ven... a enredarte en mis caricias
Escápate de mi cuerpo rojo implacable y estúpido
Aleja esta desdicha y abandónala en el suelo encendido
Escóndete en las grietas del destino
Que si te encuentro
Violare tus sueños vírgenes
Escupiré en tus pupilas
Y robare los orgasmos nocturnos
Para elevarlos por las nubes más próximas
Nada tiene sentido
Solo hay segundos que se van apenas los nombras
Todo es un alarido vacio que inunda las almas más tristes
Constante indulgente latente corriente es el margen de tus besos
¡Ámame!
Pero jamás lo pienses o susurres por las noches mientras
Mis ojos duerman
Porque he de confundirte con mis sueños
Y entonces
Soñaré en la realidad inalcanzable
¡No!
¡Quema ilusiones!
Desde el primer momento en que mis manos dibujen tus pechos
Cuando sople tu cuerpo y quite de él el lenguaje absurdo
Prende la luz y muéstrame los textos que emergen de tu vientre
Entre tus piernas encontraré el amor que me falta
Y entre las mías sabrás más de lo que callo
Siente el silencio amor
Siente mis manos taciturnas
Toca mi piel como si el mundo estallase en versos prohibidos
Ven abrázame desnuda que luego el mundo pondrá sus distancias
Ven encierra tus fragancias
Que con las mías tus sabores serán de infinidad implacable
Atrévete a caminar junto a mí
Cuando lo hagas no habrá necesidad de dar pasos
Porque el suelo ya estará lejano
Sedúceme y no te canses de hacerlo
Que yo no me cansaré de buscarte y regalarte mis deseos
Mi dulce mariposa
Escribiré mil poemas en tu nombre mi amada
Construiré un mundo paralelo
Donde solo tú y yo disfrutemos de la calidez del destino
Y veamos las burbujas desde el cielo infinito
Y cantemos sin reparos sin prejuicios sin olvido
“esperaba encontrarte” escribí hace algún tiempo
Te encontré más bella que el reflejo del sol en el mar
Y te fuiste
Cuando apenas te tocaba y te entregaba mis notas
Te desvaneciste entre mis manos sin dejarme esperanzas
Hoy te busco nuevamente pero con ojos diferentes
Y con latidos distintos
Atrévete a transitar mi laberinto y llegar a mis sueños
El mundo se hará pequeño con el roce de nuestras bocas
Deja de escabullirte amor
Mis manos ya no son tan cálidas y tu piel ya no es tan tibia
Es el momento de conocer nuestras bocas
Tengo tanta vida que entregarte
Tengo tantas cosas que enseñarte que mostrarte
Y preciso de tu sabiduría
Ven amada mía estoy aquí esperando
Impaciente cada vez más
¿Dónde estas? ¿En que besos dejaste tus suspiros adormecidos?
¡Despierta! Ya todo ha terminado
El mundo no podrá dañarte ni con su roce maldito
No permitiré que nadie se esconda en tus cabellos
Me alejaré del sol para bajarte otra estrella
Una más en esta larga conquista
Sonríe preciosa que la vida se alimenta de tus ojos brillantes
Yo estoy aquí sentada bajo el árbol camaleónico
Tras la roca que me cubre y me descubre cuando nadie sonríe
¿Quieres venir conmigo a la copa?
El mundo corre ahí abajo
Yo lo detengo en tus cristales
Yo lo construyo más allá de los límites del mudo
Y mas allá aun de las libertades del ciego
¿Has visto el arcoíris toda una tarde?
Yo te invito a caminar por sus matices
REISEL






