En el marco
del - Primer Encuentro Nacional de Poesía: Pero en Talca -, tiene el agrado de
invitar a ud. al lanzamiento del libro "Dedos de Carbón" de la poeta
talquina Sylvia Rojas Pastene, para el día viernes 21 del presente a las 18:00
hrs. en el Centro de Extensión de
Cuando nos
planteamos la idea de comenzar a editar valores poéticos en la ciudad de Talca,
fue producto del entusiasmo y fervoroso deseo por dar la oportunidad,
oportunidad compartida entre editor y poeta, de concretar sueños, quimeras para
llenar vacíos en un paisaje agreste, pintar nubes en los cielos y adornar muros
derruidos y sin dueño. Dura tarea iniciar esta empresa no exenta de sacrificios
mutuos y largas esperas por lograr un producto acabado tanto en su presentación
como en el valioso contenido.
Vaya,
entonces, un buen inicio aprovechando la oportunidad brindada en el Primer
Encuentro Nacional de Poesía: Pero en Talca.
Editorial Guanaye se suma con alegría y esperanza, como el sembrador que
anhela que su semilla caiga en buena tierra.
En esta
oportunidad ofrecemos la presentación del libro “Dedos de Carbón” de Sylvia
Rojas P., poeta entera y fuerte, por sobretodo mujer indefinible, poeta que
uds. tienen el gusto de conocer.
Juan Alburquenque C.
EDITOR
Nuestro deber es aprender del vuelo
Abrir el alma
en este mundo tan convulso a la brisa suave y perenne de la poesía, es un logro
metafísico. Es el gusto que nos damos para detener el tiempo y
retroalimentarnos como aves en vuelo al atardecer.
Sylvia Rojas Pastene, poeta talquina, nos invita
a desperezar alas a través de sus versos de ágil voz y aguda pluma, estilete
áulico. No teme invitar, a través de la lectura de su obra, a conocerla y
descender juntos a terrenos siempre vigentes del amor y el desamor, o ascender
a lugares más complejos del espíritu, donde la gravedad (sensación inevitable
del ser alado) no ejerce su peso de siglos.
“Soy una Mujer,
antes que todo soy una Mujer,
después soy
madre, hija, hermana, amiga,
poetisa,
profesora, inconclusa,
sin
definiciones y amo... amo todo...
lo mismo que
odio ahora,
antes lo he
amado”.
A su confesión
de amante humanidad no puedo negar palabras sentidas y reconocimiento por este
trabajo metódico y expresivo. Conozco sus desvelos y aciertos en el plano
subjetivo que provoca la hoja en blanco, por tanto la decisión de hacer
públicas derivaciones sin límites de sus versos, es la mejor aventura consciente y personal, algo
prodigioso que nace en ese vientre celebrado poéticamente.
Algunos dirán,
es poesía de mujer, poesía de género femenino o sencillamente versos y
problemáticas del amor... Error.
Su poesía sabe
ganar espacios merecidos en asiduos lectores del mundo lírico. No por
casualidad, desde su ventana esencial descorre la cortina y observa el mundo
que le rodea. Sabe de inquietudes y desvelos, de luchas y placeres a la sombra
del buen amor y la vida cotidiana. Se nutre de sí misma y de todos. Las
canciones lejanas, timbres sonoros, habitan sus versos y raptan luminosas o
accesibles sombras de sol o luna.
“Aristas negras
como la noche que logra dormir
en el brillo lejano
y suspendido
de mis palomas
negras”.
Su materialidad
evoca recuerdos u olvidos premeditados. Cada anhelo y esperanza cae de sus
versos como rocío primaveral, para cubrir de prístino brillo el amanecer del
mundo interior adormecido, porque sabe que despertar el alma, es el único
requisito que necesitamos para conquistarnos a nosotros mismos.
Aquí no hay artificios,
todo reposa en la orilla de arena inmóvil, donde las aves esconden océanos,
mares, ríos, istmos, tempestades, ternura, irreverencia, trinos, ausencia, miel
y hojarascas del amor amante:
“De ribera en
ribera corremos
nos
apresuramos,
nos miramos
desde allí,
nos enviamos
besos,
palabras,
promesas
y señas”.
Las puertas del
cielo se abren generosas, también las del averno lujurioso. No podemos evadir
estos litorales poéticos, ahí está la poesía del amor y el fuego que arde pero
no quema, la plegaria de los cuerpos por nuestra diáspora terrena.
Al parecer lo
sacro aquí ya no existe, todo lo podemos alcanzar, tocar y sentir, por eso
exclamo como nuestra poeta... ¿Señor,
dónde están mis dedos de carbón?
Alberto Navero
Talca, Noviembre de 2008



















Amo todo..
..lo mismo que odio ahora,
antes lo he amado.
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Felicitaciones, Shyvy!!
Espero que sea un día maravilloso para ti y que esos dedos de carbón incendien la tarde de poesía, fraternidad y éxito.
Un abrazo
Pilar