
Encerrada en un tazón de café
está desde anoche una cucaracha negra
primero baila redondita a las cuatro de la mañana
me apura la vejiga y se esconde
gira y gira nerviosa loca, yo también salto
pareciera la danza final entre dos sorprendidos
ella no supo que Morfeo me debe una
y yo no sabía que en las noches bebía orinas
con la puerta intento reventarla
huidiza y negra sortea la bisagra
corro tras ella y sin poder pisarla
la corono en mi tazón también negro.
no sé si liberarla después de almuerzo
sí aún le queda aire, estará viva
sí bebió todo el miedo, muerta.




















Le salió cara...
...a la barata.
Mi cachorro pequeño solía asustarse cuando veía una cucaracha y salía arrancando.Un día ideé la forma de solucionar ese asunto así que cuando volvió a ocurrir dicha situación le dije: "Tranquilo, ¿no ves que la pobre está asustada de tí y arranca a la oscuridad?.Para ella eres gigante y seguro creerá que eres un monstruo".Me miró y se quedó pensativo y apenado por el bicho.Ahora ya no les teme.Creo que le da pena verlas asustadas cuando alguna aparece.
Saludos poetisa.
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