
A raíz del mi interés por el fenómeno del Calentamiento Global, el que seguirá avanzando a tasas exponenciales a no mediar un cambio de actitud, tanto a nivel institucional, como individual, encuentro un interesante artículo en la revista The Atlantic, que postula cómo se transformará el mapa mundial de la riqueza, si el fenómeno llegara a consolidarse.
El artículo está en inglés y fue escrito el investigador Gregg Easterbrook
Algunos párrafos.
El cambio climático podría ser extremadamente perjudicial para el mundo, esparciendo enfermedades y provocando nuevos conflictos bélicos entre naciones.
Si el clima del planeta cambia sustantivamente, podría haber una alteración de la economía global, no comparable a ningún otro fenómeno de la historia de la humanidad. El cambio económico implica que habrá ganadores y perdedores.
El artículo postula que aquellas naciones que cuenten con grandes extensiones de hielos, como lo es Canadá, La ex-URSS, ciertas zonas de USA y otras podrían enriquecerse, ya que al derretirse esas extensiones contarán con mayores superficies disponible para uso agrícola. Y esto tiene sentido, ya que se estima se incrementará la demanda por todo tipo de alimentos.
Por otra parte, aquellas zonas que se encuentran en el hemisferio Sur, el mundo más pobre en la actualidad, sus habitantes verían empeorar aún más sus condiciones. Debido a las mayores temperaturas, aumentaría el nivel de las aguas y grandes extensiones podrían verse inundadas.
Ello provocaría grandes cadenas migratorias hacia el hemisferio norte, provocando tensiones y conflictos bélicos que podrían llegar a ser muy sangrientos.
Las temperaturas más altas serán inevitables. Pero, así incluso en está situación el fenómeno puede ser manejado. Esto sugiere que un importante sector de inversiones futuras, tendrá que ver con la adaptación al nuevo cambio climático. Cultivos que crecen a altas temperaturas, casas y edificios diseñados para mantenerse frescos, vehiculos que funcionan con menos combustible, estructuras que resistan tormentas. Los ambientalistas no creen en el discurso de la adaptación, ya que implica hacer laas paces y mientras antes se pongan a trabajar las empresas, los inversionistas y los emprendedores, mejor.
En resumen, no existe claridad alguna de que efectivamente estén dispuestas a realizar un real esfuerzo para evitar el calentamiento global. Para muchas de ellas puede incluso ser un gran negocio.





















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Detener o revertir el cambio climatico; esa es la cuestion:
El señor investigador a que hace referencia el articulo estaria concluyendo que el cambio climatico es una cuestion irreversible y fundamenta su anlisi en los resultados de ese cambioo. Creo que la cuestion es diferente. Los cusantes del cambio climatico deben detener o revertir las consecuencias pero, por razones o mmotivos de indole economica y de intereses de capitales no se hacen participes del cambio asumiendo posturas de franco rechazo, oposicion o negacion del fenomeno:
Estados Unidos, sus multinacionales, sus grupos de presión y su clase política no están dispuestos, por ahora, a adoptar medidas adecuadas a su responsabilidad histórica en las emisiones que están ocasionando el cambio climático, lo que crea un grave problema, no sólo ambiental, sino también ético y de responsabilidad hacia quienes más sufrirán el cambio climático: los pobres de la Tierra y las generaciones futuras. Un amplio conglomerado bien lubricado de ‘científicos’, comunicadores y empresas de relaciones públicas como Burson-Masteller se encarga de realizar una permanente labor de desinformación de la ciudadanía, para proteger los intereses de las empresas responsables de la degradación ambiental, y en torno al ‘negacionismo’ se ha creado toda una próspera industria de relaciones públicas y cabildeo.La preocupación sobre el calentamiento global debido a las emisiones humanas de dióxido de carbono y otros gases de invernadero, como el metano y el óxido nitroso, se remonta a 1896, año en que el científico sueco Svante Arrhenius lo formuló por primera vez. Cuando Arrhenius publica su primer cálculo sobre el calentamiento global debido a las emisiones de CO2, el nivel de CO2 en la atmósfera ascendía a 290 partes por millón (ppm). En 2006 ascendía a 380 ppm, un 40% más que a comienzos de la revolución industrial, más que en los últimos 480.000 años, y creciendo; de hecho, nadie espera que se estabilicen en una cifra inferior a las 550 ppm. La ciencia sobre el cambio climático avanzó lentamente a lo largo del siglo XX, y en 1988, año en que la Conferencia de Toronto pide una reducción del 20% de las emisiones para 2005 respecto a los niveles de 1988, era ya muy evidente la gravedad del problema. Los hitos posteriores los conocemos: en 1992 se aprueba en Río el Convenio Marco sobre el Cambio Climático, y en 1997 el Protocolo de Kioto.
¿Quiénes y por qué se oponen? Se oponen las multinacionales del petróleo y del automóvil, las empresas del carbón y Australia (el mayor exportador de carbón), algunos países de la OPEP como Arabia Saudí y, sobre todo, Estados Unidos, primero con Bush padre y sobre todo con Bush hijo, pero la presidencia de Clinton tampoco fue muy activa que digamos, aunque al menos no mantuvo la retórica ultrarreaccionaria de los republicanos.
El núcleo que financió las campañas de intoxicación fue la llamada Global Climate Coalition, además de otros institutos ligados al núcleo duro de multinacionales como Exxon, y con estrechas relaciones con la política estadounidense, y muy especialmente el Partido Republicano. Los detractores del Calentamiento Global, entre otros argumentos, defienden que eso del “Cambio Climático” es sólo una estrategia política para ganar votos. Desgraciadamente, en el circo de la política parlamentaria cualquier tema es útil para ese fin. Pero el hecho de que los políticos se aprovechen de una situación concreta para ganar electorado no significa que no sea un problema real y muy grave.Sí, el calentamiento global es el más grave problema al que se enfrenta la humanidad en este momento. Y uno de los que está dejando más clara la incapacidad del sistema capitalista para servir a los seres humanos y al planeta. Mientras todo el vocabulario de la ley hable de “fomentar” e “impulsar”, estaremos mareando la perdiz. Mientras el sistema capitalista continúe como tal –buscando el beneficio de los empresarios antes que el de toda la humanidad- el Calentamiento Global seguirá, imparable, su avance.
Los que ganan con el cambio climatico son los mismos que lo provocaron...
Jorge