Ivan Alberto Seisdedos CICERONE

Gugleando: Michelle Bachelet Jeria

 
 

Michelle Bachelet Jeria nació en Santiago el 29 de septiembre de 1951. Tiene un hijo y dos hijas: Sebastián, de 26 años; Francisca, de 21; y Sofía, de 12.

Es médico de profesión, con estudios de post grado en Ciencias Militares y dominio del idioma inglés, alemán, francés y portugués.

Su madre, Ángela Jeria, es arqueóloga, y su padre, Alberto Bachelet, llegó a General de Brigada en la Fuerza Aérea de Chile.


SU INFANCIA Y SU FAMILIA

Con sus padres en Cahuil, en 1952

Siguiendo las destinaciones de su padre, Michelle Bachelet realizó la enseñanza básica en Quintero, Cerro Moreno, Antofagasta y San Bernardo, además de vivir en Estados Unidos entre 1962 y 1963.

La mayor parte de la enseñanza media la cursó en el Liceo Nº 1 Javiera Carrera de Santiago, donde participó en el coro, en la selección de voleibol y en un grupo de teatro que integraban también estudiantes del Instituto Nacional y del cual se originó el grupo “Aleph”.

Fue delegada y presidenta de curso, y junto a algunas compañeras, formó el grupo musical "Las Clap Clap", con el que participó en varios festivales de colegios.

LA UNIVERSIDAD

La familia Bachelet Jeria, en 1968

En 1970, luego de acompañar a una persona a la Posta Central, Michelle Bachelet descartó las alternativas de estudiar Sociología o Economía e inició la carrera de medicina en la Universidad de Chile, opción que adoptó como una forma concreta de ayudar a paliar el dolor y mejorar la salud en Chile.

Además de asumir cargos como dirigente estudiantil, durante el Gobierno de la Unidad Popular se incorporó a la Juventud Socialista, liderada entonces por el joven médico, luego diputado y posteriormente detenido desaparecido, Carlos Lorca.

EL GOLPE DE ESTADO Y EL EXILIO

El 11 de septiembre de 1973 se trasladó temprano a la Escuela de Medicina, en Av. Independencia, desde cuyo techo observó el bombardeo a La Moneda, hito que pondría fin al régimen democrático durante más de 16 años.

Considerando su experiencia organizativa en la Fach, en 1972 el Presidente Allende solicitó a su padre que se hiciera cargo de la Oficina de Distribución de Alimentos, función que ejercía cuando se produjo el golpe. El mismo día fue detenido y recluido en la Academia de Guerra Aérea, bajo la acusación de "traición a la patria". Posteriormente fue trasladado a la Cárcel Pública, donde el 12 de marzo de 1974, y a consecuencia de las torturas padecidas en prisión, Alberto Bachelet sufrió un infarto cardíaco que le provocó la muerte.

En Australia, en mayo de 1975

A pesar de las dramáticas circunstancia que vivía el país y su familia, Michelle Bachelet prosiguió sus  estudios y actividades vinculadas con la mantención del Partido Socialista y la ayuda a personas perseguidas. Hasta que a mediodía del 10 de enero de 1975, dos agentes de la DINA se presentaron en el departamento donde vivía con su madre, trasladándolas con los ojos vendados a un lugar indeterminado que resultó ser la Villa Grimaldi, el principal centro de torturas de ese organismo.

En Villa Grimaldi las separaron y sometieron a nuevos interrogatorios y apremios físicos. Ángela Jeria fue llevada a "la torre", mientras que Michelle Bachelet fue ubicada en una pieza con camarotes, junto a otras ocho presas. Días después la trasladaron junto a su madre al centro de detenidos de Cuatro Álamos, donde permanecieron hasta fines de enero.

Una vez en libertad, Michelle Bachelet y su madre viajaron a Australia en carácter de exiliadas. Más tarde se trasladaron a la República Democrática Alemana. Allí, Michelle Bachelet estudió alemán, para luego proseguir medicina en la Humboldt Universität, de Berlín.

En Alemania se casó con el arquitecto chileno Jorge Dávalos, padre de sus dos hijos mayores: Sebastián, que nació en 1978 en Leipzig, y Francisca, que nació en Santiago en 1984.

EL RETORNO A LA PATRIA

Michelle Bachelet regresó al país en 1979, retomando sus estudios en la Universidad de Chile. En 1982 se recibió de Médico Cirujano y postuló al sistema público, para ir de general de zona a algún lugar del país donde hubiera mayor necesidad de atención.

