Mario Valdivia

Motivaciones

Actúo con múltiples motivaciones (o sea, puedo dar múltiples interpretaciones de lo que motiva mis actos).

Acepto que tengo - y todos tenemos - deseos e intereses y que ellos motivan acciones de mi parte. Normalmente mis intereses y deseos me llevan a actuar en el mercado libremente intercambiando, comprando y vendiendo, consumiendo, produciendo, etc.  El que entendió bien este tipo de motivaciones fue Adam Smith (S XVIII), y también lo que éstas generan como organización de acciones colectivas o sociales.

(¿Le dan significado a mi vida este tipo de acciones y motivaciones? No me parece. He mirado centenares de obituarios (abundan en El Mercurio) y a ningún muerto despedimos celebrando sus habilidades para satisfacer sus deseos e intereses. No decimos en un discurso ante un ataud que el que ahi está fue muy exitoso. Tal vez es porque sabemos que, como mortales que somos, nadie puede realmente ser exitoso. Y, aunque dedicamos buena parte de nuestra vida a satisfacer nuestros deseos y a cuidar nuestros intereses, verdaderamente parece que eso no nos permite entender el mundo y nuestro estar en él como algo pleno de significado).

También observo acciones mias - y de otros - que no son motivadas por mis deseos sino que más bien corresponden a acciones motivadas por obedecer la ley, por moverme de acuerdo con lo que la ley establece. Pago mis impuestos,  me abstengo de apropiarme de lo ajeno, pago mis deudas, tengo comportamientos civilizados que se preocupan de no agredir ni ofender gratuitamente a nadie, busco no sacar partido de otros en los márgenes de la ley, tolero lo que no me gusta si está dentro de la ley, etc. Y se que no hago esto motivado por el deseo o el interés de evitar ser castigado por infringir la ley; lo hago porque tengo la interpretación que si nadie cumple la ley no hay sociedad civilizada posible y hago mi parte, con la razonable expectativa que los demás hagan la suya. Considero que la ley es justa porque trata a todos por igual y que ha sido el resultado de una decisión que nos ha involucrado a todos los ciudadanos.

Podemos llamar a este tipo de motivaciones motivaciones basadas en la interpretación razonable que es mejor vivir en sociedad que en guerra permanente de todos contra todos. Es parte de lo que podríamos llamar una conducta racional -pongo mi parte para que el todo funcione bien para mi y para todos. Este tipo de motivaciones forma la base del liberalismo político y fueron investigadas- asi como sus consecuencias sociales - por filósofos iluministas (S XVIII) - y han sido sistematizadas en el presente con toda claridad por John Rawls.

(¿Le dan sentido a mi vida estas acciones? También creo que no lo hacen. En los obituarios, nadie es celebrado solamente por haber sido un buen ciudadano y cumplir la ley. Quizás es lo mínimo que esperamos de nosotros mismos: convivir. ¿Pero convivir para hacer qué con mi vida? )

Leo a San Pablo (Corintios 1, 13) y me doy cuenta que el Cristianismo trajo al mundo un nueva motivación para actuar, actuar por amor. Dice Pablo:  El amor todo lo sufre, es benigno;  el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no se envanece, no hace nada insebido, no busca nada a cambio, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, sino que se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor nada espera a cambio - no tiene nada que ver con ciudar mis deseos e intereses en el mercado donde todo se espera del cambio. Tampoco el amor  actúa  a la expectativa de la actuación de los demás - el amor todo lo espera, pero no depende de expectativa alguna, soporta cualquier acción de los demás sin irritarse.

¿Qué es el amor? Sacrificio, compromiso incondicional; dar la vida por, como nos dice Pablo que hizo Jesús Cristo. El amor no consiste en cumplir la ley, en cuidar mis intereses, en ser razonable. Actuamos motivados por amor sacrificándonos - sacrificando la vida si es necesario -; acciones con las cuales la interpretación que nos lleva a entendernos somos seres interesados o seres racionales - razonables - no se siente cómoda.  Y no es éste un mandamiento excesivo inventado por un visionario idealista: una Iglesia de 2000 años lo predica, y tiene mártires de sobra para demostrar que hizo carne en muchos.  Veo hoy a otros tantos que están dispuestos a dar la vida por sus hijos, otros consagran su vida a La Patria, otros continúan queriendo ser mártires de su Dios. ¡Rara locura!

Pero, ¿no es esta locura precisamente lo que da significado a nuestra vida? Son los actos de amor y los sacrificios lo que destacamos en los obiturios. Parece que solamente sabemos lo que significa la vida cuando sabemos por qué estamos dispuestos a darla. Parece que sólo sabemos quienes somos cuando sabemos qué nos compromete, que amamos, por qué nos sacrificamos. Nosotros, los que venimos arrstrados por esta corriente histórica que el cristianismo trajo al mundo, damos sentido al mundo con el sacrificio.

