Yo te sirvo y tú descubres.
Anteriormente había escrito sobre la imaginación. Hoy te invito a practicar algo de aquello. Viajemos juntos a Grecia, tierra de Sócrates; Atenas donde se ubica la Acrópolis, centro neurálgico de la actividad del pensamiento.
Si tengo la posibilidad de preguntarle algo al gran Sócrates ¿qué le consultarías?
¿Cómo practico la justicia? "Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que corresponde".
¿Puedo hablarte Sócrates? "Habla para que yo te conozca".
¿Cómo son los jóvenes hoy? "Los jóvenes de hoy en día... contradicen a sus padres,... y le faltan el respeto a sus maestros".
Parece que Sócrates estuviera hoy entre nosotros.
"Ya llevamos varios capítulos leyendo sobre el cómo enfrentar los problemas, de la disciplina, de la imaginación, etc., todos son elementos que te ayudan a descubrir en tu interioridad, en tu ser las grandes capacidades que tienes.
A su vez esto te provoca la creatividad, tomas elementos que antes parecían poca cosa o estaban allí sin sentido eficaz, ahora los manejas de otra manera y creas algo distinto y llamativo.
Es una cadena que no se corta tan fácil, pues te permite la capacidad de investigar, analizar lo creado o lo que estás creando.
También te pones más autocrítico de tus logros o creaciones".
Hoy me dediqué una vez más a mostrarte las posibilidades que tienes a tú alcance para estar mejor, estar mejor ¡AHORA!
Solo me falta decirte "yo te sirvo y tú descubres"






