¿Cuál es el sentido de la violencia? Lo pregunto no como un iluminado, ni como un santo, ni como un profesor ni un sacerdote que parece tener la respuesta y el control sobre el tema. Lo pregunto como un ciudadano como la mayoría de ustedes, sumergido día a día en una ciudad muchas veces poco amena como es Santiago de Chile, llena de gestos de violencia hacia mi persona que invitan a mi propia violencia a manifestarse.
Hay actos de violencia, protestas, desahogos, que a menudo quieren justificarse en la violencia recibida por parte de los otros. Es una reacción que a primera vista parece justa. La violencia, así, pareciera tener la capacidad de liberarnos de determinadas tiranías. Ante esta justificación de la violencia, hablar de la no-violencia, parece tomar una actitud pasiva, de rebaño, como la que tomamos guarecidos en nuestros empleos significantes en cuanto a la mantención económica de nuestro hogar, pero generalmente insignificantes en cuanto al rol creativo, transformador y mejorador de la sociedad. Ser no-violento, en esta perspectica, aparece como una forma de comodidad y de falta de compromiso y conciencia social.
Pero el pensamiento de la no-violencia, que encarnaron personalidades como Gandhi, Martin Luther King y otros, no tiene que ver con esta cobardía politicamente correcta. La no-violencia es una acción transformadora de la vida individual y colectiva.
En la Red, he encontrado algunos apuntes de Lanza del Vasto, discípulo de Gandhi y guía espiritual que, según entiendo, estuvo a lo menos dos veces en Chile. En estos apuntes, Lanza del Vasto reflexiona sobre la Noviolencia Activa. Me ha llamado especialmente la atención, un párrafo donde nos dice que para nuestra costumbre, generalmente, existen cuatro maneras de afrontar un problema:
a)la neutralidad: eludir el problema, pues no nos concierne. El malamente clásico: "No es mi problema".
b)la pendencia: devolver los golpes con más golpes. "El que pega más fuerte gana"
c)la fuga: huir del problema. "Soldado que arranca...", podríamos decir.
d)la capitulación: levantar las manos, caer de rodillas, invocar clemencia.
La idea es que la No-violencia es una quinta alternativa, que excluye todas las anteriores. Es un ir hacia donde se desencadena la violencia, soportarla lo suficiente hasta que el otro que ejerce la violencia contra nosotros se de cuenta de su error. ¡Pero es un ir, no un quedarse! ¡Pero es un ir a la comprensión, no un ir a la pelea! Sé que no suena fácil, porque incluye estar dispuesto a sufrir por el bien en el que uno cree. Necesita de un sacrificio. Todos entendemos a qué sacrificio invita. Uno tan simple como darse.
Para ser sincero, yo en general no lo logro (tal vez porque no lo he intentado lo suficiente). Pero si les estoy escribiendo es porque tengo la inquietud con respecto al camino de la No-violencia y tal vez esta inquietud quiere decir que alguna parte de mí sabe que soy capaz de llevarlo a cabo y que por lo tanto, todos seríamos capaces. Algo en nosotros comprende lo que quiere decir esta No-violencia activa y quizá desde esa zona que lo comprende podemos empezar a ser no-violentos.
¿Cómo sería un Día del Joven Combatiente según el camino de la no-violencia? ¿Cómo sería el Transantiago y nuestra respuesta a sus errores?
Otra cosa que leí por ahí, es que según esta línea de pensamiento, el otro que aparece como nuestro "enemigo" no es un monstruo, ni un tirano, ni un dictador, ni un violador, ni un hijo de perra, ni un político sinvergüenza, ni un torturador, ni un terrorista...
es sólo un hombre equivocado
un hombre que se ha equivocado al actuar como un monstruo
un hombre que se ha equivocado al tiranizar a otro
un hombre que se ha equivocado al violar
al torturar
al cometer actos de violencia sobre nosotros
un hombre
que como nosotros tiene también, dentro de sí, idea de la justicia y de la caridad, que como nosotros tiene alguna comprensión de lo que significa la no-violencia y, tal como nosotros, puede entonces llegar a practicarla.
Suena bonito. Pero es más que un "sonar". La no-violencia vive en nosotros, quizá con más autenticidad que la violencia alimentada por nuestras neurosis, resentimientos, culpas y otras características de nuestra historia personal y social.
