Amar a aprender a aprender
Enviado por Catalina Baeza el 20/04/2007 a las 19:29
Etiquetas: Educación psicologia CulturayArte otrostemas Sociedad Todo el país
Lei un poema de Borges que me respondió varias preguntas que me hago hace mucho tiempo sobre el amor a aprender.
Preguntas que me hago sobre el amor a educar y sobre como, talvez, cultivar el amor a continuar aprendiendo.
Aprendiendo siempre en un proceso donde el papel del profesor y del alumno nunca podrán estar separados, siempre serán uno sólo pero es un uno plural, es un uno compartido ya que uno no puede existir sin el otro y donde termina uno empieza el otro y donde un día terminará ese otro un día también empezara otro, en una cadena infinita de aprender. Sabiendo siempre que a cada eslabón algo nuevo aparece, algo que el que enseñaba no sabia, algo de lo desconocido que quizás sea la gran magia del aprender y enseñar.Lo nuestro
Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.
El barrio que fue las orillas.
Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos,
porque son mito y esplendor.
Los seis volúmenes de Schopenhauer,
que no acabaremos de leer.
El recuerdo, no la lectura, de la segunda parte del Quijote.
El Oriente, que sin duda no existe para el afgano,
el persa o el tártaro.
Nuestros mayores, con los que no podríamos conversar
durante un cuarto de hora.
Las cambiantes formas de la memoria,
que está hecha de olvido.
Los idiomas que apenas desciframos.
Algún verso latino o sajón, que no es otra cosa que un hábito.
Los amigos que no pueden faltarnos,
porque se han muerto.
El ilimitado nombre de Shakespeare.
La mujer que está a nuestro lado y que es tan distinta.
El ajedrez y el álgebra, que no sé. -
Preguntas que me hago sobre el amor a educar y sobre como, talvez, cultivar el amor a continuar aprendiendo.
Aprendiendo siempre en un proceso donde el papel del profesor y del alumno nunca podrán estar separados, siempre serán uno sólo pero es un uno plural, es un uno compartido ya que uno no puede existir sin el otro y donde termina uno empieza el otro y donde un día terminará ese otro un día también empezara otro, en una cadena infinita de aprender. Sabiendo siempre que a cada eslabón algo nuevo aparece, algo que el que enseñaba no sabia, algo de lo desconocido que quizás sea la gran magia del aprender y enseñar.
Lo nuestro
Amamos lo que no conocemos, lo ya perdido.
El barrio que fue las orillas.
Los antiguos, que ya no pueden defraudarnos,
porque son mito y esplendor.
Los seis volúmenes de Schopenhauer,
que no acabaremos de leer.
El recuerdo, no la lectura, de la segunda parte del Quijote.
El Oriente, que sin duda no existe para el afgano,
el persa o el tártaro.
Nuestros mayores, con los que no podríamos conversar
durante un cuarto de hora.
Las cambiantes formas de la memoria,
que está hecha de olvido.
Los idiomas que apenas desciframos.
Algún verso latino o sajón, que no es otra cosa que un hábito.
Los amigos que no pueden faltarnos,
porque se han muerto.
El ilimitado nombre de Shakespeare.
La mujer que está a nuestro lado y que es tan distinta.
El ajedrez y el álgebra, que no sé. -
Publicidad por Bligoo.com







Parece que el amor y las emociones siempre andan por ahi, dando vueltas, en todo lo hacemos ¿no?
Besos
Que gusto tenerlo otra vez por estos lados.
Muchas gracias,
Catalina
Desde la pasión y con pasión, sorprendiendose siempre a cada nuevo descubriemiento a cada nuevo aprender.
Gracias
Catalina
Es un arte, lograr que el aprender sea una verdadera explosión de interés por seguir. Si se llega al amor de aprender a aprender, entonces es lo sublime, así entonces es que lo que aprendimos, provoco tal interes en nosotros, que ya no podemos seguir sin buscar más de aquello que nos ha cautivado.
Entonces... que necesitan nuestros alumnos para despertar en ellos esa comezón por estar al pie del maestro y que nos siga contando lo que nuestros ávidos oídos aman saber más cada día.
