¿Quién es quién o quién puede llegar a ser igual a quién?
Cuando en estos días a muchos de nosotros nos causa no poca rabia y hasta un poco de gracia la actuación de un senador oficialista frente a una infracción policial de tránsito, e incluso la de un alcalde de provincia, del cual hay vecinos molestos porque sus críticas son "censuradas" del perfil de facebook de dicho alcalde, muchos de nosotros habrá siquiera pensado: "¿que tiene esa persona que no tenga uno?". Y resulta un poco tragicómico pensar que tuvo oportunidades y méritos. Oportunidad de estar en el lugar adecuado, en el momento justo para conocer a quien pudiera evaluar sus méritos y obtener un buen empleo remunerado, en alguna posición de relativo poder.
Ahora bien, hay que recordar en un
artículo de Verónica Undurraga, denominado ¿Es Chile un país meritocrático?, la
autora destaca que "Si nuestra sociedad fuera de verdad meritocrática,
tendríamos una distribución aleatoria de personas en los puestos más
prestigiados, mujeres y hombres en cantidad similar, personas de distintos
extractos sociales y con las más variadas historias de vida. Esto está lejos de
la realidad. En Chile estos dos elementos, el de las redes sociales y el de la
socialización cultural son extremadamente poderosos. Los ejecutivos de las
grandes empresas, aunque necesiten crecientemente haber estudiado en el
extranjero, por ejemplo –elemento que en realidad pasa, en el contexto de los
significados internos de las redes sociales a ser un rito más de pertenencia-
tienen que cumplir con la condición indispensable de ser, utilizando una frase
empleada por un headhunter local en una entrevista, “gente como uno”. Esto no
solo funciona en las clases altas, sino que en todo nivel. La forma más común
de acceder a puestos de trabajo en Chile es a través de contactos establecidos
por familiares y conocidos o por redes sociales más amplias, como haber ido a
determinados colegios, pertenecer a un partido político, a un grupo religioso,
etc".
Y esto también se enfoca desde
afuera de Chile, tal como indica el informe 2008 del Banco Interamericano del
Desarrollo, titulado "¿Los de afuera?. Patrones cambiantes de exclusión en
América Latina y el Caribe". En este informe, se destaca que la política
está menos motivada por la resolución de problemas que por la distribución
focalizada de beneficios y favores y cuando se intercambian votos por
beneficios específicos en lugar de apoyar a organizaciones políticas que
representan alternativas programáticas, los ciudadanos capaces de votar pueden
perder mucho de influencia en las decisiones de política a su favor. Dada esta
carencia de recursos, los grupos excluidos tienden a ser más susceptibles a
verse cooptados de esa manera, es decir, a llenar las vacantes que se producen
en el seno de alguna organización, mediante el voto de los integrantes de ella.
Es cosa ampliamente debatida las
oportunidades que los jóvenes chilenos deben merecer al terminar sus estudios
superiores y comenzar una vida laboral. Obviamente, se trata de oportunidades
relacionadas con sus calificaciones académicas, con sus ideas, con la poca experiencia
práctica que hasta entonces hayan logrado reunir. Y con el adecuado a la
justicia que todos debemos mantener.
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