Situaciones de la vida me han llevado a ser desconfiado, no lo cuento como una virtud, por el contrario, lo veo como una dificultad para lograr socializarme con personas que no manifiestan ningún tipo de "maldad". En muchas ocasiones he pensado como sería un mundo donde se podría confiar en la gente que me rodea. Un mundo donde el que dice que vuelve realmente vuelve, en el que si se me cae la billetera con mucho dinero el tipo que la encuentra me la entrega, en el que no existan los contratos y los tratos sean de palabra, en el que no existan los avales por que nadie se corre con la plata, en el que los profesores tuviesen vocación. En fin, en una mundo donde la gente haga lo que dice y no diga lo que no hace.Lo más probable que eso nunca pase, mientras tanto, seguiré siendo desconfiado. Cuando encuentren un lugar donde se pueda confiar en la gente me avisan ¿Ok?...
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Uf!!! Me sucede lo mismo, ¿Creer?, ¿Poder confiar?
La confianza es algo que se gana con el tiempo, con las obras, siendo consecuente entre lo que se siente, se dice y se hace. Camina de la mano con la honestidad, lealtad y respeto. Lleva mucho tiempo obtenerla y muy poco perderla, pues es de consistencia frágil, muy frágil, bastan pequeños detalles para romperla.
De niños confiábamos sin cuestionarnos, incluso saltando desde una altura significante, para es edad, a los brazos de nuestros padres.
La vida nos va mostrando que no es “confiable confiar” y que los intereses personales superan los principios valóricos.
¿Creer?, paso esta vez, no sé más adelante.
Pilar
Y los más doloroso es volver a confiar y sentir el peso de la perdida de la confianza, justo cuando creìste que podías retomar la confianza en algo o alguien vuelves a la dura y cruel realidad.
Saludos
Saludos amistosos, Katy
Me he preguntado porqué no me resulta difícil confiar en las personas....más bien me pregunto porqué, aunque me he caído mil veces, sigo confiando y sigo confiando y sigo confiando.....reconozco un poco de cansancio en el "ejercicio".
Me confiero cierta cuota de ingenuidad y mucha ceguera ante la "maldad" simplemente no la veo....o cuando la identifico la dejo pasar por el lado....le hago el quite, pero cuando no puedo me pasa lo que decía antes...me caigo y me doy tremendo porrazo....pero como buena taurina soy porfiada como mula y sigo creyendo que el mundo esta más poblado por buenas almas que de las otras y doy un poco de espacio a eso que llamamos equivocación y a eso que también denominamos segundas oportunidades......
estan dificil como mi mundo sin flaites......
(y mira cómo le fue al Ché), me quedo con Descartes con aquello de someter todo a prueba antes de aceptar algo como verdadero. Pero en la practiva, en todo hay que adaptarse o perder, y dejar la fe para otros asuntos.
Saludos, AleMe preguntaba por mi día a día y me doy cuenta que de hecho confío mucho mas de lo que desconfío. Todos mis actos diarios son basados en la confianza desde el minuto que despierto.
Confío que mi nana llegará porque confío que la micro que toma la traerá a su destino y que el ascensor va a funcionar.
Confío que prenderé el computador porque confió que habrá luz y confío que el satélite o no se que hará funcionar las paginas que necesito para poder trabajar.
Confío que si realizo operaciones financieras vía Internet ellas se efectuaran y las platas entraran en las cuentas, así como confío que cuando me dan un cheque ese papel con una firma vale lo que dicen los números y cuando se lo entrego a un señor que nunca vi en mi vida confío que lo depositara en mi cuenta.
Confío si está escrito el nombre y el que el número de la calle es el nombre que dice de verdad y es donde quiero llegar.
Confío que si me tomo una micro, un bus o un avión que promete llevarme a un destino su chofer o piloto me llevará.
Confío que si en un restaurant pido algo el mozo me lo traerá.
En fin en general confío tanto que cuando alguna cosa sale de estas confianzas a las cuales estoy acostumbrada me sorprendo y hasta me enojo porque traicionaron mi confianza a la cual estoy acostumbrada en mi día a día de vivir en la confianza.
Saludos
que a la vez nos hace reflexionar a los demás.
Estoy de acuerdo en que son muchísimas más las veces que confiamos que las que no, tantos ejemplos nos ha dado Catalina... que me ha quedado más claro aun (gracias, bonita)... Y cada uno de los que habéis opinado tenéis también un rato grande de razón, tambien estoy agradecida de leeros.
A mi se me viene a la cabeza una conversación que mantuve con unas amigas sobre esto, alli se dijeron muchas cosas pero la que se me quedó fue que ante cualquier situación que nos encontramos en la vida que nos produce un sentimiento determinado, por ej. la desconfianza que en un momento dado puedo experimentar, esta se produce porque habita dentro de mi (independientemente que la haya sufrido por causa de otros o no, normalmente todos hemos pasado por "decepciones"...).
Por uno u otro motivo, lo que siento (veo, detecto) es reflejo de mi interior ...... si desconfío de alguien quiere decir que en el fondo desconfio de mi misma, los demás muestran lo que tengo dentro.... esa desconfianza me domina por tanto no soy libre de no sentirla. Ahora bien, puedo superarla por mi voluntad si me doy cuenta y no permito que eso me quite la libertad de ser lo que yo quiero ser (no quiero ser desconfiada) y de superar esos sentimientos que lo que logran es impedir mi felicidad.
No sé si logro explicarme.
Yo he decidido confiar siempre, a pesar de que me han hecho daño, he decidido dar la oportunidad de que otros puedan superar ese comportamiento en futuras ocasiones, aunque me arriesgo a volver a sufrir otra decepción. Pero esto lo he decidido porque me he dado cuenta que así soy más feliz, si al que me hirió sigo mirándolo con resentimiento, ese sentimiento permanece en mi y por tanto... no me hace feliz.
bueno, solo es mi opinión y la comparto.
Saludos "confiados"...
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paz y bien para todos, loli