Equipo Editor

No es Bachelet, no será Piñera... seremos siempre nosotros

Fuente: Francisco Cerda

view presentation (tags: país)

No tengo idea quien escribió esto, pero me interpreta en su actitud. Si se trata de momento pendular, me parece que ya es hora que vayamos hacia el otro lado: al del desarrollo para todos, mejor educación, más empresas, más lectura, menos tener miedo, más pasarlo bien con los que queremos, más cuidado del entorno. Y pasa por nosotros.

Publicidad por Bligoo.com
Daniel Tapia Lehmann
dijo :

Gracias por compartirlo, sobretodo a los más quejicas (inclúyome). Me hace motivar a cambiar todas las pequeñas mañas personales.

Saludos!

-----------------

Prensa Libre!

http://www.nyn.cl

06/08/2008 a las 16:08
karloco
dijo :

Muy cierto y que pena da ver que cada dia no hacemos nada, me incluyo, por superar todo este monte de errores. ¿¿Sera herencia de la mala clase que nos conquisto??.

06/08/2008 a las 18:06
Drakkar, Úlfur Stríðsherra
dijo :

justamente pasa por nosotros

por eso es que estmos como estamos

NECESITAMOS LIDERES!

ni la mejor materia prima es algo bueno por si sola

si no hay quien cree con ella y le otorgue una direccion

nececitamos lideres apTos

seleccionados

no "elegidos"

SELECCIONADOS.

 

 

06/08/2008 a las 19:06
Enrique Ernesto Lavin Orellana
dijo :

...es una gran verdad ineludible.

La pregunta, la simple pregunta es:

¿De quién depende nuestro cambio?

Un factor importante es la educación.

¿De quién depende la educación?

¿Quién tiene la obligación constitucional de velar por la educación?

¿En donde deberían estar insertos nuestros valores básicos?

¿Quienes deberían dar ejemplo de probidad y apego al servicio público?

¿Quién tiene la obligación moral de corregir las señales de la vida diaria?

¿Quién es el llamado para arbitrar las medidas tendientes a clarificar nuestro comportamiento personal y social?

Nuestra sociedad está en crisis por la falta de valores fundamentales en que se desenvuelve. Es más importante un par de pesos más en el ingreso familiar que la crianza comnpartida de los hijos. El Estado, nuestro Estado, nada hace o muy poco, por apoyar la familia.

Las relaciones entre escuela y familia son irrelevantes y cuando ocurren se circunscriben a la competencia. Ante cualquier problema en la relación alumno-escuela, la solución más requerida es la agresión. La señal es clara:  Niño, agrede y vencerás.

La relación social con los medios de difusión no es mejor y lamentablemente con una alta incidencia en el comportamiento masivo. El consumismo, el faranduleo, la liviandad con se obtienen los recursos, dan poderosas señales antivalóricas. No se necesita estudiar. ¿Para qué? La prostitución abierta o encubierta, la droga, las habilidades físicas personales, otorgan grandes ingresos con un mínimo esfuerzo. Lo lamentable es la negación de las frustraciones, para la inmensa mayoría, que acompañan a estas prácticas.

Por cierto que dará lo mismo un gobernante u otro, si ellos y sus pares no se detienen a contemplar la sociedad que han ayudado a construír.

Una sociedad con mayores posibilidades económicas, de buenas o malas maneras, sin conciencia valórica, siempre terminará pagando un alto precio social.

Por eso mi clamor se repite. Si el conglomerado político de centro izquierda que nos ha gobernado por casi veinte años no ha sido capaz de remediar nuestras falencias sociales.

¿Quién podrá defendernos?

06/08/2008 a las 20:18
DINO ALKAWIN
dijo :

Don Enrique Lavín, muy buena su opinión.

En el ADN del chileno, está marcado el "cómo cagarse al resto" en beneficio propio. Y esa máxima, está dada desde que ingresamos al colegio, donde el profesor, no es nuestro amigo, es el obstáculo a vencer, sin importar los medios, torpedos, copia lo que sea. En la U lo mismo.

