Tengo un amigo judío, cuyo hijo ya había sido expulsado de 5 colegios (todos judíos) por mala conducta.
Impotente, y aburrido de esta situación, mi amigo lo matriculó en un colegio católico, el San Ignacio.
Cuál no sería su sorpresa al recibir las notas del primer bimestre, con un 7 en conducta.
Extrañado de esta situación, llama a su hijo y le pregunta la razón de este cambio tan radical.
Lo que pasa, le explica el hijo, es que en ese colegio a la sinagoga le llaman iglesia, y al rabino, padre director.
En el primer día de clases, el padre director me llevó a la iglesia, me mostró a un hombre crucificado, y me dijo: ese es Jesús, era judío, igual que tú.
Ahí yo me dí cuenta de que en ese colegio los judíos no podemos hueviar, como en otros.
CICERONE



















Jajajajajaja
Pa que vea los avances de la pedagogía!!!!
Tan tarde y usted por acá?