Pudo ser imprudente la pregunta que hice sobre las razones por las cuales los causantes de la crisis financiera no estaban en la cárcel. Imprudente y políticamente incorrecta.
Admito que alguien puede pensar que es una pregunta anti-imperialista, y sin embargo, ¿no es real la pérdida de sus casas y departamentos de muchas cientos y miles de personas en los Estados Unidos, y los desajustes de los bancos, aseguradores y reaseguradores en Europa y otros lugares del mundo?
¿Es real la crisis? Sí.
Pero los señores importantes, aquellos perfumados que andan en lujosos yates y viven en mansiones, los responsables de hacer las cosas mal y provocar este malestar general, ¿por qué no están en la cárcel?
A esos señores importantes deberían estar haciéndoles compañía aquellos funcionarios que autorizaron que las operaciones de crédito hipotecario, que se hicieran sin respaldo financiero suficiente.
Obviamente, las leyes de los Estados Unidos tienen, también, sus agujeros negros. Por ahí se cuelan los señores importantes y perfumados que hoy viven impunemente.
Todo comienza sanamente, no lo dudo, alguien que le facilita las cosas a otro. Pero llegan un momento en que, francamente, el contralor o auditor del banco o la casa financiera que otorgaba las hipotecas, debió notar que no se tenían los avales para seguir respaldando a las personas, ni las personas tenían el suficiente ingreso para recibir un crédito hipotecario.
Ese momento debió notarse en los balances, sin duda. Y aún así, se siguió prestando dinero y endeudando a gente que no podía hacerlo.
El asunto es que había una posible utilidad de por medio. Y esa hipoteca se volvió un papel financiero, que luego se comercializó y el agujero negro de las finanzas creció y creció hasta convertirse en la depresión actual.
Digo depresión, pero no me refiero a la de comienzos del siglo XX. Me refiero a que el mundo está deprimido: bajan los créditos, baja las compras, baja la producción, baja el empleo, bajan los ánimos, etcétera.
Vaya un funcionario de Puerto Montt, de Iquique, Calama o Viña del Mar, a dar autorizaciones así, a la buena de Dios, para ver qué le ocurre.
Vaya un funcionario del Banco de Chile, Edwards o Itaú, a dar autorizaciones así, a la buena de Dios, a ver qué le pasa.
Pero en Estados Unidos no pasa nada. Y lo siguiente que ocurre, es que el Gobierno estadounidense dice que “no puede dejar quebrar un monstruo”, refiriéndose a cualquiera de esos enormes bancos y cuerpos corporativos, comprometidos en la crisis.
Y entonces saca una suma considerable de dinero, digamos US$ 2.500 millones, para “salvar” a ese monstruo.
Pero vaya un pequeño empresario a quedar debiendo 1 millón de pesos, o 100.000 dólares, para ver qué le pasa. ¡Le cae encima una firma de abogados, lo amenazan, lo reportan como un mal cliente a todo el sistema financiero, y quizás le expropian el negocio y lo toman preso.
Pero con los señores importantes el Gobierno saca US$ 2.500 millones para evitar que se quiebren. Y ¿qué pasa si se quiebran?
Les voy a decir: no pasa nada. Se quiebran y listo. Si cae el Citigroup, aparecerá XYZ. A rey muerto, rey puesto. ¿Por qué no dejar que se quiebren?
Algún economista dirá que soy un tipo muy ignorante. Y quizás tenga razón. Pero me gustaría oírlo dar las razones profundas por las cuales esos causantes de la crisis financiera global no estaban en la cárcel.



















EL PRINCIPAL ERROR ES SUBIR LAS TASAS
El principal error es subir las tasas y endeudar más a los que en definitiva pagan la cuenta, a los consumidores.
Si no hay consumidores la vela de la torta se apaga y como se prende nuevamente, apretando el cinturón de los ciudadanos comunes y corrientes.
Quiebren o no quiebren las empresas, paga Moya, o sea es mejor que quiebren.
Lo que corresponde es pasar plata directamente al consumidor vía supresión o rebaja de los impuestos regresivos como el IVA y el Impuesto Específico a los Combustibles.
Los Impuestos regresivos en malas manos se despilfarran , por ejemplo, recordemos al Charlatán.
Recordemos al que le hecha la culpa a la Presidenta de sus principales embarradas.
Recordemos al Charlatán
“Y cantaron los Prisioneros, estos fierros van andando, mi corazón está saltando porque me llevan a las tierras donde al fin podré de nuevo respirar adentro y hondo, las alegrías del corazón”.
¿Les suena esto? Cuando nos engañaron con EFE
Sureños les ofrezco “ Un tren con estándares europeos”
Es el comienzo de uno de los tantos discursos del ex presidente Ricardo Lagos cuando nos vendía otra ilusión tal como fue el Transantiago, para hacernos partícipes de la maravilla que sería el sistema de ferrocarriles para el sur de Chile.
¡A Mil Cuatrocientos cincuenta millones de dólares La Pomada!
986.000 millones de pesos, les suena eso, una suma despreciable, equivalente a 6 millones doscientos mil sueldos mínimos, fueron despilfarrados o fueron a parar a algún jarrón.
El equivalente aun año de recaudación al Impuesto Específico a los Combustibles.
Su empleado de confianza, un irresponsable DC nombrado por cuoteo, un apitutado cuñado del GUTE y un Concuñado de la CHOL.
"Ton pays n'est pas sérieux, Richie"
Sálvanos Señor de estos miserables Cara Duras , que nos pretenden engañar nuevamente.
Escúchanos Señor te rogamos