(Agradezco al libro de Paul Kahn - Putting Liberalism in its Place - [libro recomendado por Fernando Flores, el mejor lector que conozco], por producirme la apertura necesaria para entender  realmente el amor y el  sacrificio como fenómenos constitutivos de mi -nuestra- historia).

Me pregunto: y nuestros actos políticos - votar, militar en partidos, ejercer de representante político (senador, diputado, edil), elegir una ciudadanía o nacionalidad -, ¿cuál de todas estas motivaciones tienen? ¿Qué supone el ciudadano representado de las motivaciones de sus representantes?

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Ivan Alberto Seisdedos CICERONE
dijo :

Mario:

A lo mejor la motivación de los creyentes no es tan altruísta.

Muchos tratan de hacer mérito, en esta vida, para alcanzar la vida eterna, en el cielo.

CICERONE

06/02/2007 a las 8:58
Enrique Meza
dijo : Muy buen post, creo que permite reflexiones profundas. Lo primero que me surge es que la motivación de amor es la que mueve al mundo, no obstante todas las dificultades que el mundo nos presenta. Sin verdadero amor, creo nada sería posible. Luego es cierto que lo cita la Biblia, San Pablo, Los Corintios, etc. Lo citan como un valor relevante para lograr la mínima convivencia. No obtante ello, creo el amor es un sentimiento y valor universal, que no pertenece a ninguna iglesia. Toda apropiación indebida del mismo, creo hace pequeños los valores de esas iglesias, respetables instituciones de hombres, que presentan virtudes y defectos en sus misiones, labores de evangelización e intereses, muchas veces proselitista, tal como como hacen los hombres y sus instituciones, con más, menos los mismos valores, defectos y también bajezas. Es por eso que las instituciones religiosas, gozan demasiadas veces de tan poco prestigio o mucho desprestigio, como cualquier hombre o líder político, de cualquier tendencia. Es lamentable, pero así es. Es cierto, hay que cumplir con la ley, pero ésta demasiadas veces no la hacemos nosotros, tampoco es justa para todos los cuidadanos. Desde un punto de vista trascendente sobre ese tema, habría mucho paño que cortar, toda vez que las leyes las hacen unos pocos, según sus propios intereses, demasiadas veces, en democracias que en el fondo no son tales. Son más bien, sociedades de la manipulación en muchos sentidos. En cualquier caso, es mucho lo positivo que encontramos en nuestras motivaciones, el problema es que con tanto convencionalismo y otros que tan bien describes, somos tan poco libres para disfrutar de ellas, cuando pueden ser realmente placenteras, en fin. También es muy cierto que nos motiva el sacrificio por nuestros semejantes, por esos sinceros sentimientos de amor universal, plural y singular, que felizmente, de un modo u otro todos sentimos, voy a decir por esta humanidad a la que pertenecemos y también por el medio que nos rodea y quelo hace a su vez el tan necesario, digo, el indispensable ecosistema que todos debemos cuidar. Muchos saludos, Enrique.
06/02/2007 a las 8:58
Manuel
dijo : más lindo que he leído y he vuelto a leer, desde hace muchos años; Tal vez muchos no lo vean así...no importa, pienso que el sacrificio conlleva mucho amor, y éste es de la forma en que lo describe Pablo. Más allá de lo que digan quienes no pueden interpretar su carta (Epístola), ya sea porque se es agnóstico, ateo, o de otra religíón o simplemente ninguna, sus palabras son válidas para todo el mundo en algún momento de su vida. Siempre habrá una motivación que se haga con más amor de lo habitual. Te felicito, en lo personal me hicistes recordar cierto momento especial de mi vida. Image Hosted by ImageShack.us
06/02/2007 a las 9:43
carpentier
dijo : las "motivaciones" del post y reconociendo que ello sale de lo que comunmente ya nos acostumbramos a leer en Atina, creo, en los márgenes de tolerancia no estar de acuerdo con ellas. Cada uno tiene derecho a ver las cosas, los conceptos y las instituciones como lo estime conveniente. El amor es un gran tema que ha motivado al hombre y se ha cionvertido en tortura de fiolósofos de todas las épocas. Sin embargo, creo que From ya dió una respuesta mucho más racional, no tan violenta a la mente tradicionalista y conservadora como Freud, pero que en todo caso es más terrenal y humana. Respetando la consecuencia del Maestro Jesús, difícil de imitar en estos tiempos, podemos pensar también que el amor se convierte en palabrería huera cuando se acude a estos grandes hombres, mártires del amor y nos puede llevar irracionalmente a estimar que todos aquellos que mueren por su Dios o sus creencias, mueren por amor. Ello me lleva a estimar la consecuencia de los mártires del Islam como prueba de que son capaces de estar allí en el momento que se les requiere para el sacrificio. Pero, al algo que me hace poensar o dudar, al menos en este fundamentalismo sobre el amor. El hombre debe ser racionalmente solidario, fraternal y humano, pero ello se debe a que el proceso de razonamiento nos lleva a estimar que es lo mejor para los demás, y los demás tambien somos nosotros. Esta discusión sin ser profunda nos hace renovar la fe en Atina.