Luego cuando salimos a la vida laboral, nos encontramos con empresarios o gerentes, que basan sus ganancias en su capacidad de contratar a los más capaces, por el menor sueldo. O derechamente evadiendo impuestos, en lo cual pareciera que todos estamos de acuerdo.

Pero si eres independiente, tu antónimo es el estado, porque aquellos que trabajan ahí, tienen la "misión" de descubrir dónde está la trampa y si te pillan, sonaste. Luego vendrá tu venganza, buscarás resarcirte de las pérdidas, a como dé lugar.

Está claro que nuestros modelos, no son los mejores. Habitualmente oímos cómo se relatan cuentos de cómo hacer tonto al resto, porque en una sociedad materialista, la ambición es el leit motiv. Donde a las personas honestas, se les trata de h....as. Donde el estado, no premia a quienes pagan puntualmente, si no que se perdona a los que se portan mal. ¿De qué nos extrañamos entonces, de tener políticos que buscan su beneficio personal en vez de ser servidores públicos, eficientes y honestos?.

¿Seremos capaces algún día de cambiar estos parámetros funestos?.....ojalá, todo está en uno.

07/08/2008 a las 11:12
Enrique Ernesto Lavin Orellana
dijo :

...en verdad depende de cada uno...

...pero tengo la impresión que en nuestra cultura el problema más grave tiene que ver con el entorno.

Porque más que inteligentes, somos pillos. Basta con mirar el prado en nuestras plazas y veremos siempre por donde "pasa el chileno". El prado no interesa, los dos pasos menos, si.

Es una lástima, pero es nuestra realidad actual.

Saludos.

07/08/2008 a las 20:19
karloco
dijo :

El cambio comienza por uno mismo, no importa que te traten de h...n porque no robas o no defraudas al fisco o no te pasas sin pagar el pasaje en la micro, lo importante, y creo que a eso apunta el articulo, es hacer conciencia de que necesitamos un cambio, un cambio que viene desde dentro de cada uno de nosotros. Cuando se comienza a cambiar, tambien lo hace la familia, el grupo de amigos, vecindario y por ultimo la sociedad toda.

Es una labor que se podria calificar de imposible si no nos atrevemos a dar el primer paso que es cambiar la mentalidad  Chilensis que tenemos.

Tenemos que atrevernos a comenzar ese largo y dificil camino porque ningun lider nos puede llevar a conquistar nuestro propio corazon y nuestra propia conciencia en aras de un proyecto de un mejor futuro.

 

Atte,

KARLOCO

07/08/2008 a las 12:55
Victoria
dijo :

Ante comentarios tan apocalipticos, pero verdaderos, sólo podemos descansar pensando en la formación de nuestros hijos y dar las respuestas y acciones correctas a ellos. No podemos cambiar un ápice a nuestros vecinos, ni amigos, ni hermano. Pero si podemos formar a nuestros pequeños con un sentido social fuerte, de vivencia con el otro. Respetando y enseñando a respetar a nuestros vecinos y a comprender que desgraciadamente no tenemos todos el mismo ship, incluso el nuestro no es perfecto. Pero que donde vayan sean ejemplo de rectitud, aunque el resto no  lo comprenda. Sólo así podemos arreglar Chile, sólo así podemos arreglar el mundo.

07/08/2008 a las 16:21
Tom Collins
dijo :

Porque parte de una premisa falsa.

Empieza con manifestar que la "creencia general" es que los ex presidentes Lagos, Frei y Aylwin no servían... y que la Presidente Bachelet tampoco sirve. Y deja entrever que es más aún... el que vendrá "tampoco servirá para nada".

Ese es el anzuelo para todos aquellos quejumbrosos que quieran reinvindicarse al alero de un doble standar.

