ACEPTÁNDOSE UNO MISMO
La posibilidad de aceptarse a sí mismo tal como uno es, sin protestar, ni amargarse, implica una comprensión amplia, tanto del proceso del amor por uno mismo (autoestima), como del proceso de la elaboración de las quejas y protestas dentro de nosotros mismos, cosas que resultan ser términos mutuamente excluyentes.
Esto quiere decir que si auténticamente te amas a ti mismo (aceptación), no deberías tener temores o miedos, y estarías en condiciones de enfrentarte con cualquier problema o situación adversa que la vida te depare, ya sea en lo personal como en cualquiera otra actividad de la que se trate.
En cambio si estás desconforme contigo mismo, por que no te gusta cómo eres, o no te gusta lo que haces, o los amigos que tienes, en fin por tantas cosas, entonces las quejas hacia los demás que no pueden hacer nada por ti, se convierten en una actividad imposible de defender o justificar.
Si encuentras en ti mismo y en los demás, cosas que te disgustan o molestan, en vez de quejarte, deberías empezar inmediatamente a hacer lo necesario para corregir esa situación. Cuando te sientes mal por cualquier situación o sientes que el mundo entero está en contra tuya, ERES TU EL QUE ESTA MAL, y para conseguir un cambio en tu vida, debes empezar por ti mismo.
De esta forma, te darás cuenta que todo el mundo empieza a cambiar, pero eso se consigue cuando tú te has decidido a mirar las cosas desde otra perspectiva.
Cuando la gente empieza a notar tu cambio, verás cuántos amigos nuevos conseguirás.
¡INTÉNTALO!
ARRIESGARSE
Reír, es arriesgarse a parecer un tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer un sentimental.
Hacer algo por alguien, es arriesgarse a involucrarse.
Expresar sentimientos, es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.
Exponer tus ideas y tus sueños, es arriesgarse a perderlos.
Amar, es arriesgarse a no ser correspondido.
Vivir, es arriesgarse a morir.
Esperar, es arriesgarse a la desesperanza.
Lanzarte, es arriesgarse a fallar.
Pero los riesgos deben ser tomados, porque el peligro más grande en la vida es no arriesgarse. La persona que no arriesga, no hace, ni tiene nada. Se pueden evitar sufrimientos y preocupaciones, pero simplemente no se puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir... si no se arriesga.
SOLO UNA PERSONA QUE SE ARRIESGA ES LIBRE.







me gustó tu comentario...lo necesito justo en este momento en que estoy por cruzar el río.
Es increible que muchas veces las llaves de la felicidad las tenga uno mismo y pasa aveces por este asunto.
Que testaruda es la naturaleza humana llena de prejuicios sobre lo que es correcto o no de hacer.Somos humanos y tenemos todo el derecho en equivocarnos.Cuantas veces habría deseado equivocarme en el pasado y por respeto a muchos( menos yo) no hice lo que era necesario hacer.
Hoy hablaba con mi secretaria y le decía de mi afecto hacia ella(real no calentura), pero por convicciones netmente de formación y sociales parece casi imposible que un jefe sea un amigo real de un subalterno o algo más.Me importa bien poco que seamos de mundos distintos, siempre me importó la persona y sus valores, pero esto es incrible incluso para muchos de nosotros.
Tan mal estamos en nuestra sociedad que nos autosegregamos para ubicarnos siempre en nuestro mundo social, entre lo que es debido o no???
Sabes el problema real que tenemos hoy en dia es que vivimos mucho del que diran, aparte que siempre escuchamos a quien no corresponde yu nos dejamos llevar por sus comentarios y nos eqeuivocamos al no escucharnos nosotros mismos y nuestros sentimientos, ese es un problema endemico de nuestra cultura y sociedad.