Pese a que la solicitud le fue denegada "por razones políticas", su desempeño, calificaciones y publicaciones efectuadas le permitieron obtener la beca Colegio Médico de Chile, mediante la cual, pudo especializarse en pediatría y salud pública en el Hospital Roberto del Río los siguientes cuatro años.

En esa época, se integró a diversas actividades políticas por la democracia y se hizo cargo del área médica de la ONG PIDEE (Protección a la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia), dando apoyo profesional a hijos de detenidos y de víctimas del régimen militar en Santiago y Chillán.

Con la restauración de la democracia, en 1990, se abrieron enormes desafíos para levantar el maltrecho sistema de salud del país. Michelle Bachelet se incorporó al Servicio de Salud Metropolitano Occidente como epidemióloga y luego a la Comisión Nacional del Sida. Simultáneamente, fue consultora de la Organización Panamericana de la Salud, de la Organización Mundial de la Salud y de la Agencia de Cooperación Técnica alemana (GTZ). En este período nació su hija menor, Sofía Henríquez.

En 1993, en el primer cumpleaños de su hija Sofia.

Desde 1994 fue asesora del Ministerio de Salud en temas de Atención Primaria y en gestión de Servicios de Salud.
A mediados de la década pasada, Michelle Bachelet sentía que el país había avanzado en la consolidación de la democracia, pero también observaba que persistían dificultades para la plena normalización de las relaciones entre el mundo civil y el militar. Desde su particular experiencia familiar, lo atribuía a que en las visiones de su mundo político no se le daba la importancia que requería a una política de defensa y sus correlaciones institucionales, políticas y culturales.

Esa reflexión la impulsó a realizar un curso sobre Estrategia Militar en la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE), logrando el primer lugar de la promoción. Por este resultado se le otorgó la Beca de Honor Presidente de la República, para realizar el curso de Defensa Continental en el Colegio Interamericano de Defensa de Washington DC, durante 1997, junto a 35 militares y algunos civiles de todas las Américas. Esa especialización le permitió incorporarse a su regreso como asesora del Ministro de Defensa.

En el Congreso del Partido Socialista de 1995, Michelle Bachelet fue elegida para su Comité Central. En las elecciones municipales de 1996, fue candidata a concejal por Las Condes. En 1998 fue reelegida en el Comité Central e integrada a la Comisión Política, responsabilidad que ejerció hasta el 11 de marzo de 2000.

Durante las primarias de 1999, fue encargada electoral de la campaña de Ricardo Lagos en la Región Metropolitana. En su campaña presidencial, trabajó como encargada territorial de la zona norponiente de Santiago.

EL MINISTERIO DE SALUD

En 2000, al asumir el Presidente Lagos, Michelle Bachelet fue designada Ministra de Salud. Quedaba a cargo de la dirección de un Ministerio del que dependían directamente más de 70 mil funcionarios y una red nacional de servicios, además de la responsabilidad de supervisar directa o indirectamente los servicios autónomos de salud municipales y la extensa área que cubren Isapres y clínicas privadas.

En su juramento como Ministra de Salud, el año 2000.

El Presidente Lagos le impuso dos desafíos especiales: por un lado, mejorar la atención primaria, es decir, la cobertura y calidad de la atención de los consultorios, con la meta explícita de poner fin a las colas de espera en una plazo de tres meses; y por otro, preparar una gran Reforma de la Salud. A ambas tareas, Michelle Bachelet volcó todos sus esfuerzos, con resultados ampliamente satisfactorios, considerando la complejidad técnica y las resistencias corporativas a superar.

El éxito de su labor respondió fundamentalmente al hecho de lograr un compromiso y una movilización nunca vista de los equipos técnicos del Ministerio, de los funcionarios de los Servicios de Salud, de las organizaciones gremiales y de todos los trabajadores de la Atención Primaria, que como un solo cuerpo, estuvieron tras la meta de terminar con las colas y dar una atención digna.

Como Ministra, Michelle Bachelet estableció un sistema de dotación de horas por teléfono, con la implementación de líneas 800 en todo el país. Asimismo, se incrementaron las atenciones médicas y dentales, logrando una cobertura garantizada en 24 horas a los menores de un año y mayores de 65 años.