Primero se quiere establecer que para el sentir ciudadano los 4 últimos presidentes democráticos no sirven... y después invita a criticar la "raza"... como si los primeros en cerrar filas tras esta propuesta fuesen a ser considerados menos "mala raza" que los que no se hicieren eco de esta maquinita de opinar.

Yo soy un ciudadano de este país y mi impresión es que los presidentes mencionados en este pasquinesco "video?" claramente, han prestado un servicio a su país dentro y más allá de las expectativas cifradas en ellos por la ciudadanía.

Exceptuo de tal consideración a la presidente Bachelet porque no ha terminado su mandato... y todos sabemos que su primer exámen lo rendirá en las próximas elecciones cuando quienes posen junto a ella sean sometidos al escrutinio público.

Más allá.. en el tedioso avance página a página que pareciera querernos involucrar invertiendo nuestro tiempo y participación para que deseemos a priori que nuestro esfuerzo sea redituable... el texto no es ni más, ni menos, interesante, valioso, o novedoso que tantos miles de otros post o comentarios habidos en este blog.

Lo que me molesta, es que sea presentado como una novedad excepcional por el equipo editor... que se supone debiera mantener cierta distancia con las consideraciones partidistas al apadrinar un post.

Si no fuese por la necesidad de expresar mi malestar, no les quepa duda de que no habría considerado comentar.

Tom    

 

07/08/2008 a las 20:46
El Futuro
dijo :

 

El otro dia vi una pelicula o sera que la soñe?? empezaba asi, los derechistas y empresarios siempre habían conformado una coalición de poder en Franja

( asi se llamaba el pais, pais que por cierto era mas un pequeño pueblo de poca historia y escasa cultura pero chaquetero como el solo),

tienen sus propias redes de poder, redes de influencias, con las cuales definen comportamientos de mercado, sin embargo, termina una dictadura de mil años franjinianos, y aparece un nuevo y emergente segmento social, pero cuando todos pensábamos cambiarían la cosa, al parecer terminaron por creer que era imposible ganar sin hacer las mismas redes de poder, pero hooo sorpresa no tenían nada con que armar esa red, aaa pero justo ay aparece el estado y entonces el estado se transforma en el conventillo de poder y trafico de influencias mas grande de la historia, si señores todos creían que las mas grande red era de los privados, SOrpresa !!! es la publicaaaa y con la plata de todos, bueno y pa que andamos con ws  el  habitante de esa larga franja de tierra es  de una cultura basada en comportamientos bastante  corruptivos, como dice el tema

todos al final cayeron en el mismo juego.

Lo mas triste es que en este caso el mecanismo de corrupción funciona desde la cabeza hasta los pies, es completa, a diferencia de las redes privadas conde el poder esta arriba pero mas abajo solo hay especialistas y profesionales capacitados haciéndose cargo de que todo funcione como reloj, en el caso publico la red se arma en todos los niveles esto implica que siempre estarán contratando al amigo, al que le hizo el favor, y a los arribistas de turno, esto significa que los Capacitados quedaran siempre fuera, en definitiva la consecuencia inmediata es la creación del GOBIERNO DE LOS TONTOS, si señores por que solo los suficientemente incapaces y arribistas llegaran, a todo tipo de cargo publico, o como las universidades franjinianas y desde el modo en el que se contratan y ascienden a los profesores para arriba, para abajo y para todos lados. Mueve a colita plaf plaf plaf mueve la colita plaf plaf plaf

EL himno franjiniano.

 

Mueve la colita plaf plaf plaf

hazle caso a mamita plaf plaf plaf

si reclamas te apaleo plaf plaf plaf

aun que no capture ni un malandra plaf plaf plaf

te trato peor que a ellos plaf plaf plaf

 

si contrato capacitados prfesores plaf plaf palf

seguro tendras mucho exito plaf plaf plaf

pero como no lo hago plasf plaf plaf

mejor usa la pastilla plaf plaf plaf

por que a tus hijos yo no te los mantengo plaf plaf plaf

 

