Después que pasaron tres carros de metro y de ver la cara de angustia de los que iban dentro, me pregunté como hizo esta señora para meter a la gran capital bajo tierra. Es que no logro entender como realizó lo que es casi imposible, meternos a todos bajo el suelo. O sea, son geniales e insólitos porque si quisieran hacer eso a propósito estoy seguro que no podrían. Esto se llama, “cagazo capital”.
El regreso a casa fue peor. Ni hablar de viajar con los pies en la tierra, así que ya se imaginan que hice.
Nuevamente en el metro, esta vez con más suerte, sólo tuve que esperar dos carros para subirme y con mucho cuidado de no ser acusado de acoso, casi, con las manos arriba jajaja.
Debo confesar, vergonzosamente, que solo anduve una estación. Pero ya que hoy era gratis había que aprovechar, que chileno no? Jejeje
Mientras pensaba en que iba a bajonear groseramente en mi casa me dije… hoy quiero probar el servicio “súper expreso”. Buses filete semi cama, a
Me bajé en mi “estación intermodal” y empezó mi primer “tour transperdido”.
Era todo mal, desde un principio.
Me bajé, y en el punto más lejos que se podía de la escalera.
No se porque pero todos caminaban por mi camino y en contra de mi.
Al momento de cruzar la masa, que venia en dirección opuesta y que parecía esa corriente donde iban esas locas tortugas en buscando a nemo, casi me lleva. Al llegar a la escalera me encuentro con un espectáculo dantesco, la escalera mecánica estaba habilitada solo para bajar.
Tuve que subir peldaño a peldaño.
Se han dado cuenta de esa gente que se pega atrás de uno en la escalera? Que querrán? Olerte? Siempre me he preguntado eso.
En fin.
Logré salir de la estación y comencé a buscar los buses más grandes, los más bonitos, esos que salían en la tele con esa gente feliz de ver TV en asientos reclinables. Había dos a lo lejos, pero aproveche de preguntar antes de ir y me topé con un “ciudadano clon” que no sabia nada igual que yo. Todavía feliz por viajar caminé hasta allá.
- Esos buses salen del semáforo.. (tres cuadras más atrás) me dice el de amarillito.
- Muchas gracias amable monitor, le dije.
Miro a lo lejos y me animé a caminar hasta ellos. Hasta me compré un diario para la espera en la fila y el resto del viaje. Tenia todo planificado!!!
Al llegar a mi destino descubro que había ocho buses para mi solito. Claro!! Si eso era sólo el estacionamiento, donde uno de esos sapos enchulados, mas parecido a un proxeneta con radio, me dice que debo caminar mucho más para lograr mi objetivo.
Sin perder aún la paciencia, caminé.
Y caminé
Y caminé
La fila era de dos cuadras y solo había tres buses. Ya para todo ese tremendo rally no me quedaban ánimos de fila y aborte misión.
Al final, me vine en un transtortuga, con una señora de la tercera edad estornudando casi en mi cuello, a
Gracias Bachelet!



















jajajajajaj opinoloco,
jajajajajaj opinoloco, muy bueno tu relato, es gracioso leerlo, pero la realidad del que esta en los zapatos del ser subterraneo es humillante.
En definitiva se puede decir que la cosa esta avanzando, pero muy lentamente. Y los expresos son pocos aun.
Bueno contar tu experiencia, porque la publicidad dice otra cosa.
Saludos y espero que mejoren tus aventuras de transporte.
Rene.