Con gran desconcierto me he enterado que la empresa VTR
(mi proveedor de acceso a Internet), secundada y aplaudida por el
Ministerio del Interior de Chile, se ha constituido en censor de
pornografía infantil en Internet respecto de sus usuarios, bloqueando
el acceso a los sitios que supuestamente tienen contenidos de esa
naturaleza, y que han sido calificados como tales por una organización
privada extranjera.
Se señala en diarios que VTR es el primer ISP en América Latina en implementar este sistema, y ello es lógico: los demás proveedores de acceso pueden tener bastante más claro que las censuras son atentatorias a los derechos de información y a la libertad de la expresión y que, por ende, escapan con largueza a sus atribuciones.
Sólo a los tribunales de justicia les corresponde calificar la ilicitud de contenidos, conociendo de casos concretos y en virtud de norma expresa, y dictar las medidas que sean procedentes para su supresión, por lo que la autoridad administrativa no puede, y menos aun los particulares como la empresa VTR, arrogarse las atribuciones judiciales de restringir los derechos y libertades constitucionales y legales de las personas.
Los que visitan páginas con contenidos ilícitos son personalmente responsables por ello; VTR no puede constituirse en garante de lo que ven o visitan sus usuarios, pues cuando las leyes quieren darle esa posición a alguien, lo dicen expresa e inequívocamente, y este NO ES el caso, por lo que la decisión de este ISP contraría los derechos fundamentales de las personas.
No es difícil imaginar lo que viene: en nombre de la seguridad los proveedores de acceso a Internet impedirán el acceso a sitios sobre pueblos originarios, tan livianamente calificados como terroristas por la autoridad pública, o a los estudiantes secundarios por sediciosos, o a manifestantes por vulnerar el orden, etc.
No digo que VTR y el Ministerio del Interior en este caso no sean bien intencionados, pero de buenas intenciones, dice el saber popular, está empedrado el infierno.
Y también las libertades públicas en Chile.
Fuentes consultadas el 3 de octubre de 2008:
- Agencia ANSA



















Es válida tu postura pero ...
Es válida tu postura pero no la comparto.
No soy abogado por lo que no entiendo la parte que dices que la decisión de VTR atropella nuestro derecho a la libre expresión.
Apoyo la decisión de VTR conjuntamente con el Ministerio porque la Internet no debe entenderse como libertinaje o, también llamado, un pueblo sin ley.
Es una medida antipopulista, está claro, pero por el fin de desarrollar una sana sociedad es preferible ceder ciertas libertades.
Eso sí, es necesario que hayan leyes súper claras con respecto a este tema para que, justamente, no se abuse y no se llegue a los límites ridículos que planteas ((poner ejemplos extremos es lo típico para deslegitimidar una decisión justa y sana)).
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Asi Hablaba Acertijo
El problema es...
Que Internet no es un pueblo sin ley.
Si produces y/o divulgas pornografía infantil, serás apresado y terminarás con tus huesos en la cárcel.
Si infringes normas de propiedad intelectual, pasará lo mismo.
Si difamas a alguien... igual cosa.
Todo lo aplicable al mundo físico, se aplica a Internet.
Y el principio de que las restricciones de derechos y libertades están reservados a los jueces, también.