quieres un trabajo plaf plaf plaf

buscate un pituto plaf plaf plaf

asi se llama el sistema plaf plaf plaf

no importa que seas tonto plaf plaf plaf

asi mas facil te insertas plaf plaf plaf

y luego me mueves la colita plaf plaf plaf

la cancion sigue pero si quieren aportar a los siguientes coros mejor

07/08/2008 a las 23:12
Ernesto  Undurraga  V.
dijo :
Lo más esperanzador que trae esta creciente preocupación por la felicidad como fenómeno social (no sólo individual) en Chile es la rebelión ante el gobierno de la economía totalizante que nos contamina por lado y lado desde hace 20 años. Es cierto que sin crecimiento, inversión, control de la inflación y empleo, es imposible alcanzar la felicidad, pero también es cierto que un país no puede reducir su felicidad al crecimiento del PIB. Ya sabemos que aunque el dinero no hace la felicidad sí ayuda, pero a veces olvidamos que la felicidad requiere otros componentes como comunidad, sentido, orgullo, reflexión, solidaridad, tareas que son deber del gobierno, tanto como de la familia, las iglesias o el Hogar de Cristo. Para más adelante quedará cuestionar la receta de silabario en que a todo problema se aplica baja de impuestos, desprotección laboral, sacrificio del ambiente e incentivos a las grandes empresas. Se puede ser creyente en el mercado y la globalización sin ser devoto del ???consenso de washington???, porque ¡existe! Finlandia, Suecia y Asia. En fin, más sentido:CONCLUSIONES: ¿Somos felices? Si don Enrique Mac Iver viviera hoy, aquella afirmación de que "no somos felices" podría ponerse en duda. La familia, la relación con los hijos y la relación de pareja son las mayores fuentes de satisfacción para la mayoría. Pero no sólo es esto. Los chilenos parecen satisfechos de su aspecto físico, de su estado de ánimo y de su salud. Esta encuesta es un ambicioso proyecto para adentrarnos en nosotros mismos. Roberto Méndez Los chilenos estamos obsesionados con nuestra propia identidad, y creo que con razón. ¿Cómo somos realmente? ¿Somos los que se desplazan por autopistas concesionadas provistos de "tags"? ¿O somos aquellos cientos de miles que acuden cada año a Lo Vásquez con las rodillas destrozadas a pagar su manda a Nuestra Señora? ¿Existen varios Chile, o son simplemente las diversas caras de una misma y compleja realidad? La Encuesta Nacional Bicentenario es un ambicioso proyecto para adentrarnos en nosotros mismos. En este Chile un tanto elusivo, que de pronto se nos aparece alegremente embarcado en la globalización y en la modernidad, pero también, a veces, en una polvorienta plaza de provincias, pareciera haberse quedado detenido en la siesta colonial. Cuando nos acercamos a celebrar los 200 años de vida independiente, quizás sea bueno develar el misterio. O al menos dejar un registro, una foto, para que los que vengan mañana puedan interpretarnos y de paso comprenderse mejor a sí mismos. Así como hoy buscamos en forma obsesiva, en los registros de hace 100 años, cuál era la evidencia que llevó a Don Enrique Mac Iver, en 1900, a proclamar aquella dramática sentencia: "Creo que no somos felices", y tratar de comprender mejor por qué hemos llegado hasta donde hemos llegado. Porque, ¿somos felices los chilenos al iniciarse el siglo XXI? ¿Estamos viviendo, como algunos pregonan, un momento extraordinario de prosperidad y bienestar? ¿O, como es el sentir de otros, hemos creado una sociedad precaria y amenazante en la que la mayor parte de los nuestros se siente vulnerable y desgraciada? El proyecto La Encuesta Nacional Bicentenario es un intento de responder a estas interrogantes. Es el fruto del esfuerzo de muchos. Por una parte, la Pontificia Universidad Católica de Chile junto con Adimark han realizado un trabajo de muchos meses de análisis académico y técnico para el diseño e implementación de un instrumento que ha de aplicarse sistemáticamente por un plazo de 5 años, desde aquí hasta 2010. Por