06/02/2007 a las 10:10
Manuel
dijo : ... y si vuelves a leer tu comentario, te darás cuenta que la respuesta está en el mismo: Los islamistas creen que la vida eterna se gana sacrificándose por su Dios y morir en un atentado obedeciendo (quizás equivocadamente), a quien haya escrito o interpretado a Mahoma. En cambio Cristo, enseñó que el amor al prójimo es el 2º mandamiento más importante dentro de los diez; en esto consiste la importancia de la vida del hombre, como lo describe Pablo en la mencionada cita de Mario. "El amor es sufrido, es benigno, no tiene envidia, no es jactancioso, no se envanece...El amor nunca deja de ser", todo para sus semejantes. Cuando tienes amor y lo transmites a tus congéneres, entonces Dios está contigo. Cristo no enseñó que debiamos dar la muerte a otro ser humano, por ninguna razón, antes dale la otra mejilla, si tu prójimo te dió en la derecha. Image Hosted by ImageShack.us
06/02/2007 a las 10:41
carpentier
dijo : tienes toda la razón. Pero, dar la vida, al mismo tiempo de "entregarse" metaforicamente a los demás, también es literal, "dar la vida". Jesús dió la vida predicando el amor al otro, pero lo hizo en función a un sentido de consecuencia, de enseñanza, de lección. Esta lección no se puede paratar del contexto de la vida de Jesús ni de su doctrina. También dijo: "yo soy el camino, la verdad y la vida". Por ello, a quien hable de estas cosas lo primero que les pido es consecuencia. No se puede amar a Jesús ni a su obra, si por el otro lado estamos en compromisos con los mercaderes del Templo, y reconocerlo no hace mérito ni otorga atenuantes. En cuanto a los mártires del Islám, son tanto o más que los cristianos devorados por la fieras del circo, con la única diferencia que hoy el emperador no es Nerón, sino Busch.
06/02/2007 a las 10:58
Manuel
dijo : Disculpa mi ignorancia, o mi falta de comprensión; ¿a qué te refieres con que si por el otro lado estamos en compromisos con los mercaderes del templo? ¿Te refieres a religión? ¿domingo a domingo? o ¿Sábados a Sábados?, ¿algo así? , la verdad yo no creo haber escrito de mi religión o que Mario se haya referido a alguna. Mi espíritu al contestar este post de Mario, es solamente para declarar lo hermoso del mensaje y que ya conozco desde hace mucho, y que además tiene vigencia a pesar de los años y siglos. Si por otro lado fuesemos capaces de motivarnos permanentemente con este mensaje de pablo, sin duda seríamos diferentes, debido a que ese mensaje en particular es una llave para empezar a comprendernos, más allá de tu religión, porque este es un mensaje universal. Que Dios te bendiga. Image Hosted by ImageShack.us
06/02/2007 a las 14:43
carpentier
dijo : cuando las motivaciones obedecen a intereses, se ha perdido todo contacto con la divinidad, armonía o lo que fuere como se le llame a lo eterno. Los intereses son bastardos, ilegítimos e incompatibles con el amor de Cristo. No lo ha dicho Ud. estimado, lo dice el post. De ahí que, llame a la consecuencia. Si tenemos intereses materiales en las puertas del Templo, no entremos a él, a adorar lo divino.
06/02/2007 a las 17:03
Enrique Meza
dijo : y además seamos consecuentes con esos valores. Prestigiemos el templo y no hagamos al revés. Saludos, Enrique.
06/02/2007 a las 20:07
Manuel
dijo : ...me entregué a la cita de Pablo y pasé por alto la primera parte del post; En lo personal reitero mis palabras y te malinterpreté pensando que te referías a alguna de mis respuestas. Los má grandes hombres no solo se han ispirado en estas palabras (de Pablo), y creo que también los más grandes de la humanidad han tomado ejemplos similares a los desarrollados en esta carta, más allá si se llaman jesús, pablo, Mahatma, y otros. Image Hosted by ImageShack.us
07/02/2007 a las 11:53
ramon sotomayor
dijo : no tiene nada que ver con el amor, salvo en la ideología cristiana que ha sabido juntar el sufrimiento con "un resultado milagroso". El amor tiene que ver con la convivencia sana, alegre, que disfruta la presencia y cercanía de los otros. El amor sacrificio es una aberración cristiana. AtinaChile existe para albergar conversaciones.J.D.
07/02/2007 a las 5:14
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