Quién no fue cautivado alguna vez con aquello que quisimos seguir tras su huella
Gracias Cata
Eso mismo.
¿que necesitan nuestros alumnos?
Amar aprender a aprender!! En la experiencia de ir aprendiendo, lo desconocido, con quien aprende.
Gracias a ti Shyvy
Estimada Catalina:
Muchas gracias por tu post.
¿Qué nos hace falta para que los aprendedores se entusiasmen en la aventura de aprender? Esa pregunta de Paola es una clave.
A mi modo de ver es escuchar activamente, diagnosticar en la diversidad el punto en que ellos se encuentran, es transformarse de protagonista en observador, es descubrir capacidades, inquietudes, deseos, conocimientos previos, historia no contadas, palabras y emociones reprimidas y escondidas, ganas de ser y no poder.
Todavía tengo en la retina y en el recuerdo de niño en que decíamos señorita, señorita, haciendo sonar los dedos y nos hacían callar abruptamente. Que es lo que pasaba, era un torrente de deseos de decir algo.
Nadie nace la víspera pero hace 40 años la interrupción era considerada una perdida de tiempo y ahora es justamente la fuente de entusiasmo que debemos descubrir justamente para canalizarla en un torrente de aprendizaje, no sólo en la educación de niños sino también en la de adolecentes y adultos.
Cuando participamos en el proceso de aprender a aprender humildemente reconocemos que los facilitadores estamos aprendiendo también y por lo tanto toda nuestras ganas de hablar se debe cambiar por la de escuchar, observar, delegar y desde ese punto resumir y ayudar en las conclusiones, incorporando contenidos de los programas respectivos.
Afectuosos Saludos
-----------------
Gonar
En el comentario Entusisasmo de Aprender donde dice Paola debe decir Shyvy.
Vale
-----------------
Gonar
Todo lo que dices me hace mucho sentido y me convida a reflexionar.
Estoy casi segura que debes conocer este poema de Maturana que le hace a su hijo después de una conversación con él, pero igual me gustaría compartirlo aquí para los que no lo conocen y porque creo que es el mismo camino
El poema se encuentra en el libro El Sentido de lo Humano
Muchas gracias a ti por tus palabras y mis afectuosos saludos
Plegaria del Estudiante
¿Por qué me impones
lo que sabes
si quiero yo aprender
lo desconocido
y ser fuente
en mi propio
descubrimiento?
El mundo de tu verdad
es mi tragedia;
tu sabiduría
mi negación;
tu conquista,
mi ausencia;
tu hacer,
mi destrucción.
No es la bomba la que me
mata;
el fusil hiere,
mutila y acaba,
el gas envenena,
aniquila y suprime,
pero la verdad,
seca mi boca,
apaga mi pensamiento
y niega mi poesía,
me hace antes de ser.
No quiero la verdad,
dame lo desconocido.
Déjame negarte
al hacer mi mundo
para que yo pueda también
ser mi propia negación
y a mi vez ser negado.
¿Cómo estar en lo nuevo
sin abandonar lo presente?
No me instruyas,
déjame vivir
viviendo junto a mi;
que mi riqueza comience
donde tu acabas,
que tu muerte
sea mi nacimiento.
Me dices que lo desconocido
no se puede enseñar,
yo digo que tampoco
se enseña lo conocido
y que cada hombre
hace el mundo al vivir.
Dime, que yo tejeré
sobre tu historia:
muéstrate para que yo
pueda pararme
sobre tus hombros.
Revélate para que
desde ti pueda yo
Ser y hacerlo distinto;
yo tomaré de tí
lo superfluo, no la verdad
que mata y congela;
yo tomaré tu ignorancia
para construir mi inocencia.
¿No te das cuenta
de que has querido
combatir la guerra
con la paz, y la paz
es la afirmación de la
guerra?
¿No te das cuenta
de que has querido
combatir la injusticia
con la justicia,
y que la justicia
es la afirmación
de la miseria?
¿No te das cuenta
de que has querido combatir
la ignorancia
con la instrucción
y que la instrucción
es la afirmación
de la ignorancia
porque destruye
la creatividad?
Tu conocimiento
nos muestra el mundo
o lo niega,
porque es la historia
de tus actos,
o lo negará porque
despertando tu imaginación
te llevará a cambiarla.
