Isla de Pascua:
Jacob Roggeveen, almiránte holandes por encargo de la compañía de las indias occidentales de su pais zarpó, cual retrasado Colón, en el verano del 1721, desde la isla Texel en direción al poco explorado nuevo mundo que, por aquel entonces era llamado Terra Orientalis. Al mando de 270 marineros partió raudo, repartiendo la tripulación en en tres navíos: Thienoven, De Arend y De Africaanische Galeer para despues de meses de navegacion, un dia de abril, el lunes 6 de 1722, dia de pascua de resurreción, avistar la isla de Rapa Nui, Te pito o te henua o Mata kite rangi como sus habitantes llamában y siguen llamándo a su triangular pedazo de tierra. Son casi 166 km2 de compacta materia volcánica los que asoman sobre las aguas del Oceáno Pacifico sur, al oeste del Chile continental (a la altura de Caldera en Copiapó) a casi 4000 kms de distancia de sus costas, sosteniendose sobre la cumbre de una montaña subterranea donde se encuentra encaramada y muy bien sustentada, producto de un erupto volcanico que la madre tierra expulsó ya hace largo tiempo, en una edad geológica poco clara pero, que se calcúla en unos cuántos míles y algúnas decenas de míles de años. Para los geólogos el tiempo es tan relativo como la distancia para los astromos; de tal manera que de acuerdo a este raciocínio la Isla de Pascua –como se le conoce mundialmente- es de aparición reciente sobre la faz del planeta. Se calcula que la mas reciente actividad volcánica se remonta a unos dos a tres mil años y no se descarta que nuevos eruptos volcanicos se estén incubando para se expulsados a futuro.
Mientras esta montaña subterranea acomodaba esta singular formacion sobre su lomo -situándo la Isla de Pascua en un lugar del planeta que milenios mas tarde se convertiría en un sitio estrategico para las ambiciones del hombre- la vida del ser humano tomaba diversos rumbos. Y si geologicamente las etapas del desarrollo del planeta som infinitamente largas, las edades de la evolucion del hombre son por el contrario muy rapidas y es así como a comienzos de la era cristiana, por alla por el siglo V, llegaron a estas latitudes navegántes polinesios que venian escapando de las guerras internas desatadas, se supóne, en las islas del grupo de las Marquesas y sus alrrededores.
Las cararcterísticas antropológicas de los isleños actuáles indícan que los rasgos de típo racial proto-malayo (Polinésico) son predominantes aún a pesar de la mezcla reciente con individuos provenientes de otras latitudes. Las investigaciones arqueológicas, el uso linguistico, las costumbres y tradiciónes constribuyen a fundamentar la conección socio-, historico-, cultural del nativo pascuense con la lejana Polynesia. Se ha discutido un elemento sudamericano toda vez que hallzgos de muros de tipo incaico hacen un enlace con la forma de construccion usada en el Peru y tambien la totora, que usan los indigenas Peruanos y bolivianos alrrededor del lago Titicaca para construir botes se ha asentado en las lagunas de los crateres de Pascua acentuando la interrogante sobre si antiguos navegantes incaicos conocían el secreto de navegar con el uso de las coorines marinas para llegar ha avecindarse en la Isla de Pascua. No menos curioso es el hecho que los incas construyeran estatuas monolíticas de factura similar a las de Pascua encontrandose algunos piesas que sorprenden por su pararelismo; tal es el caso del ”Moai sentado”, encontrado por Thor Heyerdhal en la ladera del Volcan Rano Raraku, de factura casi exacta a las estatuas Peruanas.
En años recientes, cuando la isla se habre al mundo, principalmente a travez del turismo, se produce un contacto mas estrecho con el mundo circundante. La apertura de la isla al mundo exterior trae como consecuencia, la llegada de contingente administrativo y militar desde Chile en primer lugar y posteriormente del resto del mundo que, pone su atencion en esta isla misteriosa llena de secretos y probablemente poseedora de una fuerza mágica. El contacto humano entre pascuenses y visitantes empezó a dar cabida a la aparición de matrimonios y uniones mixtas con la introduccion de elementos antropomórficos americanos y europeos; al mismo tiempo que muchos pascuences, principalmente jovenes, empezaron a salir de la isla en busca de otro destino en el Chile continental, la Polynesia o el viejo continente, como resultado de la amistad y la familiarización que surge del contacto humano con turistas y visitantes. Algunos extranjeros se han establecido en el lugar, formado familia, construido sus viviendas y se han dedicado a ganarse el sustento con alguna actividad turistica, arqueologica o la instalcion de algún negocio. Conocido es el caso, por ejemplo, de un tripulante del Calipso de Jacques Custeou -ese frances que nos enseño a conocer el mar- que se enamoró de la isla y sin dudarlo, se desembarco del Calypso para establecerse Aquí. Actualmete – y como era de esperar- es un hombre de negocios que atiende a turistas en expediciones submarinas a la vez que es un avanzado fotógrafo de todo lo que se mueve o no se mueve debajo del agua.
El verdadero imán, sin embargo, que atráe a hombres y mujeres de todo el mundo hasta la tierra de ”Hotu Matúa” - ese rey que se hizo aventurero por fuerza de las circunstancias que con 50 tripulantes y sus dos embarcaciones (canoas polynesicas) logró transportar plantas y gallinas para sembrar el germen de lo que sería una de las civilizaciones mas sobresalientes del planeta- es el valor y patrimonio arquelógico que se extiende centimetro a centimetro en toda la superficie insular como un gigantesco museo al aire libre, alli donde las piezas a observar se encuentran dispersas en/y alrrededor de todo el periplo de la isla, inicialmente erigidas en grupos de varias figuras con sus espaldas vueltas hacia el mar y la mirada vuelta hacia el interior, como eternos vigias que tienen por misión observar eternamente y a su a su pueblo.