Por primera vez en Chile, los consultorios abrieron sábados y domingos durante los meses de invierno y se extendió el horario de atención hasta las 20:00 horas. Se aumentaron los SAPU y las salas IRA para la atención de los niños con infecciones respiratorias agudas y se innovó con salas ERA para los adultos.
Con el desarrollo del programa Vida Chile en todas las regiones del país, el Ministerio logró dar un fuerte impulso a la Promoción de la salud. Y con la creación del Consejo asesor de Investigación en Salud (CONIS), se impulsaron proyectos de investigación científica útil a la salud pública.

Durante la Campaña de Vacunación del año 2000.

Bajo su gestión, fueron sentadas las bases de la Reforma de Salud, en un proceso participativo amplio de jornadas ciudadanas y de Mesas de Reforma, con la incorporación de usuarios, empresarios y técnicos, académicos, colegios profesionales y gremios de la salud. Concordado con todos los actores, se presentó el primer proyecto de ley de la Reforma, Derechos y Deberes de las Personas en Salud.

Se creó la Comisión Nacional de Protección de los Derechos de los Pacientes de Salud Mental y se desarrolló el Reglamento de Esterilización contra la discriminación que afectaba a las mujeres. El plan Hospital Amable contribuyó también a dignificar la atención, abrió los hospitales para que las madres pudieran cuidar a sus hijos y permitió generalizar la asistencia del padre al parto.

Se defendieron los Objetivos Sanitarios al año 2010 -soporte técnico sanitario para la Reforma de Salud- y se desarrollaron nuevos programas, como el tratamiento de la depresión en atención primaria, la incorporación de nuevos medicamentos para el tratamiento de la esquizofrenia, el plan de alimentación para el adulto mayor, la cobertura para los enfermos de fibrosis quística, y el aumento de la cobertura de triterapia para pacientes con Sida.

PRIMERA MUJER MINISTRA DE DEFENSA

El 7 de enero de 2002, tras una  importante modificación al Gabinete presidencial, Michelle Bachelet asumió  como Ministra de Defensa Nacional, siendo la primera mujer en ocupar este cargo en la historia de Chile y América Latina.

Durante las inundaciones del año 2002 en Huechuraba.

Pese a lo inédita y sorpresiva de su designación, la experiencia resultó ser tremendamente estimulante en el plano profesional y personal. Las jerarquías institucionales de las Fuerzas Armadas y de Orden colaboraron de inmediato al ejercicio de la autoridad política de que fue investida. Junto a ellas continuó impulsando los planes de modernización en los que estaba empeñada, incluyendo relevantes decisiones estratégicas en materia de equipamiento y el pre-proyecto de modernización del Ministerio de Defensa.

Bajo su gestión, se lograron importantes modificaciones al Servicio Militar Obligatorio, así como también, al fortalecimiento del rol del Ministerio y del Estado Mayor, avanzando además en la igualdad de oportunidades para las mujeres de las Fuerzas Armadas, Carabineros y Policía de Investigaciones.
Chile desplegó un mayor contingente de fuerzas de paz en más lugares del mundo y se desarrollaron relaciones de mayor confianza mutua entre los Ministros de Defensa de la Región de las Américas. Asimismo, se dio cumplimiento a la Convención de Ottawa, terminando con los campos minados y minas en stock.

En su labor como Ministra de Defensa, durante una visita a las tropas en Chipre, en 2003.

Durante su titularidad en Defensa, se cumplieron tres décadas del golpe de Estado de 1973, fecha que dio lugar a notables gestos de reencuentro entre el mundo militar y el mundo civil. En este escenario, resultó especialmente significativa la reivindicación -en la nueva base de Quintero- de la figura de su padre como alto oficial de la Fach y de muchos otros, aún vivos, que en 1973 fueron exonerados por razones políticas. En el mismo plano, destaca la visita a Isla Dawson de los ex presos políticos confinados en este lugar luego del golpe, promovida en conjunto con el Alto Mando de la Armada, la significativa reparación moral del Ejército al General Prats y el valeroso "nunca más" del General Cheyre.


LA CAMPAÑA


El 1 de octubre de 2004, Michelle Bachelet deja el Ministerio de Defensa. En esa fecha, el Presidente Lagos estimó conveniente liberarla de las responsabilidades propias de esta cartera para dedicarse por completo a una candidatura presidencial reclamada masivamente desde la ciudadanía y respaldada en alentadoras encuestas de opinión.