otra, El Mercurio y Canal 13 han aportado recursos y visión para la puesta en marcha y difusión de tan ambicioso proyecto, único en nuestro medio. Hoy conocemos los resultados de la primera medición, la correspondiente al año 2006, y ya aparecen aspectos absolutamente sorprendentes de nuestra disímil realidad. Pero el producto final está diseñado para ser analizado completamente a su término, cuando el país celebre su Bicentenario, en 2010. Economistas, sociólogos, psicólogos, cientistas políticos, teólogos, todos parte del cuerpo docente de la Universidad Católica han participado en el diseño, y participarán en los análisis de la información que vaya emergiendo cada año, hasta su culminación. La encuesta fue diseñada con rigurosidad, y se consultó los mejores proyectos similares disponibles en otras instituciones académicas del mundo. La muestra, enteramente probabilística, comprendió en esta primera aplicación consultas cara a cara a 2.042 personas, distribuidas por todo el territorio nacional. El universo abarca el 100% de la población del país, mayor de 18 años, omitiéndose sólo algunas zonas de muy difícil acceso, territorios insulares y otros que no representan más del 1% de la población total. Durante mayo y junio de este año, se visitó un total de 86 comunas, de uno a otro extremo del territorio para obtener las entrevistas. (Ver ficha técnica para mayores detalles sobre la metodología). El orgullo de ser chileno Algunos resultados, ya en la muestra de 2006, parecen especialmente destacables. Aquí van algunos, sin pretender abarcar toda su rica extensión. A primera vista, el orgullo de ser chileno es un sentimiento fuertemente compartido y extendido entre nosotros, al menos en el discurso. Todos, o casi todos, afirman valorizar fuertemente esta pertenencia y se identifican con ella. Más aún, predomina extendidamente la visión de que Chile es "el mejor país para vivir en América Latina". En especial, son los de mayor edad y los grupos socioeconómicos más modestos los que más fuerte y más unánimemente manifiestan tan intenso sentimiento patriótico. Los jóvenes parecen algo más escépticos, y también los sectores más acomodados. En el extremo, entre los jóvenes con alta educación y holgada situación económica, predomina un nacionalismo "suavizado", que, sin desconocer su chilenidad, los hace percibirse a sí mismos como ciudadanos globalizados, abiertos a la posibilidad de vivir y trabajar en cualquier lugar donde existan buenas posibilidades. Quizás sea el modelo de desarrollo que hemos elegido o lo abierto de nuestra economía, pero lo cierto es que los chilenos están viviendo con los ojos muy abiertos hacia el mundo. La globalización, al revés de lo que sabemos de muchos países en el planeta, está lejos de ser una amenaza para los chilenos. Apenas un tercio de ellos ve una amenaza a la identidad nacional en la globalización, un resultado sorprendente, y que nos ubica probablemente en el extremo de las naciones pro globalización en el mundo. "En el futuro no va importar tanto ser chileno", dice más de un tercio de los nuestros, y más de la mitad opina que "para llegar a ser un país desarrollado debemos mirar hacia fuera y globalizarnos, y no preocuparnos tanto de nuestra historia y nuestro pasado". Opinión que, me imagino, hará fruncir el cejo a los nacionalistas que aún queden entre nosotros. Pero la apertura al mundo globalizado es aún más radical: el 49% de los chilenos opina que "se iría fuera del país" si se le ofreciera la oportunidad de duplicar sus ingresos en el exterior; y entre los más jóvenes, ¡llegaría a 75%! los que se decidirían a marcharse ante tamaña oportunidad. Entonces, ¿somos nacionalistas? Bueno, quizás sí, pero reconozcamos que parece tratarse de un sentimiento, por decir lo menos, pragmático. Y en cuanto a lo que pueda quedar de nuestro pasado como colonia, sorprenderá saber que el país más admirado por los chilenos, a 200 