Y crecieron los baobabs querido Principito... a pesar de tus advertencias de que había que cortarlos de chiquitos porque se harían grandes y se expanderían sin dejar espacio, mira, nadie hizo caso.Qué tristeza Principito, me dan ganas de llorar, los seres humanos parecen todo menos humanos. Me apena la ceguera espiritual, la falta de consideración hacia el prójimo, me da rabia tanta vulgaridad y falta de sentido, estamos invadidos de baobabs, egoístas baobabs que sólo piensan en crecer para sí sin importar a quien le roben el aire, a quien apartan del camino, a quien le hace falta la luz del sol que ellos consumen despotas y engreídos.
Qué tristeza niño mío, estamos tan solitos sin ti...
Ayer vi a una madre ofuscada gritando y estrujando a su pequeña hija, ¿el motivo? la lonchera que dejó olvidada en uno de los asientos del transporte, sólo eso, ¿te das cuenta?, miré furiosa a la mujer, ella sólo me devolvió la misma mirada acompañada de un "qué te importa", al momento las perdí de vista escuchando el llanto de la niña a lo muy lejos, apreté los puños de mis manos de mera impotencia, quise gritar y blasfemar como ellos, pero no, sería darme por vencida en la lucha del amor y luz que representa el vivir.
Tú sabes Principito, qué sí me importa y mucho, me importa todo lo que tenga que ver con nuestros niños, aún los grandes me preocupan, en el fondo creo que son más pequeños de lo que aparentan, sienten miedo y por eso gritan, necesitan amor y por eso tratan de llamar la atención, lloran sin que nadie los vea, abrazan frazadas que llevan escondidas en el algún lugar de los recuerdos, sí mi querido Principito, ellos también son pequeños, sin embargo, los grandes podemos cuidarnos solos, son nuestros niños los que necesitan que les cuidemos, merecen crecer en un entorno rebosante de luz, cosas bellas y sanas, pero sobretodo, mucho pero mucho amor, ¿qué nos cuesta educar con amor?, ¿no crees que el mundo sería de verdad diferente a como es hoy?, ¿verdad que sí mi niño greñudito?.
Ay, me duele aquí dentro, dejamos crecer los baobabs, yo no quería que crecieran, pero no bastan las manos que los cortamos, qué ciegos hemos sido ante tus advertencias, ¿y las pequeñas flores?, ¿y los biombos de qué servirán?, ¿y si el borreguito se marcha?, ¿qué hay de los atardeceres y del zorro que quizás ya no querrá venir a visitarnos?.
Abrázame Principito, quiero sentirme chiquita entre tus brazos, quiero que me cuentes las historias de tus viajes, quiero que me hables, quiero que no me sueltes niño querido, no me sueltes que a veces siento que pierdo el camino y son tantas ya las espinas en mis manos para continuar apartando baobabs, ahora estoy cansada, vendaré mis manos más tarde y saldré de nuevo a seguir plantando flores y cortando baobabs.
Jana Regalado.






















Querida Jana Me conmueve tu ...
Querida Jana
Me conmueve tu cuento ,, es la narrativa de hoy ,del sistema mounstroso que hemos creado. Estamos todas y todos en esto y toas y todos podemos cambiarlo ,, asi como lo haces tu compartiendo lo que nos pasa y cuando te leemos tambien nos pasa a nosotros y podemos verlo.
Querida Jana ,, visitanos a www.cmschile.org y te invitamos a celebrar la luna llena con nosotras .
El principito esta en cada uno ,, a veces lo olvidamos
besosy gracias
Loreto...
Agradezco tu gentileza e invitación, nos encontraremos en alguna luna llena, por ahora estoy lejos de Chile, aunque quizás no tan lejos como parece, hace tiempo que una parte de mí está allá, en ese Chile que tanto he venido soñando.
Te dejo un abrazo luminoso, sé que llevas de la manita al Principito, simplemente lo sé.
Pasaré a tu página.
Saludos desde México,
Jana.