Hace tiempo me mudé de casa...

Hace tiempo me mudé de casa, al principio traía muchas cosas de la otra casa en la que viví, quise cargar con todo, incluso aquellas cosas inútiles a las que sinceramente no les hallaba razón de cargar.
Puse en maletas y cajas todo, incluso la escoba y el trapeador, sabía que en la nueva casa me esperaba otra vida, pero no quería soltar lo que traía cargando ya incluso desde mi infancia.
No hallaba paz al principio de estar aquí, lloraba mirando a través de la ventana, era una nueva casa pero yo no lo sentía así, la tristeza era la misma, los mismos miedos, los mismos sentimientos de dolor, me había mudado de casa pero no lo sentía así.
Al desempacar me di cuenta de tantas cosas añejas que no me estaban dejando espacio para las nuevas, tantas lágrimas almacenadas ahogaban las flores de las ventanas, no bastaba con cambiar de dirección, con mudarme de una casa a otra para que cambiase mi vida, había que mudar la casa interior.
Esa casita interior tan llena de heridas, esa casita de paredes azules pero desgastadas de tanta humedad, esa casita en la que viví desde niña, en la que guardé lo bueno pero equivocadamente también lo malo, y era precisamente eso lo que había que hacer para afuera, era eso lo que me estorbaba para sentir que realmente me mudaba a una nueva casa interior.
Nunca diré que fue sencillo porque no lo fue, cada mañana que me levanté de la cama era un gran reto para mí, cada día en que sentí que no había sentido y sin embargo seguí en pie, todo eso, me costó.
Ahora a mis veintiocho, puedo decir que me mudé de casa, y que al fin he logrado encontrar el verdadero sentido a mi vida y maravillosa paz interior.
El sentido no es una flecha que apunta hacia el mismo lado para todos, el sentido no es algo que nos deban imponer los demás, el sentido es aquello que el amor te dice que debes hacer, dar, compartir, aportar para el bien de los demás; la vida no es sólo nuestro corazón latiendo en nuestros pechos, la vida es un hacer, un dar, un crecer con y para los demás, la vida es hacer el bien, sí, ¡la vida es hacer el bien! y qué mejor sentido para vivir que hacer el bien, no importa si somos vasos grandes o pequeños, lo importante es que somos vasos en los que se vierte el agua para saciar la sed de amor de los demás.
La paz no es esa bandera blanca que se ondea raras veces en las guerras, tampoco es vivir tranquilo y libre de necesidades económicas, la paz es un sentir que viene desde dentro, que emerge del amor y es regalo para los que aún se aferran a la luz.
Hace tiempo que me mudé de casa y dejé atrás todo lo que se perdió, lo que dolió, lo que no era útil más, lo que me atemorizó y hasta lo que en el olvido se quedó.
Jana Regalado.








Amerita otra paletita
Otra paletita! jajaja, ve? y luego me acusaaaaaa!, jajaja.
Gracias poh, abrazotes juertes,
Janita.
Que difícil es dejar todo atrás, en mi caso logré dejar pero no olvidar.
Una consulta, con esos veintiocho años, vive sola en la nueva casa?, pregunto porque me ofresco para acompañarla y ya no estará solita y cuando nos acordemos de algo malo, ambos nos protejemos para olvidar. Esteee, digo no, por lo de la nueva casa, se algo de mejoramiento de vivienda...mmmm...
Ahí estriba parte del secreto que nos lleva a la paz; suelta lo que debes soltar y déjalo ir porque muchos sueltan y siguen teniendo a la vista aquello que soltaron, como tener un pequeño pájaro, sabemos que debe ser libre, según nosotros lo soltamos al pobrecito, pero atándole las alitas para que no pueda volar, decimos: "lo solté, ahí está en el patio", pero tb hay que dejarlo ir, desatarle las alitas y dejarlo partir.
Y de lo otro, jajaja, a mejorar su vivienda iñor! jajaja, mándeme si quiere a Oscarito hijo de vacaciones, jajaja, no sé si seguir riendo o darte de catorrazos! jajaja.
Ya oh, abrazos!
Janiña.
Pues creo que ahora tienes una hermosa casa, con una buena vista hacia el futuro y con muchos buenos lugares al interior, ademas de cálida y luminosa y no dudo que sera muy visitada. Suerte de quienes llamen a tu puerta de seguro atraídos por la belleza de la casa y por un letrerito que en el frente dirá "Bienvenidos, Janita"
Un abrazo
Breiq
Estoy cierta la tuya tb es luminosa porque lo percibo, no hay como estas casitas interiores nuestras, esas que a diario debemos cuidar, limpiar y mantener luminosas; las casas con techo donde vivimos, esas las que llevan una calle, un número y un código postal, esas se acabarán, quizás desaparezcan con los siglos, pero estas casitas nuestras las del interior, esas sí que son duraderas.
Abrazos luminosos, gracias por tu luz, toda persona que llega a nuestras vidas llega para hacernos crecer, así que gracias.
Janita.
Es hermoso ver como los auténticos anhelos brotan del lo mas profundo del espíritu.
Todos los conceptos e intelectualismos ultra complicados acerca de la religión y la filosofía, no valen nada ante una expresión genuina del corazón.
Un abrazo
Carlos
Gracias por sus palabras, de verdad gracias.
Y... a seguir compartiendo.
Jana.
-----------------Los seres humanos, nunca olvidamos o quizá tal vez recordamos donde hemos dejado nuestras vivencias, nuestras tristezas, llantos angustias, nuestras esperanzas de alcanzar un nuevo día, un nuevo sol, un nuevo hogar.
Pero la casita azul, esa que habitamos y dejamos nuestra niñez , adolescencia, aunque no querramos vivirá dentro de nosotros, en este caso dentro de ti, muy dentro de tu mente y de tu corazón, ese corazón que nunca olvida, esa mente que nos da esperanza y nos da el camino para alcanzar el éxito, que es lo que te deseo en tu nueva casa y en tu nueva vida, algún día pintarás en tu pizarrón una casita azul, la que no se olvida, porque te vió crecer y te vió ser y nunca olvidará la niña que aún traes dentro.saludos Manuel-
Mariposa de colores para ti
http://indigenamaya.bligoo.com
de colores y movimiento, gracias.
Me pregunto, ahora... ¿dónde guardaré todos mis regalitos?... :)
Gracias tb por compartir, me alegra leer tus palabras.
Abrazos juertes,
Janita.
Mudanza interior, qué bien lo define ud, caray, la cosa no cambia por más que cambiemos las cosas, la cosa cambia cuando cambiamos la casa interior, he ahí el centro de todos los cambios, dentro de uno mismo.
Agradezco mucho su recomendación, la tomaré como una tarea, guardaré fotos de todos los recuerdos, como ud dice, cuando la mire sabré que he crecido o qué debo de seguir mudando a mi nueva casa interior.
Abrazos juertes y luminosos,
Jana.