Otro dato: Existió un hombre en la India llamado Vinoba que, siguiendo la escuela de la no-violencia, inició una Reforma Agraria en su país ¡Pidiendo casa por casa a los latifundistas que le entregaran un pedazo de sus tierras! Y le resultó.
Da para pensar.
Saludos, Atinadores.
Sitios relacionados con el tema:
http://www.nodo50.org/tortuga/article.php3?id_article=1422
http://www.biografiasyvidas.com/monografia/gandhi/index.htm
http://es.geocities.com/kirigirisu2002/vinoba.html

















Estimado Cristián...
Interesante reflexión...pero...
Muy bonito y poco práctico lo que propones.
Es cierto que ahí están esos importantes referentes, pero también ahí están esos muchos millones de indios viviendo en condiciones muy miserables, ahí están también esos millones de negros que siguen siendo discriminados, algo han avanzado es cierto, pero ahí están también ahora esos millones de latinos indocumentados, con los cuales los gringos hoy trapean sus pisos, muy literalmente.
También hay que aceptar que el hombre es razón y pasión y que los desposeídos, los miserables y también algunos idealistas, tienen el derecho a enloquecer, a hacer catarsis de sus miserias, como de las muchas injusticias que sufren.
Desde mi prespectiva, vivir con algo más de $ 100 mil pesos mensuales, sin trabajo estable además, puede ser razonable que ello es para enloquecer, para matar, también.
Qué te puede importar en ese caso que te metan preso, nada, en realidad.
Hay una famosa frase del Cardenal de la iglesia hondureña que dice así : "Los pobre, no tienen nada que perder".
Muchos saludos, Enrique.
<b> Chile - unos pocos ganan mucho, con el sacrificio de tantos</b>
A pesar de todo : creo en el humano
No hay mal que dure 100 años, pero parece que nosotros seguimos resistiendo. Sin embargo creo que el egoísmo y la desconsideración por el projimo TIENEN que ser superadas........De otro modo.........."las cosas se van a poner muy peligrosas, Saludos a todos, Nelly
Comparto contigo
que la propuesta no es la solución al problema.
Tiene un alto contenido moral, y un líder espiritual podría "transformar" a muchas almas, o mentes, o espíritus, o conciencias, pero como dice Manuel Gross más abajo, la desigualdad es tan escandalosa que escandaliza, pero sólo de palabra, porque hasta el momento no ha movilizado a nadie, la ética no moviliza, la rabia sí.
Saludos
Ramón ¿y sirve una ética así?
Interesante comentario. Pero me pregunto ¿Y nos sirve una ética que no nos lleva a movilizarnos? He sabido de importantes empresas que están muy "preocupadas" de que sus empleados asistan a clases de "Etica", financiadas por la misma empresa.(Tal vez para disminuir los robos y hacer más eficiente la maquinaria pecunaria). Algunos "importantes" colegios y universidades, que colaboran con la inmovilidad social, obligan a sus estudiantes a "profundizar" en cursos de "ética". Como vemos, en la bolsa de la ética cabe de todo. ¿Pero la acción por la dignidad humana, por la justicia en toda la amplitud del término, dónde queda?
Por esto digo ¿De qué nos sirve una ética que no nos lleve a movilizarnos? La verdadera ética, según lo entiendo, nos incentiva a actuar constructivamente. ¿Por qué no incentivar una ética así, en vez de decir "lo que se ha visto y no se ha visto" en Chile el último tiempo?
Hay tantas preguntas, estimado Ramón. ¿Por qué a los medios de comunicación les interesa fomentar la rabia y no la movilización por valores positivos? ¿De dónde viene todo esto, al fin y al cabo? ¿A quién le conviene la violencia que hemos visto en los últimos días?
Se nos ha domesticado en la rabia. Se nos ha domesticado con la idea de que nuestra violencia - en determinadas fechas y circunstancias - es la manifestación más justa frente a lo escandaloso de la situación. ¡La reacción violenta está dentro de la misma lógica del sistema que nos violenta día a día!
Si nos quedamos esperando a un líder espiritual, tampoco vamos a hacer nada. En estos comentarios, hemos probado que podemos tratar y profundizar en el tema. Tal vez más de alguien se sintió invitado a intentar la Noviolencia activa, aunque sea sólo a partir de pequeños gestos cotidianos. Y aquí no hay ningún Maestro o Gurú, por lo menos que yo sepa. Insisto: está al alcance de cualquiera. La cosa es no olvidarlo.
Saludos y hasta mañana
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Cristián Arregui B.