El asfalto de las carreteras y autopistas podría constituir un buen sistema para recolectar energía solar.
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Cualquiera puede comprobar, en los
cálidos meses de verano, que el asfalto de las carreteras está muy
caliente a ciertas horas, y que en algunos lugares se puede incluso
derretir. La capa de aire que está pegada al asfalto está tan caliente
que incluso puede producir los típicos espejismos que nos pueden hacer
creer que el firme está mojado.
Esta cualidad es la que ha estado investigando un grupo de científicos
del Worcester Polytechnic Institute (WPI). Creen que se podrían
utilizar las carreteras como si fueran acumuladores o “paneles solares”
para así producir energía de origen solar. La ventaja es que hay
carreteras (o calles, autopistas, aparcamientos, etc.) en muchos sitios
y que podrían servir, además de como vías comunicación, como fuentes de
energía barata, tanto para producir electricidad como para agua
caliente.
El proyecto fue sugerido por Michael Hulen, presidente de Novotech Inc
(compañía que tiene una patente sobre esta idea) y está dirigido por
Rajib Mallick. El pasado día 18 de agosto presentaron los resultados de
esta investigación en un congreso en Suiza.
El estudio no sólo sugiere la utilización del asfalto como colector
solar, sino que además propone un método para construir carreteras que
maximicen la capacidad de absorber calor del sol.
Una de las ventajas más interesantes del sistema es que, como el
asfalto continúa caliente una vez el sol se ha puesto, se puede seguir
produciendo electricidad por la noche a horas de gran demanda.
Las carreteras existentes pueden además transformarse en “paneles
solares” sin esperar la construcción de nuevas vías, pudiéndose
aprovechar los miles de kilómetros ya existentes de este tipo de
construcciones. Las carreteras se suelen reasfaltar cada 10 ó 12 años y
se pueden aprovechar esas ocasiones para la instalación del sistema.
Otro aspecto interesante es que la extracción del calor para producir
electricidad podría reducir el efecto de isla de calor que sufren
algunas ciudades.
Además, a diferencia de los aerogeneradores o las plantas de energía
solar, no se produce ningún impacto extra sobre el paisaje del que ya
produce la propia carretera, pues los sistemas de recolección de
energía (presumiblemente tuberías por las que circula un fluido)
estarían bajo la superficie y por tanto serían invisibles.
En los experimentos realizados se midió la penetración del calor
mediante termopares en bloques de asfalto. En ellos había además
tuberías de cobre por las que circulaba agua para ver si se transfería
bien el calor. La luz solar se simulaba mediante lámparas halógenas.
Los experimentos demostraron que el asfalto absorbe muy bien el calor y
que la máxima temperatura se produce varios centímetros por debajo de
la superficie. Es a esa profundidad donde el intercambiador de calor
(la tubería) debe de ser instalado para obtener el mejor rendimiento.
También comprobaron que el añadido de cuarcita mejora la capacidad de
absorber calor del asfalto, así como un acabado superficial que reduzca
la luz reflejada.
El agua caliente resultante se puede utilizar tal cual para
calefacción, agua caliente sanitaria o en procesos industriales.
También podría utilizarse para generar electricidad mediante algún
sistema termodinámico.
El equipo espera utilizar otro tipo de tubería, en lugar de las de
cobre, que mejore el sistema y se muestran esperanzados de que este
sistema tenga éxito. De momento no se han hecho experimentos a escala
real que muestren la viabilidad comercial del proceso.
¿Quién sabe? Quizás en la carretera esté el camino hacía otra fuente de energía renovable y barata.
Fuente: NEOFRONTERAS.com todos los derechos son de ahi.



















Bien ignacio; me sumo a esa idea...
...alli hay energia por kilometros que se desperdicia!
Me encanta la idea que jovenes como tu se preocupen de estos temas; creo que aún hay esperanzas para este vapuleado planeta!
La "carretera como camino de nuevas fuentes de energia renovable", me hace gracia, mucha gracia Ignacio.... buen punto!
Jorge