Deja que lo nuevo
sea lo nuevo
y que el tránsito
sea la negación del presente;
deja que lo conocido
sea mi liberación,
no mi esclavitud.
No es poco lo que te pido.
Tú has creído
que todo ser humano
puede pensar,
que todo ser humano
puede sentir.
Tú has creído
que todo ser humano
puede amar y crear.
Comprendo pues tu temor
cuando te pido
que vivas
de acuerdo a tu sabiduría
y que tú respetes
tus creencias;
ya no podrás predecir
la conducta de tu vecino,
tendrás que mirarlo;
ya no sabrás
lo que él te dice
escuchándote,
tendrás que dejar poesía
en sus palabras.
El error será
nuevamente posible
en el despertar
de la creatividad,
y el otro tendrá presencia.
Tú, yo y él tendremos
que hacer el mundo.
La verdad perderá
su imperio
para que el ser humano
tenga el suyo.
No me instruyas,
vive junto a mí;
tu fracaso es
que yo sea
idéntico a ti.
Que hermoso poema, expresan mi pensar y mi sentir con belleza y maestría. Manifiesta el respeto por las otras personas, el derecho que tienen los seres humanos a hacer su propio camino, el derecho a equivicarse, a experimentar, a que no te cuenten el contenido ni el final de la película antes de verla el derecho de sentir y ver con tus propios oidos y ojos y tambien el derecho a disentir y no por eso transformarnos en enemigos.
Tiene que ver con los que participamos de los procesos de aprendizaje, con que los que trabajan con niños que son seres llenos de esperanza y esperan luces y estimulos que los guien y no mordaza, ni correazos, ni moldes estrechos, ni conocimientos amortajados llenos de mitos y limitaciones.
Gracias Catalina
-----------------
Gonar
Este poema, así como la teoría de Maturana ha sido mi Norte no solo en lo que se refiere a aprendizaje como en lo que siento que es ser Ser Humano.
Tus palabras ya lo dicen todo muy bien, no tengo mucho más para decir, es el derecho a conocer, equivocarse, pensar y ver diferente e incluso el derecho a retirarse si no nos gusta donde estamos.
Es el derecho que tienen no sólo los niños, pero ellos especialmente, de ser vistos en su legitimidad, como un otro diferente de uno mismo.
Es aprender que caminando juntos en el proceso de aprender se aprende en la experiencia y aprendemos todos y que para eso muchas y muchas veces tenemos que dejar atrás mucho de lo aprendido.
Muchas gracias Gonzalo por tus palabras que explican tan bien lo que yo siento y creo.
Catalina
Sin haber profundizado sobre la teoría de Maturana, lo que haré desde este momento, me percato que estaba transitando en el mismo sentido. Mi acercamiento a la educación fue en un comienzo traumática, pensando hace 50 años que podrían haber otras formas más entretenidas de aprender, más adelante, ya siendo profesor, participe en un seminario que se llamaba Leer es Comprender, que me impacto sobremanera y ahora al leer ese poema de Maturana quedo absolutamente maravillado y a las vez esperanzado que en esa visión generosa de ver la vida hay muchas personas como tu que están compartiendo puntos de vistas que no han comprado en ningún supermercado ni farmacia, pues ahí no lo venden. Me refiero al SENTIDO COMUN, que es la manera más sabia de ver las cosas.
Gracias por tener la oprtunidad de leer lo que tu escribes.
-----------------
Gonar
Caty, me gusta mucho más el ánimo de aprender que el de saber ... me acomoda mas y me parece mas sano también ...
el ánimo de saber a veces camina muy cercano a la arrogancia no?
-----------------
mi otro blog:
http://tranquilosporlaspiedras.blogspot.com/
Asi creo tambien, siempre estamos aprendiendo, pero cuando nos preguntamos sobre el aprender nos interrogamos sobre como lo hacemos, lo que ya es otra forma de aprender.
El saber, me parece, es el instante cuando decimos ¡aprendí!!! y dura ese instante hasta iniciar una vez más la cadena de aprender a aprender.
Es interesante notar como en la medida que más "sabemos" algunas cosas nos damos cuenta que menos "sabemos" de muchas otras.
Saludos
Caty