León, Guanajuato.- En Guanajuato, mensualmente mueren siete mujeres por violencia, tres por homicidios y cuatro por suicidio.
De los homicidios cometidos contra ellas, el 41.9% ocurrieron en su hogar. En el 2007, de muertes intencionales de mujeres, 31 fueron homicidios y 46 suicidios.
Los tipos de violencia que se agrupan en mayor frecuencia son: la violencia comunitaria con un 34.7%, violencia de pareja 34.3%, violencia laboral 26.9%, violencia familiar 13.7% y violencia escolar con 13.4%.
Lo anterior de acuerdo a datos emitidos por la organización Cimacnoticias, en el marco de la campaña regional "Por una maternidad libre y voluntaria".
Instituciones
En el Instituto Municipal de la Mujer de León se atienden al mes a un promedio de quinientas mujeres víctimas de algún tipo de violencia, con servicios de orientación y prevención, anunció Teresa Zorrilla Palomar, Directora de la institución.
La funcionaria, declaró, "Ojalá las autoridades analicen las iniciativas expuestas por diputados de los diferentes partidos políticos, para la existencia en Guanajuato de una ley que garantice a la mujer una vida libre de violencia. Nos interesa mucho que todos y todas podamos apoyar para que tengamos una Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de violencia, en nuestro Estado". Abundó que espera que pronto se pueda "cuajar " dicha ley y con ello tener reglamentos en una operación adecuada y conjunta con las instituciones encargadas en atender, prevenir y erradicar la violencia, para que se vea reflejado en un cambio, donde se proteja a la mujer y se castigue al victimario.
Trata de personas
Según información del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social (CEIDAS A.C.) en una de sus publicación en internet donde se expuso que la presencia de trata de personas, que es otra forma de violencia, puede darse en el contexto de un clima social de violencia, abuso, maltrato y discriminación en contra de mujeres, niñas, niños y adolescentes, quienes constituyen los grupos de población que en mayor medida son "enganchados" y convertidos en víctimas de los tratantes.
Estipula que Guanajuato entra en los siete estados con mayores posibilidades de ser vulnerables a la trata, "esto no quiere decir que la exista".
Dentro de los factores de riesgo influye la intensidad migratoria, interna e internacional, en la que Guanajuato y Oaxaca encabezan los dos estados con mayor flujo de migrantes en el país.
Menciona que desafortunadamente aún no se ha logrado construir un sistema nacional de información sobre el tema, que ni autoridades ni sociedad civil han logrado consolidar un instrumento que arroje información cuantitativa sobre el tema.
Algunos de los factores a nivel individual que influyen en la vulnerabilidad, son: baja autoestima, falta de información, pobreza y carencias económicas, violencia doméstica, discriminación y violencia de género, falta de empleo, desinterés de los gobiernos por limitar la trata de personas y corrupción, entre otras.
Atención
En León, en que lo va del año, se recibieron 20 mil 503 llamadas en la línea de emergencias 066 por violencia intrafamiliar, informó Jorge García, Director del C4 municipal.
Señaló que estas denuncias se canalizan con las corporaciones de Seguridad Pública o de auxilio, depende del grado de la misma.
Ejemplificó, "la función que realizamos es canalizar, si la persona que reporta informa que hay personas lesionadas, se envía a Cruz Roja o a la fuerza de Seguridad Pública, según la emergencia", además de que se les brinda atención psicológica por teléfono. Cabe mencionar que el 066 atiende las 24 horas del día, durante todo el año.
Prevención
La Procuraduría General de Justicia en el Estado de Guanajuato, a través del Programa Estatal de Prevención de Violencia Intrafamiliar, atiende de forma gratuita y confidencial a las personas con algún tipo de violencia.
Algunos de los servicios que ofrece son: asesoría jurídica, asistencia médica y asistencia social.
Las victimas en León pueden acudir a las instalaciones de la PGJ, ubicadas en Timoteo Lozano 2302-B o bien llamar al teléfono 01 477 15 60 39 para pedir información.
Es importante reconocer que las señales de violencia no solo son físicas sino emocionales, psicológicas, económicas, patrimoniales o sexuales, en la que muchas de las veces por desconocimiento, las personas no se dan cuenta cuando ya forman parte del ciclo de violencia.
