Nuevo Boletín Comercial: el Ministerio de Hacienda nos ha vendido.
Leo en El Mercurio de hoy los anuncios del
Ministerio de Hacienda sobre los avances en el proyecto de reforma en
el sistema de información comercial que incorporará las deudas
positivas de los chilenos, o sea, esas que tenemos usualmente con las
casas comerciales y que pagamos regularmente (Falabella, Paris, Ripley,
etc.).
Desde hace mucho tiempo los bancos andan tras esa información, no porque la necesiten para el giro ordinario de las transacciones, sino porque les abre oportunidades de modelamiento de nuevos negocios.
No crean tampoco que la quieren para minimizar sus riesgos de pérdida dado que, como ustedes saben, siempre toman garantías bastante superiores a los montos de los créditos que extienden.
Ahora, el planteamiento del Ministerio de Hacienda es encantadoramente ingenuo (o perverso, si fueramos… bien pensados) y peligroso para los derechos ciudadanos, tal como lo ha sido DICOM y su negativo impacto en el mercado del trabajo y de la seguridad social.
Propugnan que sólo la expresa voluntad de la persona podrá autorizar la venta que se hace de su información sobre deudas con pagos al día y agregan, con neolenguaje de Orwell, que este poder de decisión “beneficia a las personas” (cuando en realidad es todo lo contrario y está pensado en el beneficio de las entidades financieras).
La trampa es tan obvia que hay que descartar la ingenuidad: cualquier banco o similar, con medio dedo de frente, lo primero que pondrá frente al cliente será el formulario de autorización, previamente completado, y seguramente asociado a un poder amplio que le autorice a realizar con ella todos los extremos que se les ocurra.
Y ahí mismo se acabó el poder de decisión.







La trampa es tan obvia que hay que descartar la ingenuidad: cualquier banco o similar, con medio dedo de frente, lo primero que pondrá frente al cliente será el formulario de autorización, previamente completado, y seguramente asociado a un poder amplio que le autorice a realizar con ella todos los extremos que se les ocurra.
Y ahí mismo se acabó el poder de decisión.
...si nuestros Honorables representantes se la juegan por el bien común, la ley respectiva deberia prohibir expresamente el otorgamiento de poderes amplios. El derecho a la privacidad debe declararse como derecho irrenunciable.
Sólo así se tendrá algun equilibrio frente al poder de los conglomerados financieros.
Los representantes del pueblo son unos judas y siempre sera
... es (y sigue siendo) Don Dinero.
Nihil novum sub sole.
Sobre el mismo tema, ver Predictor DICOM: Otra Manera de "Cagarle la Vida" a los Chilenos
CICERONE
El tema o trasfondo de entregar dicha información, no tiene que ver conque tendran el control real de la deuda de un individuo......para infomación de todos, en este momento todos los bancos manejan secretamente el histórico pero no estan facultados para rechazar un credito a alguien que ya no tiene deudas y que si las pudo tener antes, La ley exige se diga el motivo por el cual se rechaza un prestamo o credito a cliente X , porlo tanto los bancos simplemente para evitar el compromiso con ciertos clientes les cobran el maximo de intereses legale, les demora la resolución, les pide papeles y mas papeles, en fin cansar a los clientes para no entregar dicho credito, y la verdad es que tiene informacion de su historico pero no lo pueden evidenciar por ser ilegal. Bueno , ya encontraron formas de rechazar un credito y revisan el boletin, por ejemplo, cada vez que te consultan tus antecedentes comerciales, queda un registro público de todas las entidades que te han consultado y si tienes muchas consultas de otras empresas de la competencia en la ficha de consultas, les demuestra que esa persona está con problemas dejando en evidencia que nadie les está dando credito, por algo esta siendo muy consultada.
lo otro es que les interesa los informes de tiendas comerciales y hacerlos legal, porque su competencia directa como falabella , tiene esos datos y son un informacion privilegiada que no tiene precio comercial, y tiene ventaja sobre otras empresas de la competencia por lo tanto, mas barato les sale presionar una ley que comprar dichas listas.
No seamos ingenuos, la informacion existe, lo que no existe es la legalidad para seguir usandola.
Sabemos que Falabella, Ripley y las TIENDAS-BANCOS tienen esa información y los bancos normales no.
Pero la solución no pasa por compartirla forzosamente, sino en prohibir su uso.