Como muchos padres y madres, a principios de mes acompañé a mi hijo Diego a su primer día de colegio y a iniciar una etapa que espero sea enriquecedora y fructífera para él. Pero apenas traspasó el umbral, una serie de reglas, ritos, tradiciones y normas le cayeron encima. ¿no será mucho para un niño de cinco años que todavía es parvulario?.
Entiendo que todos los establecimientos tienen sus normas de disciplina y convivencencia y el colegio de mi hijo en particular, décadas de historia que lo respaldan y perfilan de una manera específica. Eso lo sabía y lo asumo. Lo que me preocupa es que el ingreso de los pequeños al sistema escolar no sea más amable, pues al comentar este tema con otros padres me di cuenta que en todos los colegios el tema es parecido. Uniformidad extrema, traducida en las normas de conducta y actividades sociales fomentadas por el profesorado, reglas y más reglas para hablar con los docentes, para comunicarse con los directivos, para proponer alternativas distintas. El hecho que sean colegios pagados no asegura que tengamos mayor acceso a ese mundo que, a ratos, aparece tan cerrado. Para ser justa, debo decir que estos reparos son por mi recelo ante la disciplina extrema o de estilo militar, pues mi hijo está feliz con su nuevo colegio "de grandes", sus nuevos amigos y el mundo inmenso que está conociendo... yo espero que siga así y como le quedan por lo menos !12 años! para estar en el sistema escolar, es que espero, además, que los colegios sean más acogedores, más abiertos y más cercanos.


















Niños Robot
Es cierto, es duro para nosotras las madres ver ese cambio tan abrupto en el ambiente que rodea a nuestros hijos, sobre todo cuando los hemos ido formando en un ambiente cálido y cariñoso. Además de que el sistema educacional es medio cuadrado y se preocupa muchas veces más de la forma que el fondo, también depende del estilo del profesor, es importante que este incentive sus deseos de aprender y experienciar cosas nuevas, y no sólo adoctrinarlo en las nuevas normas a seguir. Las normas son parte necesaria de la vida de los niños, pero no son todo.
Encuentro tan antinatural que los niños esten horas de horas sentados, justo en una edad en que necesitan dasarrollarse su motricidad, coordinación, gastar energía...En el caso de mi hijo, el año pasado varaias veces lo ha catigaron sin recreo porque no alcanzó a terminar la tarea, o porque se paró, porque se moevía mucho o conversaba demasiado, (bueno, pobres profes, a veces tienen muchos alumnos y necesitan mantener cierto control)...pero ¿cómo quieren que el niño este más tranquilo si lo tienen sentado todo el día y más encima lo dejan sin recreo justo en la edad de pleno crecimiento y desarrrollo?. El ideal sería que los niños fueran verdaderas estatuas. Si ha esto agregamos que entrabn a las 8 de la mañana y salen a las 4, llegan a su casa como las 5 y deben empezar inmediatamente con las tareas o estudio para las pruebas del día siguiente, nos encontramos con un niño de 6 años que pasa todo el día sentado forzado a desarrollarse únicamente en una sola area que es la escolar.
Ultimo de antinatural! Mi pobre hijo me tocó verlo llorar muchas veces de impotencia por no tener tiempo para jugar.
Los colegios con jornada escolar completa debieran por las tardes tener solo actividades deportivas y artísticas, pero en la práctica nos encontramos con un niño que a las 3 de la tarde, después de haber estado horas escribiendo y trabajando en sus tareas, está en plena clase de matemáticas.
Puf! le falta mucho a nuestra educación.
Saludos, muy buen tema...da para mucho.