Algunas de las alertas son: gritos, empujones, menosprecio, insultos, recriminación, discriminación, violación, por mencionar algunos.
Estadísticas
En Guanajuato de cada 100 mujeres, 38 dijeron haber vivido eventos violentos por parte de su pareja, según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de Relaciones en los Hogares (ENDIREH) aplicada en el año 2006 por parte del INEGI.
La encuesta refiere a mujeres de más de 15 años. Esta proporción es menor al promedio nacional, que indica que de cada 100 mujeres, 47 fueron agredidas.
EL documento cita el número de mujeres violentadas por su esposo o pareja, en su último año de su relación, donde el 32.2% de las mujeres guanajuatenses, manifestaron haber padecido al menos un incidente violento.
Apuntó que la violencia contra las mujeres debido a su condición de género, está presente en todos los ámbitos sociales con la existencia de agresores diversos: familiares, pareja o incluso desconocidos.
Este tipo de actos se reflejan en el hogar, calle, trabajo, escuela, entre otros.
Esta publicación maneja información estadística en lo que refiere al ámbito privado y contempla a la violencia hacia las mujeres de 15 a más años de edad.
A nivel nacional, en este mismo año, se estimó que 24 millones de mujeres, dentro del rango de edad expuesto, son violentadas, lo cual representa el 67% de su totalidad. Lo anterior explica que 4 de cada 10 mujeres fueron agredidas en su vida marital. El segundo tipo de violencia se presenta en espacios públicos, la cual es ejercida por desconocidos: agresiones y abusos sexuales, despojo material y económico.
Tres de cada 10 mujeres, durante el 2005, se enfrentaron a actos de violencia en el ámbito laboral, básicamente fueron discriminadas profesionalmente.
Cinco millones fueron víctimas de algún directivo, docente o compañero durante el periodo de estudiantes.
En el ámbito familiar, 5.5 millones de mujeres fueron agredidas por su pareja en el último año.
Denuncias
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), difundió que a nivel nacional, pese a que en muchas ocasiones las mujeres son agredidas de manera grave no acuden a denunciar los hechos delictivos perpetrados por su pareja.
Más del 65% de las mujeres que padecieron violencia física o sexual por parte de su pareja, no recurrió a ninguna autoridad.
De estas mujeres (que no recurrieron a alguna autoridad) para denunciar las agresiones, el 34.2% consideró que se trató de algo sin importancia, mientras que el 31.8% de las mujeres que no denunciaron haber sido violentadas, mencionan que "por sus hijos "no recurrieron a alguna autoridad.
Lo anterior, aunado al desconocimiento de las mujeres sobre sus derechos, se encuentra la desconfianza en el sistema de seguridad y procuración de justicia, razón que se mencionó en el 12% de los casos.
Chantal a sus 38
Frente al espejo, entre las sombras, al interior de un camerino, "Chantal" iniciaba su metamorfosis.
Sus dedos cortos sujetaban las sedosas medias que recorrían sus piernas torneadas, mientras su curvilíneo cuerpo se encontraba impregnado de brillos.
Las lentejuelas de un corto disfraz de enfermera, blanco con encajes rojos, acentuaba su silueta y dejaba muy poco a la imaginación. Y para finalizar, la combinación perfecta, unos zapatos de tacón dorado.
Y mientras ella se caracterizaba, desde el exterior llegaba la advertencia: "primera llamada... ".
Hasta su reducto llegaba el murmullo del público, formado exclusivamente por hombres, entre el ruido de choques de botellas, risas y las estridencias de la música del número que la antecedía.
La pesada atmosfera, saturada de humo de tabaco, la lascivia, morbo y alcohol, impregnaban el ambiente, ella seguía aún afuera pero en unos minutos más se lanzaría hacia ella con su mejor sonrisa y sus movimientos más sensuales y energéticos; entraría a la pista en la que se transformaba por corto tiempo: ¡en una reina!
A prisa, "Chantal" esparcía sobre su rostro una exagerada base de maquillaje, labios rojo intenso, mientras un delineador recorría el párpado que disimulaba el postizo de sus pestañas que hacían resaltar el verde de sus ojos, después de colocarse los pupilentes.