Estas estatuas, llamadas Moai, son la expresión cúlminante, el apogeo maximo de una cultura, una civilización y un pueblo que dedicó su existencia al culto de la fabricacion, transporte, alzamiento y adoración de estos colosos de piedra volcanica que eran tallados en la roca viva. De rasgos bien definidos, con un rostro altivo, unos labios finos y bien delineados, una postura orgullosa e imponente y todos, casi sin excepcion, con las orejas largas representan estas obras monoliticas la copia de algun guerrero o jefe tribal con su medio cuerpo (falto de piernas). La tradicion oral dice que hay un hombre o su Aku-Aku (espiritu) en su interior, tambien se discute si todo ese erecto personaje representa un símbolo fálico.
Hay que recordar que en un momento llegó ha haber entre 20000 a 30000 personas viviéndo en este trozo de tierra y que los grupos que se describen son dos: los orejas cortas que eran los que trabajaban la tierra y los orejas largas que tenian el poder politico y sometían al otro grupo a producir alimentos a traves de la agricultura y la pesca. Los orejas cortas eran la mano de obra obligada y disponible para el tallado, transporte e hizamiento de las estatuas.
No solamente eran los pascuenses verdaderos maestros de la ingeniería del tallado, sino que tambien solucionában problemas de mecánica avanzada cuando, sin el conocimiento de la rueda podían trasladar un coloso de hasta 200 toneladad de peso desde el lugar de construccion o cantera de los Moai en el volcan ”Rano Raraku” hasta el sitio ceremonial donde debía ser erigído, lugar ubicado muchas veces a mas de 20 kms de distancia. Tarea esta en extremo delicada pues la pieza debía llegar intacta a su destino y la operacion debía repetirse 1, 4, 7, 15 veces pues, hay ”Ahus” (sitios ceremoniales) con semejante cantidad de Moais. La odiséa no terminaba alli, sino que ademas había que decorar la plataforma ceremonial con piedras de regular tamaño que, sotuvieran el peso de sus moradores de roca volcanica y para culminar la obra se hizaba una gran masa de piedra volcánica en forma de cilindro, de color rojo, la que se depositaba sobre las cabezas de los Moais una vez que estos estaba erectos. Un ”sombrero” era de respetable tamaño y peso (algunas toneladas)y era el broche de oro que coronaba la obra. Este sombrero simbolisaba en realidad, el pelo rojo del sacerdote, jefe tribal o personaje de elelvado rango que habia posado para el escultor.
Los pascuenses que tenian el poder politico y social y gozaban de privilegios o favores especiales pertenecían a los orejas largas y se destacaban porque acostumbraban a recogerse el pelo en un moño (Pukao) que, amarraban en la parte alta de la cabeza lo que les daba un aspecto peculiar. Si se miraba el resultado de esta costumbre combinado con el largo extremo de sus orejas que, muchas veces colgabán hasta los hombros, mas algunos tatuajes que adornaban el rotro y el cuerpo y decoraciones diversas con joyas de obsidiana, madera, plumas de ave y caracolas colgadas alrrededor del cuello y esa mirada penetrante y firme del que se sabe con poder, se estaba ante la presencia de un personaje que provocaba repéto y temor.
Se dice que una vez termináda la obra, con su sombrero bien balanceado se daban al tarea del tallado de las cuencas para los ojos que, eran fabricados con vertebras de grandes peces (Atun, tiburon) a las que colocaban un circulo de vidrio volcanico (Obsidiana) a manera de pupila. De esta forma los orejas largas seguian observando dia y noche las andansas de los orejas cortas, a travz de una mirada penetrante, escudriñadora, acusadora y amenasante.
Vaya manera de sometimiento de un grupo humano sobre otro. La historia se sigue dando con otros matíces y de formas mas sutíles pero, la edad actual moderna y civilizada utiliza a ”orejas cortas” en forma de niños obreros que costurean el ropaje para exposición en estatuas de vitrinas destinados a vestir a los dueños del poder (adquisitivo). Los orejas cortas no disponen de las monedas suficientes para comprar ese traje que ellos mismos han confeccionado.
La civilizacion pascuense sucumbió victima de su propia grandeza al agotar todos los recursos naturales necesarios para el transporte de las estatuas; troncos de arbol y de palmera, camote (papa dulce) eran utilisados para hacer rodar las estatuas sobre un basamento de papas molidas que servía de lubricante, mas la fuerza muscular de cientos de hombres que completaban el cuadro. A ese ritmo, y con tal necesidad de materia prima solo para el transporte, finalmente no hubo mas árboles que talar ni tampoco hubo mas camote que cosechar, los hombres no pudieron trabajar por falta de alimentos y las obras en la fabrica de moais se paralisaron y el holocausto se hizo inminente debido a que la sobre-poblacion desató un conflicto motivado poer la falta de recursos. Los orejas cortas se rebelaron y la sublevacion desato la persecucion de los orejas largas que culminó con su total exterminio en la fosa del Pojke donde acabáron calcinados en una gran hoguera humana. Sin dirección, sin poder politico, sin organización, ni rumbo definidos los orejas cortas cayeron en el caos y conflictos tribales que desembocaron en la destrucción de los sitios ceremoniales y la falta de alimentos los obligó a la práctica del canibalismo.
La historia reciente de la Isla de Pascua no es menos trágica pero, ése es téma de ótra crónica
Jorge Hernandez.