Al dejar su cargo como Ministra de Estado, se dedica a la campaña municipal y comienza a participar en actividades "puerta a puerta" acompañando a los candidatos a alcaldes y concejales de la Concertación. Recorre 93 ciudades y 80 comunas, participando en más de 100 actos públicos.

El 7 de octubre, durante sus actividades de apoyo a los candidatos de Valparaíso y Viña del Mar, Michelle Bachelet valora la aprobación de las reformas constitucionales por parte del Senado, aunque insiste en la necesidad de modificar el sistema electoral binominal aún vigente.

En este mismo período, se lanza el sitio web www.mujeresconbachelet.cl, red de apoyo que sólo en sus primeros 3 días de funcionamiento registró más de 700 inscritos. Además, la encuesta del 18 de octubre del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea, arrojaba un apoyo del 41% para Bachelet, situándola en el primer lugar de la carrera presidencial.

En una de sus actividades puerta a puerta.

Durante un "puerta a puerta" junto a la candidata a alcaldesa por Estación Central, Bachelet manifiesta su disposición para asumir nuevos desafíos después del 31 de octubre, fecha en que se realizarían los comicios municipales. "Me hago cargo de la adhesión que tengo y estoy dispuesta para otras lides", manifestó.

El 6 de enero de 2005 se inician los diálogos ciudadanos, instancias participativas creadas para recoger opiniones y propuestas sobre el futuro programa de Gobierno, en un estilo amplio y abierto que se convertiría en el sello de su candidatura.

El primer encuentro convoca a más de un centenar de pequeños y medianos empresarios en el edificio Diego Portales de Santiago. Al día siguiente, se inaugura la sede oficial de su campaña en Providencia, con la presencia de nuevos rostros que encarnan la forma de hacer política de Bachelet. El 28 de enero, el Congreso General del Partido Socialista la proclama como su candidata presidencial.

En el marco del espíritu democrático concertacionista, la DC presenta a la senadora Soledad Alvear para competir en primarias con la candidata del PS. La ganadora sería la representante única del bloque oficialista.

El 27 de abril, dos días después de que Bachelet inscribiera en Valparaíso su candidatura para las primarias, más de cuatro millones de telespectadores sintonizan el debate entre las precandidatas, transmitido desde Hualpén, VIII Región. Un mes después, sellando la unidad de la Concertación y considerando el enorme apoyo ciudadano logrado por la candidata socialista, Alvear decide no postularse. Michelle Bachelet pasa entonces a ser la candidata única del conglomerado oficialista, enfrentándose a los candidatos Joaquín Lavín (UDI), Sebastián Piñera (RN) y Tomás Hirsch (Humanista).

En los próximos meses, Bachelet recorrería el país anunciando los ejes centrales de su candidatura: protección social, nuevas políticas de desarrollo y un nuevo trato para los ciudadanos. Entre sus propuestas se encuentran la paridad de género en la conformación de su futuro Gabinete; terminar la discriminación contra jóvenes, mujeres y discapacitados; establecer el acceso automático de los adultos mayores a la Pensión Asistencial; crear 20 mil nuevos cupos en educación preescolar y 800 nuevas salas cunas; promover una agenda pro-transparencia para asegurar la administración eficiente de las empresas públicas; combatir la delincuencia; otorgar derecho de sala cuna a los hijos de madres trabajadoras; reformar el sistema provisional y reemplazar el sistema binominal por uno que garantice competitividad, gobernabilidad y representatividad.

El 8 de septiembre, Michelle Bachelet oficializó su candidatura en el Servicio Electoral. En total, fueron 438 los días que la candidata destinó al contacto ciudadano, acogiendo distintas visiones para que el poder se ejerza con un rostro humano.

El 8 de septiembre de 2005, Michelle Bachelet oficializó su candidatura en el Servicio Electoral.

Su campaña culmina el 8 de diciembre con un acto en el ex Congreso Nacional, cancelando otras actividades programadas debido al lamentable accidente de tránsito que dos días antes sufriera el Comando Juvenil y que ocasionó la muerte de cinco personas, además de dejar una veintena de heridos.

En las elecciones presidenciales del 11 de diciembre, Bachelet se impone a los otros tres candidatos presidenciales, obteniendo el 45.95% de los votos, 20 puntos más que su contendor más cercano. Un mes después, el 15 de enero de 2006, en segunda vuelta electoral y con el 53.49% de la votación nacional, se convierte en la primera mujer electa Presidenta en la historia republicana del país.

