Amo a los hombres...

De pequeña siempre me filtrè en la pandilla de niños de mi barrio ... me parecìa mucho mas divertido el correr y trepar de mis compañeros ,que el calmo y delicado ir y venir de coches, jesmarinas y tacitas de tè de mis delicadas compañeras . Mis padres aùn recuerdan con humor la navidad en la que mi carta al viejo pascuero pedìa un juego de comando con casco y metralleta para poder involucrarme en ese sudoroso y brusco correr de guerras de ciruelas verdes en la que mis amiguitos sòlo me dejaban participar como la enfermera , y en la que yo , entonces, siempre fingìa un ataque secreto e invisible para poder transar algùn verde lanzamiento al grupo enemigo... Tal vez un poco por eso crecì siempre criticandolos y mosqueando esa simpleza bàsica y concreta de su convivir ...esa energìa brusca y pragmàtica de conseguir cuanto antes todo lo que se proponen , y yo intentando participar de la acciòn , de alguna forma de pertenecer al mundo , un mundo creado para y por ellos ...Y no es que no ame y adore mi femeneidad perfecta y plena , capaz de elevarme en mujer y hembra , si no que el mundo parecìa tan hecho para ellos , un mundo al servicio de sus requerimientos ...Hoy despuès de un cuanto avanzar y tal vez, un poquito crecer, me pongo en paz con es niñito pecoso y sudado que desde el fondo de mis ojos me sopla cosas de vez en cuando, y reconzco , en el fondo de los ojos de mis hombres (padre, hermanos , amigos , amante) cada una de sus intimas y particulares niñas , niñitas delicadas y sensibles que viven dolorosas , tratando de aparecer de vez en vez en sus vidas...
"...Amo a los jóvenes
desafiantes jinetes del aire,
pobladores de pasillos en las Universidades,
rebeldes, inconformes, planeadores de mundos diferentes.
Amo a los obreros,
esos sudorosos gigantes morenos
que salen de madrugada a construir ciudades.
Amo a los carpinteros
que reconocen a la madera como a su mujer
y saben hacerla a su modo.
Amo a los campesinos
que no tienen más tractor que su brazo
que rompen el vientre de la tierra y la poseen.
Amo, compasiva y tristemente, a los complicados
hombres de negocios
que han convertido su hombría en una sanguinaria
máquina de sumar
y han dejado los pensamientos más profundos, los
sentimientos más nobles
por cálculos y métodos de explotación.
Amo a los poetas -bellos ángeles lanzallamas-
que inventan nuevos mundos desde la palabra
y que dan a la risa y al vino su justa y proverbial importancia.
que conocen la trascendencia de una conversación
tranquila bajo los árboles,
a esos poetas vitales que sufren las lágrimas y van
y dejan todo y mueren
para que nazcan hombres con la frente alta.
Amo a los pintores -hombres colores-
que guardan su hermosura para nuestros ojos
y a los que pintan el horror y el hambre
para que no se nos olvide.
Amo a los solitarios pensadores
los que existen más allá del amor y de la comprensión sencilla
los que se hunden en titánicas averiguaciones
y se atormentan día y noche ante lo absurdo de las respuestas.
A todos amo con un amor de mujer, de madre, de hermana,
con un amor que es más grande que yo toda,
que me supera y me envuelve como un océano
donde todo el misterio se resuelve en espuma..."
(G. Belli)







Te ponian de enfermera... pero en realidad hacias de Mata Hari, no? Jejeje. Pero tienes parte de razon, el mundo esta hecho mas para nosotros, y admito que estamos bien mal acostumbrados. Pero por suerte cada vez mas avanzamos hacia un punto de equilibrio ;)
Saludos
-----------------
Prensa Libre!
http://www.nyn.cl
asi no mas es ...gracias por pasar y comentar .
Prensa Libre!! weenaa
... de exponer la magia de ser hombre-mujer, tan distintos, tan iguales, tan adorables, tan ... maravillosamente " Complementarios "
Siempre serán las diferencias las que nos atraen y cuando logramos ser iguales , esas igualdades nos hacen " Uno " y nos proyectan al construir un sueño idéntico en común.
Bello post Elita, gracias
hermosas palabras q usted me regala , todavìa tengo pudores al escribir sobre mis propias experiencias ... pero me ayudan mucho en mis procesos creativos , con este tipo de comentarios me dan ganas de seguir haciendolo
muchos saludos ,
Nada mejor que una mujer que conoce los placeres, juegos y comportamiento poco pulido de los hombres. Nos acojen, cobijan y protejen de nosotros mismos.
Francisco.
Detestaba a los niños, sufrí un trauma fuerte de muy pequeña y eso me hizo "protegerme" de ellos, ¿cómo fue esa autoprotección?, cerré mis ojitos de niña temerosa, pedí a mi madre que me cortara el cabello como hombrecito, era brava y nada dejada porque pensaba que comportándome como uno de ellos me mantendría protegida y así fue, me uní a mi enemigo de aquel entonces, pasé desapercibida y superé con el tiempo mi trauma.
En realidad nunca fue tan cierto que los detestara tan sobremanera como decía, había un chico al cual adoré en secreto por cinco años de mi niñez, le escribía poemas y hasta mucho tiempo después ya de adolescentes supe que yo le gustaba pero que le parecía muy peleonera, quizás si hubiese comprendido por qué me comportaba así hubiese sido él quien me hubiera protegido y en mi cabello siempre hubieran habido largas trenzas y en mis brazos mariposas de todos colores.
Amar a los hombres, también los amo pero amo más a uno en especial, el hombre que me hace ser la mujer aguerrida y soñadora que soy ahora, el hombre que sostiene en sus manos mis alegrías y tristezas, el hombre que conoce toda mi historia y escribe cosas lindas en ella que me hacen siempre sonreír.
Muy lindo tu post Elita, ¿cómo no amarlos si son nuestros complementos?.
Saludos desde México,
Jana.
por leer y compartir tu propia experiencia ..
desde Chilito se van de vuelta mis saludos .
Cuando chica, hace muuuuchos años, envidiaba a los hombres, la libertad de sus cuerpos y el mayor poder que tenían. No me gustaban los juegos tan pasivos de la niñitas. Cerca de mi casa vivían solo hombres de mi edad. Yo era el arquero del equipo de mi barrio (sí, en esa época se podía jugar en la calle) e iba a todas las paradas con ellos. Pero al llegar la pubertad, muté la envidia por la pena. Me di cuenta de la mal que la pasan ellos y nosotras sin enterarnos. Los hombres se pasan la vida inseguros, demostrando que son bien hombrecitos….. qué agotador! Me toca ver a hombres bien maduritos que siguen buscando una mujer trofeo que llevar al lado para que los demás hombres los valoren.
Buen tema Elita y muy bien escrito además
Ale
Jajaja, así es, lo reconozco a mucha honra, soy una de aquellas. Y, en cuanto a la sartén, hay algunas que saben muy bien donde la dejaron: la quebraron encima de la cabeza de un hombre cuando lo sarteneaban. Sí, no la están pasando muy bien los hombres, tal como escribí en algunos artículos que te invito a leer en: http://alejandragodoyhaeberle.bligoo.com/content
Saludos cordiales
Ale
Perdona la demora Adolfo, pero estaba muy ocupada sarteneando a mi marido, quien - por supuesto - se lo merecía. Y de Usted, mire que me he desilusionado y, si lo tengo a mano, capaz que también lo sartenee. Cómo que solo la página está wena? Y, cómo que no leyó mis requetecontra interesantes artículos?