El valle de los huesos secos

La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.
Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera.
Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.
Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.
Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.
Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová.
Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso.
Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.
Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.
Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo.
Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.
Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel.
Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío.
Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová. Ezequiel 37:1-14
Cuantas veces nos sentimos como huesos secos, sin vida, sin esperanza, frente a nosotros solo vemos un panorama desfavorable,¿podrán levantarse esos huesos secos?, es nuestra pregunta pues son muchos donde mire allí están, cada día que pasa pareciese que las esperanzas de salir adelante se desvanecen con el tiempo, las cuentas llegan una tras otra, la bencina sube, baja y vuelve a subir, la educación de calidad cada vez se aleja más, el desempleo parece ir en aumento. Entonces chilenos es la hora de profetizar sobre nuestra nación, Dios nos respalda, y nos dice profetiza pueblo mío, aleluya, levántate Chile, nación santa pueblo elegido por Dios. Y el Espíritu de Dios sopla vida sobre nuestra nación para que nos levantemos y venzamos la pobreza, el hambre, la corrupción, el desempleo, la mala educación, la droga, el alcohol, los crimines, robos, violencia, odio… y todo aquello que maldice a nuestra nación, Aleluya. Dios nos da espíritu de vida, Señor, pon un corazón justo en nuestra autoridades, Señor bendice a nuestra presidenta dale la idoneidad necesaria para gobernar esta nación de forma adecuada, Señor pon sabiduría en nuestros alcaldes, para que ellos tomen buenas decisiones, Señor bendice a nuestros niños con inteligencia, sabiduría y amor. Para que sean formadores de un Chile más Justo y Prospero. Señor sácanos del subdesarrollo, erradica la pobreza y miseria de nuestro Chile. Señor Bendice a nuestra Nación….. René







Un dato interesante es el significado del nombre Ezequiel “Dios Fortalece”
René
Nuestro Dios és el Dios que fortalece, Dios que da esperanza, és el Dios de imposibles, Dios que vivifica, Dios que habla y que cumple.
Ese és nuestro Dios que transforma todo nuestro lloro en risa.
Saludos,
Cinthia
Así es Dios todo lo puede, estimada Cinthia, sabes el libro de Ezequiel, al igual que Daniel y Apocalipsis, son libros que encierran grandes enseñanzas, de gran valor y expuestas en forma clara. A pesar de que contiene mucho lenguaje figurado que es difícil de interpretar.
René