CICERONE

 
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Ernesto  Undurraga  V.
dijo :

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            EL LIBRO DE MICHELLE         MICHELLE

                                                                                                            Ediciones          Catalonia,        Santiago, 2005)                                                                                                                    Por Aristótele  España 

                                                                         Este libro reportaje narrado en distintas voces por las periodistas Elizabeth Subercaseaux y Malú Sierra, ambas de reconocida trayectoria en nuestro país y el extranjero, dan cuenta de un persona

je femenino, cuya particularidad principal radica en que apareció de la noche a la mañana convertida de pronto en un ícono que rompió los moldes de la cultura machista imperante en la clase política chilena desde la fundación de la república. Michelle Bachelet es entrevistada con rigor y visión de futuro. Las periodistas dan a conocer su perfil humano poco conocido a nivel nacional e internacional sin los estereotipos que abundan en este tipo de géneros literarios (biografías, testimonios, crónicas, alabanzas a personajes del mundo de la cultura, la política, la televisión) que compiten desde hace décadas con la ficción. Una doctora de niños, experta en epidemiología, proveniente de una cultura de izquierda desde su adolescencia, hija de un general de la aviación, torturado por sus pares, acusado de traición a la patria y muerto en la cárcel por los esbirros de la dictadura militar. Esta mujer que llegó a ser Ministra de Salud y Defensa en el tercer gobierno de la Concertación se ganó un espacio en la historia del país recorriendo hospitales, juntas de vecinos, pasando revista a las tropas de las FFAA arriba de tanques y aviones y que logró reivindicar el rol de la mujer en un momento de la historia en que los cargos públicos, privados, legislativos, están en manos de personeros que llevan en sus puestos durante décadas sin abrir espacios legítimos a las generaciones de recambio. La irrupción de Michelle en este escenario cambió la fisonomía del país en todos sus ámbitos, ya sea para sus adherentes o adversarios. El libro no contiene peroratas ideológicas ni políticas, tampoco da recetas de cómo se deben comportar las mujeres en los escenarios públicos. Simplemente cuenta su infancia de clase media, rodeada de amigos que luchaban por un mundo mejor en la década del 70, su afición por la guitarra y las canciones de moda, los días aciagos del golpe de estado, la prisión junto a su madre Angela Jeria en Villa Grimaldi, los duros instantes del padre muerto sin tener donde enterrarlo porque su institución, la masonería, y todos aquellos que fueron sus amigos simplemente se borraron del mapa. Luego el exilio en Australia, Alemania, sus estudios de medicina en este último país, su militancia en la Juventud Socialista, sus amores y desamores como toda persona que es capaz de enfrentar los avatares de la vida cotidiana que no es color de rosa como caricaturizan los diarios de la derecha chilena con las fotos en colores de sus modelos y parlamentarias. Una de los capítulos más emotivos es su estadía en Villa Grimaldi, la visita intempestiva del General Manuel Contreras y el recuerdo de sus compañeras de celda, Lucrecia Brito, Patricia Guzmán, María de los Angeles Salinas Farfán, Mónica Villanueva, que tenía 16 años, una dentista cuyo nombre se le escapa, María Eugenia Ruiz Tagle y la primera mujer de Alvaro Covácevich. Se ayudaban mutuamente después de las sesiones de interrogatorios. Michelle atendía a las gravemente heridas. Algunas de ellas le contaron que los días de año nuevo fueron violadas por militares borrachos. Ambas estaban embarazadas de siete y ocho meses. Todas tenían miedo. Cuando se abría la puerta de la celda tenían terror. Ese el mérito de este libro. Que logra transmitir emociones, sentimientos. Nadie puede quedar indiferente. No es un texto de propaganda como los que abundan en períodos como el actual. Es un texto para comprender desde un ángulo escritural diferente la vida de cientos de mujeres olvidadas que soportaron las mismas pesadillas de esta doctora en niños que tiene una cabaña en un lago y que puede ser la primera Presidenta en este remoto país así como Gabriela Mistral fue la primera mujer latinoamericana en obtener el Premio Nóbel de Literatura años antes que sus pares en Chile le otorgaran el Premio Nacional. El texto tiene fotografías de distintas etapas de su vida, la reproducción del manuscrito que el General Bachelet envió a su esposa desde la cárcel pública de Santiago el 22 de febrero de 1974, días antes de su muerte. Y a lo lejos, en medio de la lectura de este libro se escucha el ruido del avión que las condujo junto a su madre al exilio, su paso (en el avión) por Isla de Pascua, las islas Fiji, y la llegada a Sydney donde su hermano Betingo y Patti, su esposa, los esperaban en el aeropuerto. Los abrazos, el saludo del gobierno, del parlamento. Eran las primeras exiliadas chilenas en Australia. El resto, ya es historia.

http://www.camlibro.cl/catalogo/ficha_libro.asp?id=4594

http://www.centroavance.cl/index.php?option=content&task=view&id=368&Itemid=31

29/08/2008 a las 18:07
Enrique Ernesto Lavin Orellana
dijo :

...de Chile. 