años de su Independencia, es ni más ni menos que la propia España. En segundo lugar, y a corta distancia, los chilenos dicen admirar a Estados Unidos. Es decir, de temores a colonialismos, ni hablar. Crecimiento, Estado y equidad En materias económicas, las opiniones muestran un extendido individualismo y cierta lejanía y falta de expectativas frente al rol del Estado, aunque con sus contradicciones. Es el propio individuo, antes que el Estado, quien debe "preocuparse y responsabilizarse de su propio bienestar", dice la mayoría. La que muy masivamente concuerda con que "quienes hacen mejor su trabajo deben ganar más, aun en el mismo cargo". Lo anterior, sin perjuicio de la existencia de una muy amplia conciencia de la desigualdad imperante en nuestra sociedad. En efecto, puestos a decidir ante una dicotomía entre crecimiento e igualdad, la mayoría de los chilenos dice hoy preferir que se busque la igualdad. Pero a pesar de esta demanda igualitaria, la actitud hacia la opción de "más impuestos para más beneficios sociales" resulta dejar incierta a la mayoría de la población que, posiblemente, tiene grandes dudas acerca de si, en esta opción, le corresponderá estar en el lado de quienes reciben los beneficios o en el lado de quienes pagan la cuenta. Calidad de vida Si don Enrique Mac Iver viviera hoy, aquella afirmación de que "no somos felices" podría ponerse en duda. Los resultados que están emergiendo más bien nos muestran que los chilenos experimentan amplios niveles de satisfacción, y en muy diversos aspectos de sus vidas. Por supuesto, la familia, la relación con los hijos y la relación de pareja son las mayores fuentes de satisfacción para la mayoría. Pero no sólo es esto. Los chilenos parecen satisfechos de su aspecto físico, de su estado de ánimo y de su salud. La presencia de estrés, depresión, insomnio y otros males que algunos sectores afirman ser verdaderas epidemias colectivas de los chilenos, aparecen por cierto, pero muy lejos de los niveles de pandemia que algunas visiones catastrofistas han denunciado. Los barrios, las ciudades, las viviendas, todo aparece bastante más amable de lo que habíamos imaginado. Y no es que no tengamos problemas, o que predomine un sentimiento de complacencia. Nada de eso, es sólo que las preocupaciones y las angustias parecen venir de otros frentes: las deudas, la calidad de la educación, el financiamiento de la vejez, la soledad. Las políticas públicas del siglo XX, el ascenso y descenso de los partidos y movimientos políticos, los gobiernos que elegimos, todo aquello fue afectado por los encendidos y profundos debates que se originaron en Chile con motivo del primer centenario de 1910. Por eso, la discusión de estos próximos cinco años es mucho más importante que un mero recuerdo del pasado. Se trata de un balance que, estoy seguro, contribuirá a moldear el Chile del siglo que se inicia. La Encuesta Nacional Bicentenario pretende ser una contribución en este sentido. CURIOSIDADES Los datos más llamativos Según el sociólogo de la UC y encargado de la encuesta de esa Casa de Estudios, Eduardo Valenzuela, ésta trae varios datos sorprendentes y otros esperables. La mayoría de ellos muy llamativos, pues explican por primera vez la idiosincracia del chileno. País fiestero, de cueca y empanadas Como nota, los encuestados le ponen un 6,3 al "orgullo de ser chilenos". Un 78% se siente bastante identificado con el país, incluso los jóvenes (71%, porcentaje que decae notablemente cuando se les pregunta por su barrio o su ciudad). El 82% se siente orgulloso de la historia de Chile y la mayoría (74%) considera que éste es el mejor país para vivir en América Latina. Los más jóvenes, en especial los de estratos altos, se identifican menos con la historia. En cambio, los más adultos de las clases populares son los más orgullosos. A pesar de esto, la mayoría es proclive a aceptar la globalización y la pérdida de identidad