Un dólar es mucho
Llama la atención que nadie diga
nada cuando un tendero quiebra y su familia queda sin qué comer. Nadie dice
algo cuando cien tenderos quiebran y sus familias quedan sin qué comer. Tampoco
se informa cuando una sastrería, una huerta, una botonería, un vivero, una
panadería, una lechería quiebran.
Pero en cambio se cacarea en todos los medios de comunicación que las pequeñas empresas, inclusive las microempresas, son las que generan en el país la mayor cantidades de puestos de trabajo. También los Gobiernos cacarean con esto.
Pero la panadería, el vivero, la botonería, la
carnicería, la huerta y la sastrería quiebran y nadie dice nada, nadie hace
nada.
No vaya a tener algún problema de dinero o de
producción un pulpo comercial, o una entidad financiera, para que los gobiernos
se vuelquen con abundante dinero y los medios de comunicación hablen de que la
sociedad está a punto de acabarse si ese pulpo o ese financiero quiebran.
Y, proporcionalmente, no generan empleo, no crean
sociedad.
Es lo que está pasando como consecuencia de la
irresponsabilidad de los señores importantes de los Estados Unidos, perfumados
y de corbata. Ya el gobierno dispuso más de 200 mil millones de dólares para
ellos.
Ahora, las grandes ensambladoras automotrices están
pidiendo dinero. Es decir, otros señores importantes, no tan irresponsables que
los financieros (de los que ninguno está, hasta ahora, en la cárcel), pero que
no han sabido manejar las empresas.
Pidieron 35 mil millones de dólares al Congreso,
directamente, para evitarse trámites engorrosos en otras instancias.
Aparentando la generosidad de siempre, los señores importantes propusieron que
en el presupuesto de esa suma pedida, se incluyera el sueldo de ellos: un dólar
al año.
¿Un dólar…, al año, como sueldo? Sí, eso propusieron
ellos.
Pues bien, se hizo una consulta y la gente respondió,
primero, que no deberían salir a ayudar a los señores importantes, que habían
resultado demasiado irresponsables. Y segundo, que un dólar (US$ 1,00) era
demasiado.
¡Mucho!, dijeron. Los señores importantes no merecen
sueldo en un año. ¡Cero dólares, para ellos!
Creí, cuando hablé de la necesidad de un escarmiento
poderoso para estos señores importantes irresponsables, en particular los
financieros, perfumados y de corbata, yates y limusinas, que “se me había ido
la mano”.
Pero, no. El pueblo estadounidense también cree que
los señores importantes tienen demasiadas gabelas, prebendas y facilidades,
mientras que su comportamiento no se corresponde.






