
Ya lo he dicho, me encanta
el vocabulario, las hermosura que se consigue escribiendo sentimientos,
emociones vivencias, esa belleza que consiguen los poetas, los escritores, los Cuentacuentos.
Pero así mismo existe la fealdad de algunos mensajes, la agresividad de un conjuntos de letras puestas en un orden, un sentido.
Aún encontrando belleza en todas las letras hace un tiempo decidí dejar de decir algunas palabras, pues me sonaban demasiado grande, demasiado potentes y cada vez que salían de mi boca o mis manos me sentía pesada y encasillada en lo que yo misma estaba asegurando, de esta manera dejé de decir, TODO, NUNCA, SIEMPRE, SEGURO, OBVIO, NADA.
Quizás Se me olvida
alguna, pero de pequeña aprendí que cambiamos, crecemos, empezamos de nuevo
muchas veces y que aquel que asegura algo, está lejos de volver a empezar, de
arrepentirse, de probar, de sorprenderse y más.
Por eso me gustan las
palabras bien dichas, las justas y necesarias, las que salen de adentro y de
verdad, las que dejan un espacio abierto y no cerrado en los diálogos, las
palabras que abren nuevos diálogos, las que invitan a pensar.








Ha palavras que nos beijam 












Me acordé
de este poema de Octavio Paz, lo dejo de regalo Paolita.
" En las muchas palabras, no falta el error"
DECIR, HACER ( Octavio Paz)
A Roman Jakobson
Entre lo que veo y digo,
Entre lo que digo y callo,
Entre lo que callo y sueño,
Entre lo que sueño y olvido
La poesía.
Se desliza entre el sí y el no:
dice
lo que callo,
calla
lo que digo,
sueña
lo que olvido.
No es un decir:
es un hacer.
Es un hacer
que es un decir.
La poesía
se dice y se oye:
es real.
Y apenas digo
es real,
se disipa.
¿Así es más real?
Idea palpable,
palabra
impalpable:
la poesía
va y viene
entre lo que es
y lo que no es.
Teje reflejos
y los desteje.
La poesía
siembra ojos en las páginas
siembra palabras en los ojos.
Los ojos hablan
las palabras miran,
las miradas piensan.
Oír
los pensamientos,
ver
lo que decimos
tocar
el cuerpo
de la idea.
Los ojos
se cierran
Las palabras se abren.
Saludos amiga
Shyvyta
Excelente!!!
Estaba yo leyendo y leyendo y mire las palabras lindas que encontré, de "él" claro
¨Si algo sabemos los escritores es que las palabras pueden llegar a cansarse y a enfermarse, como se cansan y se enferman los hombres o los caballos. Hay palabras que a fuerza de ser repetidas, y muchas veces mal empleadas, terminan por agotarse, por perder poco a poco su vitalidad. En vez de brotar de las bocas o de la escritura como lo que fueron alguna vez, flechas de la comunicación, pájaros del pensamiento y de la sensibilidad, las vemos o las oímos caer como piedras opacas, empezamos a no recibir de lleno su mensaje, o a percibir solamente una faceta de su contenido, a sentirlas corno monedas gastadas, a perderlas cada vez más como signos vivos y a servirnos de ellas como pañuelos de bolsillo, como zapatos usados.¨
Conferencia de Julio Cortázar, Madrid (1981)
Sabía, sabía
que algo había de Julio Cortázar, pero ni en su página lo pillé.., y esa es su mejor página, al menos para mí.
"En vez de brotar de las bocas o de la escritura como lo que fueron alguna vez, flechas de la comunicación, pájaros del pensamiento y de la sensibilidad las vemos o las oímos caer como piedras opacas, empezamos a no recibir de lleno su mensaje, o a percibir solamente una faceta de su contenido, a sentirlas corno monedas gastadas, a perderlas cada vez más como signos vivos y a servirnos de ellas como pañuelos de bolsillo, como zapatos usados." destacable no crees?
Buenitas noches
Claro
destacable y bien dicho
aquí le regalo estas otras palabras
LA PALABRA
Todo lo que usted quiera, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan… Me prosterno ante ellas… Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito … Amo tanto las palabras… Las inesperadas… Las que glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen… Vocablos amados… Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío… Persigo algunas palabras… Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema… Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas… Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, me las zampo, las trituro, las emperejilo, las liberto… Las dejo como estalactitas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola… Todo está en la palabra… Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio, o porque otra se sentó como una reinita adentro de una frase que no la esperaba y que le obedeció.
Tienen sombra, transparencia, peso, plumas, pelos, tienen de todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río, de tanto trasmigrar de patria, de tanto ser raíces… Son antiquísimas y recientísimas… Viven en el féretro escondido y en la flor apenas comenzada… Qué buen idioma el mío, qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo…
Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro…
Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.
De “Confieso que he vivido”, de Pablo Neruda
Buenas Noches