nacional para lograr el desarrollo. Según Valenzuela, somos nacionalistas, pero a nuestra manera. Lo único que nos importa de verdad es nuestra soberanía. "La verdad es que somos un país fiestero, con un nacionalismo de cueca y empanadas". -Fuga de cerebros: Al menos la mitad de los encuestados se iría si tuviera la oportunidad de tener una mejor calidad de vida. Pero los más dispuestos a emigrar son los jóvenes de estratos medios y altos y con educación universitaria. En cambio, contrario a lo que pasa en países como Perú, lo más pobres (50%) y quienes tienen menor educación (57%) no se irían por ningún motivo. -Inmigrantes: Las personas con mayor nivel de educación valoran más los aportes que han hecho los extranjeros a la economía del país. Pero hay concordancia -aunque se da con mayor relevancia en la clase social más baja- en que cuando falta trabajo se debe dar prioridad a los chilenos. -Cero problema con los colonizadores: España es el país más admirado por los chilenos (14%), porcentaje que se da aún más fuertemente en los sectores de clase media (20%) y alta (16%). En cambio, la clase baja admira más a Estados Unidos, luego a Brasil y después a Argentina. Idiomas La mitad de la clase social alta dice hablar y entender perfectamente un segundo idioma. Sin embargo, sólo un 12% de ellos ha vivido fuera del país por más de un año. A nivel total, la verdad es que Chile no es bilingüe, pues la gran mayoría (72%) dice no hablar ni entender un segundo idioma. Una solución para Bolivia 60% de los chilenos se inclina por darle una solución a Bolivia. 47% piensa que hay que entregarle facilidades portuarias y 13% que hay que darle una franja de territorio con salida al mar. Pero un tercio de los encuestados piensa que no hay que darle ninguna de las dos cosas. La actitud más severa hacia la reivindicación boliviana proviene de quienes tienen menos educación e ingresos y se identifican con la derecha. Creyentes, pero poco confesionales La identificación religiosa que arroja la encuesta es similar a la del Censo 2002: 70% católicos, 15% evangélicos, 10% no se identifica con ninguna religión, 4% de otras religiones y 2% es ateo y/o agnóstico. -Los datos más sorprendentes: Uno de cada cinco ateos o agnósticos cree en Dios. Algunos que se definen católicos responden que no creen en Dios. Casi dos de cada cinco católicos y casi tres de cada 10 evangélicos no cree en la vida después de la muerte. En cambio, un tercio de los ateos y agnósticos sí creen. Hablando de la Virgen, más de uno de cada 10 católicos no creen en ella, pero sí lo hace uno de cada cinco evangélicos. -Los hijos y la religión: Sólo al 51% de los chilenos le gustaría que sus niños estudien en colegios religiosos. Y al 83% no le complicaría nada que algún hijo se case con una persona de otra religión. FICHA TECNICA UNIVERSO: Toda la población de 18 años y más, hombres y mujeres, de todos los niveles socio-económicos que habitan en todas las comunas del país, con omisión de zonas de muy difícil acceso que representan menos del 1%. M??TODO DE MUESTREO: Encuesta enteramente probabilística. Muestreo estratificado en cuatro etapas, que comprende la selección aleatoria de comunas mediante un sistema proporcional al tamaño, selección aleatoria de conglomerados o "manzanas" mediante muestreo aleatorio simple, selección de viviendas dentro de cada manzana mediante método de salto sistemático y selección aleatoria de personas dentro de cada vivienda mediante tabla de Kish modificada. TIPO DE ENCUESTA: Entrevistas cara a cara en hogares. TAMA??O MUESTRAL: 2.042 personas distribuidas en 86 comunas del país. MÁXIMO MARGEN DE ERROR: 2,2% y un nivel de confianza del 95%. FECHA DE APLICACI??N: Entre el 6 y 20 de junio de 2006. , todos los gráficos de esta parte de la encuesta. Volver inicio ricardoroman.cl
08/08/2008 a las 0:16
Comentarios de este artículo en RSS

MENSAJE_LEGAL_ATINA_CHILE.jpg

{container-17}