Rencor a las tribus urbanas (historia de amor) (:
Yo fui feliz. Y esta es mi historia.
Recuerdo con cariño todo eso que pasó hace algunos meses... Esos abrazos, esas caricias, esas largas conversaciones que nos volvían invencibles...
Cuando se ama a alguien y no se tiene, se sufre por eso, pero cuando se ama a alguien y se pierde, se sufre el doble; porque está en tu mente todo lo que viviste y sentiste, está en tu mente el calor de su cuerpo, está en tu mente el sentimiento que rodeaba cada abrazo, cada acercamiento.
Pero eso es un añadido dulce al verdadero amor, es como el azúcar para tu café, porque el verdadero amor es ese que te hace saber todo acerca de alguien, es ese que te hace ayudar a esa persona aunque no obtengas nada a cambio, es ese que perdona hasta el fin de los tiempos, es ese que no envidia, es ese que corrige lo malo...
Ese es el amor verdadero.
La música ha sido mi fuente de inspiración por mucho tiempo. Desde que me comenzó a interesar, le he designado una canción o estilo especial a cada momento de mi vida.
Por ejemplo, "Fiesta Pagana" o "La Costa del Silencio" cuando recién tuve Internet, "Gogol Bordello" cuando comencé a bloguear, "Hasta que el cuerpo aguante" cuando tuve mi único noviazgo hasta la fecha, "The Blower's Daughter" cuando me enamoré de la anterior...
Esto me hace recordar lindos momentos cada vez que suena una de esas canciones en mi reproductor MP3 o en el de algún amigo, o simplemente sale a la suerte por el WMP.
Así es como he asociado cada momento importante de mi vida con alguna canción en particular.
Y la canción que representa mi amor por Allison es "La Canción de los Deseos". Recuerdo haberla estado cantando alguna vez y ella al pasar por allí la oyó, mirándome con una especie de melancolía - cariño.
Ese debe haber sido el comienzo...
Luego de haber intercambiado algunas palabras y haberme escuchado cantar esa canción, comenzamos a hablar más.
En ese entonces yo estaba "enamorado" de la anterior, y eso me daba un toque casi exótico. Allison podía denotar toda la ternura y cariño que yo descargaba en la anterior y creo que eso le atrajo de mí.
Comenzamos a relacionarnos, ella se preocupaba mucho por mí. Cada vez que me veía triste por mis sueños inalcanzables, dejaba de lado a su inseparable amiga (que era la anterior, esa fue la causa de mi acercamiento con ella) para estar conmigo en los recreos y simplemente tomar mi mano y acariciar mi cabello. No había razón alguna, yo no sabía nada de ella ni ella nada de mí, pero si se sentía espectacular... se sentía una calma interior que me hacía olvidar todo... todo.
Lo que más me gustaba y que podía sentir en su alma era su humildad, su simplicidad... Ella era normal, era esa clase de personas que no les importa ser como los demás, sino uno mismo.
Allison era lo que yo buscaba...
Pero en ese momento no me dí cuenta.
Y así fueron pasando los meses... Cada vez estábamos más cerca de finalizar el año. Ya casi terminando éste, decidí entregarle a la anterior unas hojas corcheteadas que tenían unas trágicas notas que hablaban de mi supuesto "amor" y de mis promesas y basuras varias.
Luego de eso nos alejamos un tiempo y casi al finalizar el año la anterior me dijo que yo era más que un amigo para ella y cosas así, promesas de vida eterna y mierdas de ese calibre.
Pero llegó el fin de año, y me quedé sin un mísero beso. Sin una maldita confirmación de lo que me había dicho era cierto. Todo fue una vil mentira.
Y ahí me dí cuenta de que tenía que quedarme con alguien que realmente me quisiera, y si bien quería engañarme a mi mismo de que Allison no me atraía, en mi subconsciente sabía que la amaba.
Era un amor subconsciente.
Y así terminó el año 2007, lleno de dolor y angustia para mí. Había quedado completamente destrozado por lo que había pasado con la anterior y no dejaba de pensar si realmente quería a Allison o no. Era algo que no podía quitarme de la mente. No me atraía mucho físicamente y como buen cabro chico nunca me importó ninguna mujer más allá de eso, así que todo el "dolor y sufrimiento" fue falso. Lisa y llanamente falso.
Durante las interminables vacaciones, lo único que me quedaba de Allison era un dibujo que ella había hecho para mí (algo de lo que no entraré en detalle), era un dibujito simple y tierno, algo que cada vez que estaba triste me hacía recordar que había una persona en el mundo con buenas intenciones hacia mí.
En ese entonces cuestioné que era lo que yo realmente quería para mi vida.
Y me di cuenta que necesitaba alguien que me quisiera, alguien que me dijera que estaba bien o que me corrigiera con cariño si me equivocaba y que se convirtiera en mi acompañante por el camino lleno de piedras de la vida.
Y Allison era la indicada. Tenía interés por mí y era hermosa, dulce, atenta, empática y con ese pequeño toque de genialidad que te da ser único.
Pasó el tiempo y comenzamos a volvernos más que amigos... Y cada día, la pregunta que retumbaba en nuestra cabeza... ¿me quieres? Cada uno preguntaba al otro lo mismo, y siempre con la misma respuesta "si, mucho".
Un día, ella se acercó, y me dijo al oído "te amo". Mi lenta respuesta fue decir multiples veces "en serio?" con su consistente respuesta "sí". Y de ahí en adelante, todo fue felicidad... abrazos, caricias, ternura, amor puro. Inocencia.
Recuerdo el día de nuestro único beso... Un insignificante beso que me hizo sentir más que todos los que había dado antes. Porque lo dí con amor de verdad.
Hasta que ella se volvió uno de ellos. Le metieron cosas en la cabeza. Le dijeron cosas acerca de mí y mi ex que nunca fueron verdad. Y de a poco, se volvió una pokemona, o algo así, jamás he entendido mucho. Comenzó a peinarse distinta... a vestirse distinta... a ser distinta...
Y nuestro amor, que parecía celestial, que me hizo alcanzar el cielo... se desvaneció.
Ahora ella está con otro... llevan cuatro meses, algo así... y son felices.
Desde ese entonces odio las modas y a las tribus urbanas. Ellos tienen la culpa de lo que me pasó a mí, y de lo que le pasó a muchas otras personas, y de lo que le pasará a tantas otras. Déjenme. Soy alternativo. Soy un creativo, un visionario. Soy yo mismo. Y la gente que me sigue lo sabe.
Aún así... cada vez que sale en nuestras conversaciones el tema de nuestra relación... ella se cohibe... y se niega a contarme por qué sucedio todo.
Quizás sea más complejo que esto.






