Hace algunos días, la presidenta de la república envió un proyecto de reforma de la Ley Orgánica Constitucional de Educación, LOCE. El referido cuerpo legal, es la primera de cuatro reformas que se proponen fomentar la calidad de la educación en Chile; la segunda, apuntaría a la creación de una Superintendencia de Educación; el tercero, introduciría cambios de fondo en la administración municipal; y cuarto, se referiría a una ley de subvención preferencial. El proyecto, que consta con 70 artículos permanentes y 7 transitorios, sorprendió con un inesperado y osado anuncio -maniobra política o no- que plantea el fin de la educación con fines de lucro, lo que viene a ser un duro golpe al poderoso sector de los colegios particular subvencionado (1). Como era de esperarse se puso el grito en el cielo, intelectuales orgánicos, sostenedores disfrazados y de los otros, exclamaron a los cuatro vientos que a partir de ahora se rompía el contrato social, se terminaba la educación, etc. Cómo la semana ha estado marcada por las pasiones de todo tipo, me parece necesario reflexionar sobre algunas aseveraciones que se han deslizado y, dada la desigualdad que existe en los medio de comunicación para debatir, bien vale la pena precisar algunos conceptos. En efecto, durante estos días la maquinaria propagandística de los sostenedores ha puesto en el tapete 4 afirmaciones, que no solo no se condicen enteramente con la verdad, sino que además alguna de ellas son verdaderos mitos.
Ahora bien, si en comparación con los estándares internacionales estamos reprobando, sería interesante saber cómo le va a la educación particular subvencionada en las pruebas SINCE, en comparación con la educación estatal. Para el análisis hemos seleccionado los resultados de 4°, 8° Básico y 2° de Enseñanza Media, como muestran las siguientes tablas:
Tabla n°2: 4° de Educación General Básica (2005).
Tabla n°3: 8° de Educación General Básica (2004).
En un análisis somero, lo primero que sorprende es que no existe una diferencia cuantitativa importante entre ambos sistemas. Por otra parte, la distribución entre los cuatro primeros quintiles se encuentra equitativamente repartida para ambos sistemas de provisión escolar. En cuarto básico (tabla 2), la educación pública, en los quintiles bajo y medio sobrepasa a su competidora; incluso en el sector más precario, en las áreas de lenguaje y matemáticas de la medición, el sector fiscal aventaja a la educación con fines de lucro por 18 y 17 puntos respectivamente. En octavo básico (tabla 3), El Estado controla el sector bajo y medio alto; en este último, aventaja a su competidora en 11 y 16 puntos, en lenguaje y matemáticas respectivamente. Por último, en segundo año medio (tabla 1), el Estado se sitúa ganador en los quintiles medio y medio alto; en el último aventajando con sólidos 28 y 53 puntos en lenguaje y matemáticas respectivamente.
Si hablamos de calidad, uno de los elementos mínimo que deberíamos incorporar en la medición, es el rendimiento académico; donde después de 15 años de implementación de la Educación Particular Subvencionada Masiva, no demuestra logros significativos que aventajen a su competidora ni en forma cuantitativa ni cualitativa.
A mediados del siglo XIX, el nivel de analfabetismos de la población era altísimo, se calcula que para el año 1843 existían 52 escuelas públicas y 78 privadas. Por esta razón, el gobierno de Manuel Montt, comienza a otorgar subsidios a grupos de privados tales como sociedades de beneficencia, clericales y otros; la medida tenía por objeto incentivar la creación de nuevas escuelas. En este período, 1956, nace la Sociedad de Instrucción Primaria (SIP), que dirige la actual vocera de la educación fines de lucro, Patricia Matte (6). El año 1920, se dicta la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria, donde crea una tercera categoría de proveedor de educación al imponer a propietarios de predios agrícolas y empresas, que dada su ubicación y estar dotada de más de 200 obreros y con una población de más de 20 alumnos, la obligación de fundar y “sostener” escuelas; a su vez el Estado, se compromete con una “subvención anual” de $25 por alumno de asistencia media. Se calcula que en la década del sesenta del siglo XX, este sector llegó a copar casi un sexto de la matrícula nacional.
