De participación, educación, vueltas de carnero y otras yerbas.

Reconozco que siempre ha sido una de mis debilidades: cuando leo el diario y encuentro un artículo interesante, mis dedos se apropian de ese pedazo de papel. Así ha sido hasta el día de hoy (mis manos no se dan por enteradas de la existencia de Internet, al menos en ese aspecto). Lo más curioso de todo es que los recortes van a dar a un cajón, sin orden ni sistema, pero siempre que requiero de uno de ellos lo encuentro como por arte de magia.
No he podido resistir la tentación de compartir con ustedes uno de esos artículos. Se titula De
“Creemos que la participación no es sólo deseable, sino que necesaria para lograr un desarrollo humano y sustentable. Las personas necesitamos de los otros para crecer y desarrollarnos, para cuidar nuestro presente y, sobre todo, para hacernos cargo de la responsabilidad de construir un mundo viable para las nuevas generaciones.
Sin embargo, falta entender qué es la participación y desde ahí ampliar las posibilidades de la gente.
Participar es ser parte, sentirse parte y tomar parte de algo; es estar integrado y no marginado.
Participar no es sinónimo de reuniones, de estar siempre juntos en asambleas. Se puede tomar parte de diversas formas, en distintos espacios y con disímiles fines.”
Más adelante , la autora añade:
“Cuando hablamos de hacer participar a la gente tenemos que cuidar básicamente dos aspectos, el primero es la oportunidad y el segundo la motivación. Participamos cuando nos dan la oportunidad, se genera el espacio, existe la forma, se crea el mecanismo. También cuando la invitación a tomar parte nos resulta atractiva, nos motiva. El desafío que tenemos las personas que creemos en la necesidad de la participación es crear mecanismos y acercarnos a los intereses de la gente, para proponerles alternativas que les sean atractivas.”
Finalmente, la columna de opinión publicada por el Mercurio del 1 de Julio de 1996 y obra de la pluma de
Una clase maestra para aquellos que creemos y estamos convencidos de la necesidad de la participación ciudadana. Más de alguien dirá: pero, bueno, tiene más de doce años el escrito. Es éso precisamente lo que que lo hace magistral; no ha perdido vigencia.
Sin embargo, la autora, la actual Ministra de Educación, quizás debiera releer el texto y difundirlo entre sus asesores, para que finalmente se pueda establecer un diálogo real en torno a
Han retornado los jóvenes a clases, vuelven las movilizaciones y por doquier se piden más espacios reales de diálogo.
Me asalta una duda: ¿la autora del artículo cambió de idea en estos años o el nuevo liderazgo, que considera una premisa fundamental para llevar adelante estos procesos, está ausente o simplemente….. otra cosa es con guitarra?







!Desconoció su propia guitarra la ministra! ¿Que pasa con todos los políticos, que reciben un poco de poder y pierden su propia perspectiva de las cosas?
Saludos
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Prensa Libre!
http://www.nyn.cl
Y dias atrás negaba información que salia en la misma página del ministerio que hablaba de postitulos para estudiantes en el extranjero que nunca fueron tales. El tema es que les dijeron eso a los jóvenes, que no esran postítulos, cuando ya estaban en el extranjero, y no se los dijo el gobierno. Uffffff, que le costaba decir que se habían equivocado, osea decir la verdad. A esta señora se le olvida la partitura a veces o no? y culpaba a los jóvenes de haber sufrido desordenes emocionales????, la verdad si a mi me mienten así también me daría un, al menos leve, desorden emocional. Más respeto ministra, no caiga en la falta de educación, que el engaño duele más que un vaso de agua en la cara.-
He aquí un afectado
http://www.reclamos.cl/reclamo/2008/oct/ministerio_de_educaci_n_falsas_expectativas_de_becas_quott_cnicos_al_extranjeroquot