Articulo originamente publicado el 8 de Agosto del 2005 y que hoy toma vigencia al celebrarse los 90 años de su natalicio.
"Encuentro folclore en todas partes... hasta en la Plaza de Armas. Las cabezas blancas me orientan; donde veo una cabeza blanca, me acerco y empiezo a preguntar"
Violeta Parra nació el 4 de octubre de 1917 en San Carlos, en la Región de Chillán, al sur de Chile. Hija de un profesor primario y de música, Nicanor Parra Parra y de una autentica campesina, Clarisa Sandoval Navarrete, vivió junto a sus ocho hermanos en Lautaro. Debieron enfrentar precarias condiciones de vida, lo cual los obligó a trabajar desde temprana edad. Nicanor Parra (padre) enseñó a cantar a todos sus hijos.
Con las cantatas nocturnas y matutinas presididas por su padre, Violeta se aferró al canto, haciendo de él la pasión de su vida. Sin embargo, la madre se oponía a esta pasión que desplazaba los estudios. A los nueve años se inició en la guitarra y el canto; a los doce compuso sus primeras canciones. La asistencia escolar de Violeta fue irregular, tanto por razones económicas como por el poco interés de la niña, que rechazaba todo aquello que estuviese relacionado con lo institucional, jerárquico y autoritario. Estudió en el Liceo Nº 16 de Chillán. Tras el fallecimiento del padre, en 1929, los problemas de solvencia económica aumentaron para la familia Parra. Como solución, los hermanos adolescentes salían a cantar en barrios de ciudades como Chillán, San Carlos, Arauco y sus alrededores.
Cuando Violeta tenía 15 años (1932), decidió viajar a Santiago, donde vivió con su hermano Nicanor Parra. Este la matriculó en la Escuela Normal de Niñas, para que pudiera terminar sus estudios. Allí estudió dos años. Pero ella estaba más interesada en desarrollar sus habilidades musicales. Se independizó de Nicanor, formando con su hermana Hilda el dúo Las Hermanas Parra, y comenzó a cantar en diversos boliches populares, como "El Popular" y "El Tordo Azul", para financiar su estadía en la capital. Entonces, efectuó sus primeras grabaciones de tonadas. En esa época ya compone boleros, corridos, y tonadas. Trabaja en circos, bares, quintas de recreo, y pequeñas salas de barrio. En 1937 conoce a Luis Cereceda, empleado ferroviario, con quien contrae matrimonio y de donde nacen sus dos primeros hijos, Isabel y Angel. Esta unión se mantiene en forma precaria hasta 1948. Para Luis Cereceda, el canto de Violeta fue un obstáculo en la relación.
A partir de 1952, Violeta, impulsada por su hermano Nicanor Parra, empieza a recorrer zonas rurales grabando y recopilando música folklórico. Esta investigación la hace descubrir la poesía y el canto popular de los más variados rincones de Chile. Elabora así una síntesis cultural chilena y hace emerger una tradición de inmensa riqueza hasta ese momento escondida. Es aquí donde empieza su lucha contra las visiones estereotipadas de América Latina y se transforma en recuperadora y creadora de la auténtica cultura popular. 
En 1953 Violeta realizó sus primeras presentaciones en Radio Chilena, cantando "a lo humano y lo divino" en programas que dieron gran importancia al folclore nacional. En aquellos años, Violeta volvió a casarse. Esta vez con Luis Arce, unión de la cual nacieron Luisa Carmen y Rosita Clara. Compone canciones, décimas, música instrumental.
Es pintora, escultora, bordadora, ceramista, con "lo que hay" , pasando a la medida de su humor de una técnica o género creativo otro. Los temas populares y los problemas sociales fueron una constante en las canciones de Violeta Parra. Además del interés por cantar, desarrolló la necesidad de rescatar el folclore chileno característico de los campos. Paulatinamente, comenzó a investigar el folclore y a reunir la información necesaria para difundirlo. Por medio de visitas, de casa en casa, Violeta recolectó información, rearmando las tradiciones culturales del canto chileno.
En 1954 Violeta Parra viaja invitada a Polonia, recorre la Unión Soviética y Europa permaneciendo dos años en Francia. Graba aquí sus primeros LP con cantos folklóricos y originales. Tiene contactos con artistas e intelectuales europeos, regresando a Chile para continuar su labor creadora. En 1958 incursiona en la cerámica y comienza a bordar arpilleras. Viaja al norte invitada por la universidad donde organiza recitales, cursos de folklore, escribe y pinta. De regreso a Santiago Violeta expone sus sus óleos en la "Feria de Artes Plásticas" al aire libre.
En 1961 Violeta inicia una gira con sus hijos invitada al Festival de la Juventudes en Finlandia. Viajan por la URSS, Alemania, Italia y Francia donde permanecen en Paris por tres años. Actúan en boítes del barrio latino y programas para radio y televisión. ofrecen recitales en UNESCO, Teatro de las Naciones Unidas. Realizando una serie de conciertos en Ginebra y exposiciones de su obra plástica. En 1964 el Pavillon de Marsan del Museo del Louvre, se abre por primera vez para una artista latinoamericana y para sus escultoras de alambre, pinturas, tejidos y arpilleras en las que demuestra que de la tradición era posible extraer un material de trabajo más.
Su vida y la expresión de su canto es comparable sólo con Edith Piaf el recordado gorrión parisino, con la que se puede hacer un paralelo artístico y emocional. En 1965 viaja a Suiza donde filma un documental que la muestra en toda su magnitud. Retorna a Chile y canta con sus hijos en la "Peña de Los Parras", en la calle Carmen 340 en Santiago, Inaugura el Centro de Arte en una carpa; graba discos de música instrumental. Viaja a Bolivia en 1966, ofrece conciertos en regiones del sur de Chile, continúa grabando acompañada de sus hijos. Regresa a Santiago para continuar su trabajo en "La Carpa" en Maipú, escribiendo allí sus últimas canciones...
Links: - Fundación Violeta Parra - Icarito - Folklore.cl




















Viola