El carácter benéfico que imperó en la Educación Particular Subvencionada, se mutó drásticamente el año 1980 cuando la junta la militar consagra como una garantía constitucional La libertad de enseñanza, entendida como “el derecho de abrir, organizar y mantener establecimientos educacionales” (7), sumado al DFL 1-3063 que consagra la municipalización de la educación pública, y el DL 3.476 que determina el monto de la subvención por alumnos para colegios municipales y particulares gratuitos. Los cálculos indican que para el año 1989, los sostenedores copaban el 32,4% de la matrícula nacional, con un aumento de más del 100% (8). De lo planteado, se desprende que si bien el concepto de “sostenedor” es de larga data en nuestra historia, no podemos decir lo mismo del carácter del cual estuvo investido, fundamentalmente benéfico hasta 1980, y marcadamente comercial después. Otro elemento a tomar en cuenta, es la incidencia en el sistema, de un 15% en 1981 a un 43% de la matrícula nacional hoy en día.
Los argumentos antes analizados, demuestran que nuestro país tiene una educación de alta cobertura, (12) pero de bajísima calidad en los tres tipos de proveedores, públicos, particular subvencionada y particular pagados. Por otra parte, existe un consenso transversal en la sociedad que se deben operar cambios profundos en ella. Chile se encuentra en la región, en inmejorables condiciones para operar una reforma educación profunda, innovadora, que fije el camino de los desafíos que demandará la sociedad del la información. El país tiene una cobertura de país desarrollado, acceso y manejo de las NTIC, capital humano con estudios de 4 años de educación terciaria, excedentes fiscales ganando interés en el extranjero.
Qué hemos visto en estos días, la actitud irresponsable de una clase política enfrascada en rencillas y querellas menores, sectores que intentan defender privilegios a costa de un área vital para el desarrollo del país. Sería bueno recordarles a nuestros honorables que una Ley Orgánica Constitucional en materia de Educación, es un momento Constituyente, tiene el deber de discutirlo todo, eso incluye naturalmente el tipo de proveedor. Sería bueno que “nuestros representantes” en el escenario de debate republicano por excelencia, escondan por un momento sus miserias y tengan la altura de miras, la responsabilidad y el rigor; muchos de ellos serán consignado por como se desempeñen en esta tarea, reformas educacionales no se hacen todos los días en el país. Hoy día está emergiendo una sociedad civil más atenta y demandante del sitio público. Una sociedad que está buscando menos representación y más participación, a la cual se debe tomar en cuenta (13).
Santiago Centro, 19 de abril de 2007.
Notas
1.- Artículo 44, letra A, dice: “Serán sostenedores las personas jurídicas de derecho público, tales como Municipalidades y otras entidades creadas por ley, y las Corporaciones y Fundaciones cuyo objeto social único sea la educación. El sostenedor será responsable del funcionamiento del establecimiento educacional”. Proyecto presidencial de Reforma a la LOCE, 2007)
3.- El personal docente de estos colegios se rige por un estatuto mixto, el desempeño profesional por el Estatuto Docente y, el régimen laboral por el Código del Trabajo.
4.- Ver, School choice in Chile: Scale matters. Dante Contreras, Gregory Elacqua y Felipe Salazar.
5.- Su principal figura sería Rodrigo Bosch, la cara pública del CONASEP.
6.- Fue fundada como sociedad –hasta hoy- sin fines de lucro, por un grupo de connotados vecinos, integrados por Domingo Santa María, Diego Barros Arana, Miguel Luis y Gregorio Amunátegui, Benjamín Vicuña Mackenna y Guillermo Matta; cuyo primer director fue Claudio Matte Pérez, bisabuelo de Patricia Matte.
7.- Constitución Política de Chile, 1980. Capítulo III, Derechos y deberes Constitucionales, Artículo 11.
8.- Evolución de la matricula en la Educación Particular Subvencionada: 1981: 15,1%; 1989: 32,4; 2005: 43,1. (Fte. MINEDUC).
9.- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), es una organización internacional intergubernamental que reúne a los países más industrializados de economía de mercado, integrada por: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Corea, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estados Unidos Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Luxemburgo, México, Noruega, Nueva Zelanda, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquía.
10.- El Programa Mundial de Indicadores (WEI), está integrado por Argentina, Brasil, Chile, Federación Rusa, Filipinas, India, Indonesia, Jamaica, Jordania, Malasia, Paraguay, Perú, Tailandia, Túnez, Uruguay y Zimbawe.
11.- Education Trenes in Perspectiva, OECD, 2005 (Tabla 1.13).
12.- La cobertura Enseñanza Básica, bordea el 100% y 94% en Enseñanza Media (Fte. MINEDUC).
13.- La generalidad de las encuestas en materia educativa, señalan que una abrumadora mayoría, considera que en la educación debiera haber lucro.



















DESDE CHILE PATRICIO JOSE TRUJILLO MANRIQUEZ