"Segunda llamada, segunda llamada", los últimos toques para resaltar su belleza con una extravagante peluca y un toque de perfume, un tanto llamativo. Y "lista para el show".
"Con ustedes, la majestuosa e intensa: Chantal", anunció el presentador y al ritmo de la música de una melodía de Madona, la primera de cuatro, donde la última tendría que ser lenta y sensual, con la que desprendía sus diminutas prendas de su cuerpo hasta quedar desnuda, mientras deslizaba su cuerpo en un tubo de metal al centro de la pista
Hasta en los table dance, la imagen y un cuerpo estético será mejor pagado, "Por una hora de sexo me pagaban de mil 500 a 2 mil pesos".
"Chantal" sufrió de violencia en el seno familiar. Nunca conoció a su padre, es la novena hija de dieciocho hermanos, de diferente progenitor; algunos de sus hermanos, actualmente son drogadictos y violentos, aseguró.
Con lágrimas en los ojos narró sus sueños rotos. "En Tijuana, a los 18 años, fui violada por un hombre mayor que yo, sólo porque no acepte ser su novia. Me amenazó y con engaños me llevó a su casa, donde con violencia me rompió mi ropa y me violó, así perdí mi virginidad".
Ella anhelaba llegar virgen al matrimonio.
Regresó a León, destrozada por la experiencia. El odio a los hombres y el deseo de venganza se hizo presente y por años jugó con los sentimientos de los varones que la pretendían, hasta que se interpuso "el amor".
Entregó su cuerpo a un individuo, que cuando supo que ella estaba embarazada la agredía y le proponía que abortara. Pero en medio de la ignorancia defendió la vida de su hija, que le costó el abandono del sujeto y posteriormente que sus padres la echaran a la calle.
Sin un lugar donde vivir y sin un peso en la bolsa, comenzó a buscar trabajo en diversos lugares, pero como no sabía leer ni escribir, le resultó difícil. Aconsejada por una conocida, acudió a Silao, donde comenzó en cantinas y centros nocturnos a "fichar" y luego a prostituirse, "Al ver la necesidad y que no tenía con que mantener a mis hijos, fui a pedir trabajo a una cantina donde empecé fichando. No estaba acostumbrada a tomar y lo tenía que hacer, en ocasiones me tomaba hasta cuarenta copas".
A sus 23 años viajó por diferentes ciudades y estados, en tables dance de alta categoría así como también estuvo en "los más corrientes".
Ahora ella tiene 38 años de edad y cinco hijos; las dos primeras de diferente padre y los tres últimos de uno solo, quien decía amarla y le prometió que la sacaría de la vida nocturna.
Promesas que "Chantal" creyó pero que ese supuesto amor las convirtió en un calvario, y al cabo de unos meses, ella "regresó a lo mismo" para ser explotada, violentada, al límite de dejarla tirada en el piso y echada a la calle. "El no me aceptaba que yo no fuera a trabajar. Me corría de la casa -vivíamos en casa de mi mamá-, si me quedaba era para discutir y para recibir golpes", dijo.
Después de una golpiza, una reconciliación. "El me decía, que si me golpeaba era porque yo tenía la culpa, porque hacía cosas que no estaban bien. Después de eso me sorprendía con una cena cuando yo llegaba de trabajar y me regalaba rosas".
Chantal comentó que su concubino la explotaba al grado que el dinero que ella ganaba por su profesión, él lo administraba, al límite de negarse a darle de su propio salario, "Hoy te fue bien pero yo voy a administrar el dinero, porque si te lo dejo a ti te lo gastas y tenemos que ahorrar", aducía.
Hoy "Chantal" ya no puede trabajar en table dance, su cuerpo ya no es el mismo y no la aceptan los empresarios. Físicamente no tiene la agilidad para bailar como cuando era jovencita. Actualmente se prostituye en bares y cantinas para "darles de comer a mis hijos y pagarles sus estudios. Porque una madre por sus hijos es capaz de cualquier cosa".
Nota: Este testimonio es de una mujer que sufrio todo tipo de violencia y que hasta la fecha continua con su profesión, que quiso compartir parte de su historia para esta investigación.






