
Nuevamente me encuentro un artículo sobre el plagio desde internet, esta vez es el diario La Tercera quien vuelve a poner en el tapete este viejo y desagradable asunto.
En efecto, bajo el título de “Se extiende el plagio de trabajos académicos en internet”, el artículo en cuestión se da a la tarea de aventurar que nueve de cada diez estudiantes de la educación superior española han plagiado alguna vez sus trabajos desde internet, esto según estudios realizados en Barcelona y Zaragoza.
La novedad es que la empresa que presenta el estudio, Six Degres, de tecnología francesa, presenta también un software llamado Compilatio que es capaz de escanear la red tras la búsqueda de las huellas del o los artículos plagiados.
Cabe señalar que, según los investigadores franceses, el resultado en España es consistente con lo investigado en tierras galas. Me permito agregar que, aunque en Chile no hay estudios serios al respecto, los indicadores muestran una realidad similar.
José Joaquín Brunner, en un artículo publicado hace más de un año, agregaba la inquietante arista de que el plagio se había extendido también a la comunidad académica.
Lo grave, en mi opinión, es que el plagio por parte de los docentes suele ser mucho más impune.
En un breve recorrido por internet me encontré los siguientes interesantes artículos sobre el tema:
1. Ciber plagio académico. Una aproximación al estado de los conocimientos (Rubén Comas y Jaime Sureda)
2. La difícil detección del plagio académico de Paola Guerrero.
3. El fraude académico de Jimmy Nieto Vanegas.
4. .ELIMINADO POR PLAGIO
5. Carta de un lector sobre plagio académico, de Cristián Berrío Zapata, publicada y comentada en Plagio Académico.
6. El plagio en el Mobbing, de Christian van der Henst.
7. La generación copiar y pegar, en Jazztelia
8. Apuntes sobre redacción y plagio académico, de Martha Campos García.
9. Por qué y cómo debemos combatir el plagio, del Vicerrectora de la Pontificia Universidad Católica de Perú.
10. La importancia de ser honestos. Integridad académica, de María Elena Gronemeyer.
11. Qué se diga, de Deliverio Gillette y Alejandra Zamosc.
En este blog, ya habíamos abordado el tema del plagio desde una perspectiva académica y literaria, en un artículo llamado Guatón Copión que escribí luego de saber que el conocido grupo español Mago de Oz plagiara sin pudor una canción del cantautor chileno Fernando Ubiergo y la editara como propia en su álbum The best Oz.
En fin, plagios hay muchos y seguirán habiendo, pero es importante tratar el tema con nuestros estudiantes desde una perspectiva ética y, por cierto, adoptar las medidas para detectarlo. Hoy, más que nunca antes, es fácil saber cuando hay un plagio.
Para terminar, quiero contarles de manera muy jocosa que un articulito mío que escribí sin mayores pretensiones llamado Uso pedagógico del blog o cómo fundar la Pedablogía y que se hizo famoso gracias a que Francisco Muñoz de la Peña lo incluyó en la Weblografía imprescindible de edublogs, ha sido burdamente copiado por una “experta en educación” chilena que dicta cursos a colegas y que se atribuye mi texto en este artículo, en fin. El tema del plagio da para todo.
prof. Benedicto González Vargas



















claro, plagio intelectual , un problema grave
Uff este tema aún no toma el peso que se merece, pero es muy interesante lo que usted aborda, digo que no toma el peso por que yo he vivido el ambiente por dentro y el plagio es muy pero muy grande en trabajos universitarios, mas aún sin desmerecer, en el nivel escolar es impresionante. Leí tiempo atrás que en universidades europeas han contratado motores de detección especializados en plagio académico, las universidades chilenas aun no invierten seriamente en ellos, primero por que los profesores o no les interesa la fidelidad del producto de una investigación final o desconocen por su edad el manejo de las nuevas tecnologías. Pero creo que hay que tratar de comprender al estudiante recién salido de la secundaria donde la estructura del sistema no les da las herramientas pedagógicas (y esto es un problema realmente grave) de un poder de análisis y reflexión.
Existe por ejemplo, una incapacidad generalizada del estudiante medio universitario de realizar un ensayo de tipo básico, por ende la presión , el tiempo y la falta de herramientas casi dejan sin armas para poder realizar un trabajo completamente por si solo. El otro caso es del que fue usted víctima, incluso un extracto de opinión, breve, fue descaradamente copiado (¡por una colega suya!) , eso si que es no tener la menor imaginación. Impresentable.
Interesante su aporte y tema.
Saludos.
Tienes tanta razón, Álvaro
te cuento que he retomado este tema porque pedía a mis tres segundos medios en Lenguaje que redactaran un texto expositivo de 4 páginas y el 80 % resultó ser copy/paste, lo que estaba prohibido, pero los alumnos no creían que los iba a descubrir, lo que es muy fácil de hacer, pero eso mismo revela que mis colegas no se ocupan de ello y se dejan engañar. Los jóvenes estaban muy seguros de que no había posibilidades de saber lo que hacían.
Luego de esta experiencia, he hecho al menos dos clases con cada curso sobre el tema y siento que todavía no logran calar el asunto.
Habrá que seguir insistiendo.
Gracias por tu comentario,
prof. Benedicto González Vargas