La supresión de los senadores designados fue un gran avance en nuestra democracia, lo que nos tomó más de un decenio.
Para Inglaterra también fue un gran avance, que le demoró varios siglos, hasta el gobierno de Tony Blair, el transformar a los Lords, de hereditarios, en designados.
Hasta la condena de Lavandero, los parlamentarios que cesaban en sus cargos eran remplazados por su compañero de lista, y así sucedió con las vacantes producidas a raíz del fallecimiento de Laura Rodríguez, del asesinato de Jaime Guzmán, de la elección de Eduardo Frei como Presidente, del fallecimiento de Ramón Pérez, y otros que no recuerdo, hasta la asunción de mi correligionario, el Senador Guillermo Vásquez.
Desde hace 3 años, por decisión del club de los políticos, volvimos a los parlamentarios "designados".
La LEY N° 20.050, en su Art. 1° N° 23 letra c) (D.O. 26.08.2005) modificó el artículo 51 de la CPE, estableciendo:
Las vacantes de diputados y las de senadores se proveerán con el ciudadano que señale el partido político al que pertenecía el parlamentario que produjo la vacante al momento de ser elegido. Los parlamentarios elegidos como independientes no serán reemplazados.
Con ello pasó a ser letra muerta la garantía constitucional establecida en su Artículo 18:
Habrá un sistema electoral público. Una ley orgánica constitucional determinará su organización y funcionamiento, regulará la forma en que se realizarán los procesos electorales y plebiscitarios, en todo lo no previsto por esta Constitución y, garantizará siempre la plena igualdad entre los independientes y los miembros de partidos políticos tanto en la presentación de candidaturas como en su participación en los señalados procesos.



















Iván, en esta oportunidad nuestro acuerdo es total....
...nuestros políticos son unos sinvergüenzas, cualquiera sea el color de la camiseta.
Los partidos políticos se han adueñado de "nuestra democracia" cual vulgares rateros.
La evidente desventaja en que se deja a los independientes, nada tiene que ver con un sistema electoral realmente democrático. Está claro que todos los candidatos debieran tener los mismo derechos y deberes.
Cuando recuerdo los momentos pasados, los peligros pasados, la angustia de mi esposa y mis hijas, esperando mi retorno al hogar en mis reuniones clandestinas durante el gobierno militar, no puedo menos que pensar que nos estan robando parte del alma.
Así las cosas, no me extrañaría una aparecido populista y hasta golpista.
Saludos.