Señores atinadores quiero compartir con ustedes la interesante opinión del Sr. Jose Zalaquett, respecto de un elemento mas por la cual las diferencias sociales en nuestro pais son tan grandes.
No digo que las personas que tengan dinero estén mal. Digo que la acumulación excesiva de riquezas genera pobreza. En chile el 90% de las ventas que se realizan (desde un chicle hasta un trasatlántico) de todas las cosas que se venden en chile la realiza el 10% de las empresas en chile y quienes conformas ese 10% lo conforman los mismos grupos económicos (Matte, Lucksic, Angelini)
Grupos que le venden cosas pero además le prestan plata para que compre esas cosas y posteriormente le cobran la mora con interés, después le quitan las cosas. Uffff.
Y que el 90% de los empresarios genera el 10% de la venta. Pero aun más este 90% dan el 90% del empleo. Pero valla usted señor a cambiar estas cosas.
José Zalaquett Domingo 17 de Agosto de 2008
USURA MODERNA:
En la película “Scaramouche” (1952) un maestro de esgrima aconseja a su discípulo no apretar demasiado la empuñadura de su espada porque el adversario se la puede quebrar de un golpe, ni tampoco sujetarla muy sueltamente, porque se la harán volar de la mano. Esta máxima se puede aplicar, entre otros campos, a la regulación económica: si es demasiado rígida, asfixia la iniciativa; si muy laxa, permite el despliegue del instinto depredador. Sí, depredador; no hay que asustarse con esta palabra. A estas alturas, creo que la mayoría concuerda en que no se conoce mejor forma de crear riqueza que el emprendimiento privado. Hay, sin embargo, un gran pero. El motivo primario del empresario es el lucro, lo que es natural y lícito. El punto es que, dada la naturaleza humana, si la utilidad se puede obtener por privilegios legales o por abuso de una posición ventajosa, pocos vacilan en conseguirlo por esas vías. El secreto, por tanto, aplicado por las democracias capitalistas más desarrolladas, es una buena regulación: fomentar los factores creativos del emprendimiento (mediante transparencia y libre competencia) y contener los elementos depredadores. En Chile hay razones para apreciar muchas de las acciones reguladoras del Estado. Lamentablemente, el control de las tasas de interés, sean éstas abiertas o disfrazadas, no es una de ellas. Por el contrario, es tan deficiente que permite el florecimiento de formas modernas de usura. En tiempos antiguos se consideraba usura todo cobro de interés por préstamos de dinero y era una práctica condenada tanto por la doctrina cristiana como por el Islam. Con el progreso del conocimiento, se ha comprendido el valor económico del financiamiento y la legitimidad de devengar utilidades razonables. Así, la expresión “usura” pasó a significar el cobro excesivo de intereses. La mayoría de las legislaciones condena esta práctica como delito aunque varían los criterios para determinar los límites permisibles. Ahora bien, pienso que intereses de hasta 50% anual o más, en una economía razonablemente estable y con inflaciones de un dígito, no puede llamarse de otro modo que usura. Esto, hoy en día, se da en Chile en diversas prácticas bancarias y en las ventas a crédito de las grandes tiendas. Comencemos por los bancos. Sus utilidades son generalmente muy altas y se consiguen principalmente mediante cobros desmedidos. Un ejemplo son los desorbitantes intereses por las tarjetas de crédito. La necesidad de protegerse frente al riesgo de incumplimiento es un argumento altamente dudoso, porque la misma tasa se aplica a clientes con una larga trayectoria de cumplimiento puntual. Otro ejemplo es la costumbre de los bancos de aplicar infinitos cargos y comisiones. Lo que explica este estado de cosas es, a mi juicio, la conjunción de dos factores. Por una parte el desarrollo moderno de la función “gerencia de financias” a la cual se le fijan metas que se cumplen en la práctica estrujando a los clientes. Por otra parte, una regulación insuficiente. Los cobros excesivos de las grandes tiendas por compras en cuotas son tanto o más usurarios. La noción británica de que le corresponde al comprador estar atento (let the buyer be aware) no se sostiene en sociedades de economías emergentes como la nuestra, donde todo incentiva el consumo, la transparencia es escasa y los clientes son más vulnerables. ¿Caminos de solución? Mejor regulación de la función bancaria y de la usura oculta en las ventas a plazo, más transparencia y otorgar por ley a los consumidores la posibilidad real de emprender acciones judiciales o administrativas de efecto colectivo.







...las AFP, trabajan con mi dinero, me hacen perder capital y me cobran por ello...
La explotación de estos grandes capitales sobre los seres humanos residentes en el país. Es la esclavitud moderna, que tiene mil caras:las AFPs, las ISAPREs, los Bancos, las grandes tiendas. El mercantilismo chileno respecto del cual las autoridades (legisladores, políticos, etc)parecen interesadas en mantener, es sanguinario, sobretodo considerando que en Chile la mayoría (un 90%) gana menos de $300.000.
Estos increíblemente bajos salarios tenemos que sumarle que los ciudadanos de este país pagan el 19% de IVA, contra los estadounidenses que pagan un 8%, o sea que el estado nos asalta con un 80% mas de impuestos, reduciendo nuestros ingresos en forma importante y para terminar la masacre esta una banca codiciosa que se encarga de asaltarnos con valores de especulación.
Un legislador en este pais gana $9.000.000.- mensuales. por favor. un consejal que gana $250.000.- y asiste a dos reuniones mensuales a su municipio viaja por todo el mundo ya lo vimos en programa de TV.
Que pasa.........
Me pregunto serà posible que los grandes grupos economicos en chile ganen un poco menos y los precios se mantengan? jaja.
...y además quieren aumentar el dinero que requieren para bencina, bién...
Debieran tener AFP propia y bancos de dinero propios con los que construir y financiar empresas regionales que democraticen los recursos y los accesos a los mercados financieros.
Amén...
Jeje...