaderamente útil a mí mismo y a los demás.
Podría ser una semana útil para dar una respuesta orante a todos esos augurios que parecen perseguirnos a lo largo de la historia, y que sean ciertos o no, no tienen por qué hacerlos coincidir –que es lo que buscan- con la rabia o la ira de Dios. ¡Falso! Existe la rabia y la ira de nosotros.
La naturaleza creadora de lo Eterno, no tiene rabia. No tiene cualidades humanas. Eso también se podría aprender, aprovechando la semana.
Recogernos en el regazo secreto Creador, arroparnos en sus bendiciones, que se expanden por doquier y que las podemos ver.
Transformar nuestra cara de preocupación y de miedo por la de sonrisa y… y… y… y que los puntos suspensivos los ponga la Creación.
Una respuesta diferente. Amadamente orante. Contundentemente tierna.
Amén.
.................................................................
Jeniffer Argomedo Hodgkinson
"Los grandes cambios empiezan desde las pequeñas cosas"


















Comentarios recientes
hace 2 horas 4 mins
hace 22 horas 8 mins
hace 22 horas 19 mins
hace 22 horas 37 mins
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día
hace 1 día