Una mujer en la presidencia de la Nación nos debería enorgullecer a todos. Una dama en tan alto cargo involucra un cambio cultural de gran envergadura.

Los relatos sucintos de Doña Michelle, nos entregan un perfil de consecuencia política y personal que, sin compartirlo, es encomiable.

Duro debe ser, tener el derecho de ejercer el poder supremo y no cumplir con sus ideales a cabalidad.

Es el peso de la política en su maraña de mezquindades y egocentrismos que no trepidan en cualquier subterfugio por el acceso al poder.

Sólo un pueblo bien educado podrá lograr que sus representantes sean los genuinos portadores de sus derechos y deberes.

29/08/2008 a las 18:35
enrike
dijo :

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LO DE ARRIBA NO SE COMO APARECE; YO NO LO ESCRIBO

Mi limitada impresión, me da luces para pensar, que para ser presidente de una nación de las características de facultades del régimen presidencial chileno se debe tener un tremendo CARACTER,  LIDERAZGO y AUDACIA.  Si con todos la preparación cursos, doctorados y reconocimientos un líder no sabe leer la contingencia y escoger a su equipo de trabajo, nada tiene hacer...el gobierno ciudadano sólo fue un slogan donde se impusieron los partidos por sobre la gente.....graso error....la actual crisis de los partidos por la representatividad ciudadana es terminal... eso de que nadie se repite el plato.....fue una ingenuidad por decirlo menos....el poder como lo definía nuestro maltraído pueblo mapuche, lo ejercen los más capaces , y se pasaron 300 años en una guerra por ese entonces una España, potencia mundial, dueña de gran parte de America. Es básico y lógico pensar que quien hace bien su pega se puede pasar la vida en su puesto, más aun si lo hace bien donde se le requiere. O hemos visto por ejemplo  que en un plano deportivo algún DT deja en el banco a quien hace los puntos o goles si su función es esa. Bueno el tema da para mucho, solo tengo chispazos y mis ideas no pretenden alumbrar más que la escueta luz de un fósforo, aun así se cae a pedazos que nuestro sistema político de representación ciudadana merece una Re-ingeniería; en términos concretos no representan a nadie ( ya de todos los sectores políticos coinciden que aunque entre menos se repartan al país mejor pero esto en si una apuesta  muy peligrosa y no es sano por decir lo menos)

Hoy somos un país con recursos económicos, con una gran brecha de desigualdad, donde la educación es una mercancía, donde la salud es por momentos un privilegio de pocos, con números rojos en materia energéticos e I+D, aunque parece que ya perfilamos para cambiar y ser una país en términos simples "de pantalones largos" ; la oportunidad está solo nos falta quien encarne EL CARACTER, EL LIDERAZGO  Y LA AUDACIA  a la cabeza del gobierno.......¿conocimiento? NO.... solo el necesario para reconocer a los mejores en cada puesto ( NO los mejores en los partidos necesariamente). 

 

  Con esto no quiero decir que debemos crear un sistema complaciente con cuanto ser tenga derecho a voto, creo que sin ser devoto de Lagos ( Podría ser Piñera, pero no me sirve para el ejemplo, he visto que lo han bajado y chaqueteado tanto)...... y con toda sus   cuestionables diseños e implementaciones de políticas publica-privadas, el hombre "golpeaba la mesa", iluminaba e encandilaba el entorno y marcaba el camino, equivocado o no, pero al hombre no se le subían por el "chorro".....

Perdone amigo Cicerone por vomitar, lo vomitado en su post, no se si es del caso lo escrito, pero ya está....

enrike

29/08/2008 a las 17:49
Manuel Moreno Pérez
dijo :

La señora presidenta sera recordada como la mas manipulable de todos los politicos que han gobernado en la moneda...

Asi de simple es el pago de Chile.

30/08/2008 a las 14:51
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