
El mecanismo de las multinacionales siempre
es de robo y de corrupción. Las multinacionales son aves de rapiña y todas las
privatizaciones se hacen con corrupción, no hay privatización sin corrupción.
Las multinacionales españolas comenzaron a gestarse a mediados del siglo XX con la creación del Instituto Nacional de Industria (INI) en la época franquista.
Comenzó por la nacionalización de
empresas españolas, que estaban en manos de capital extranjero hasta la
privatización posterior de éstas impuesta por la Comunidad Económica Europea y
en la que tuvo un papel dominante Felipe González. Ya en el gobierno del
PP se produjo la privatización de la mayoría de las empresas y la
proyección posterior a Iberoamérica.
Estas privatizaciones se hicieron
con una gran corrupción y costes muy altos del estado. Esto supuso que lo que
en un principio se compró con dinero del pueblo se malvendió al capital
privado.
Hemos pasado de monopolios públicos,
estatales a monopolios privados y todo con dinero del pueblo.
España ha sido el país que más
dinero ha recibido de la UE y ha servido para fortalecer estas multinacionales
principalmente en tres campos: la banca (bancos Santander y BBVA), las
telecomunicaciones (Telefónica) y la energía (Endesa).
El gobierno les ha facilitado su
implantación en Iberoamérica con leyes y fondos públicos.
Las consecuencias para los
iberoamericanos han sido que sus condiciones de vida han empeorado de tal
manera que sus ingresos son menores a los que recibían en 1980 mientras que
nuestras multinacionales han duplicado beneficios.
Así por ejemplo Colombia dedica el
50% de su presupuesto a pagar la deuda mientras el 75% de su población es
pobre.
Estos países llegan a esta situación
desde la época colonial que les condenó a que fueran eternos abastecedores
de materias primas, al mismo tiempo que se veían obligados a comprar productos
elaborados con sus propias materias por lo países colonizadores y a un alto
precio potenciando las industrias de éstos e impidiendo el desarrollo de
las industrias locales.
Esto va generando pobreza y después
de la época colonial y la 2ª guerra mundial necesitan pedir préstamos a
países extranjeros.
Hay en esta época (principios del
siglo XX) una acumulación de capital en países como EEUU, Japón, Alemania y
Francia y crean el BM (Banco Mundial) y el FMI (Fondo Monetario
Internacional) que prestan dinero. De esta forma el dinero regresaba a los
países de origen multiplicado, hipotecando la vida de generaciones que aun no
habían nacido de los países empobrecidos.
Cuando llega un momento en que no
pueden pagar la deuda el FMI les impone las Políticas de Ajuste Estructural
para pagarla con consecuencias gravísimas como: reducción y o desaparición de
los servicios sociales (educación, salud y seguridad social), la privatización
de las empresas públicas (vender el patrimonio del pueblo), la devaluación de
las monedas locales, reducción drástica de los subsidios que servían para
proteger las economías locales de la competencia extranjera y la apertura del
mercado nacional a la producción y las inversiones de las multinacionales. Esto
ha supuesto una canallada.
El BM y el FMI son ladrones de
guante blanco porque los Planes de Ajuste Estructural potencian el desarrollo
de las multinacionales pero nunca el de los pueblos empobrecidos.
Las multinacionales son aves de
rapiña y todas las privatizaciones se hacen con corrupción, no hay
privatización sin corrupción. Y los gobiernos están al servicio de estas
multinacionales con leyes que les facilita el que, por ejemplo puedan recuperar
las inversiones sin coste alguno, sin discriminación con empresas locales,
otorgándoles fondos públicos, etc.
Felipe González es hoy uno de los personajes más
influyentes en las políticas neoliberales y de izquierdas de Iberoamérica
asesorando a los presidentes y presionándoles como ocurrió en el corralito
argentino en el que estaba prohibido sacar dinero del país y, sin embargo,
el Banco Santander sacó todo el que quiso gracias a las presiones de Felipe
González a este gobierno.
Las consecuencias de estas
canalladas son más hambre, más niños esclavos, desmantelamiento de la pequeña y
mediana empresa, abusos salariales, subcontrataciones, ataque y asesinatos a
sindicatos y sindicalistas, despidos y desempleo, destrozos ecológicos,
financiación de ejércitos y paramilitares, o escuadrones de la muerte para
proteger, por ejemplo los oleoductos de Repsol etc, etc.
En definitiva, se expolia a los
países empobrecidos. El capital no genera trabajo. En Iberoamérica han
empeorado los servicios y han subido los precios de éstos. Por ejemplo, el BBVA
y el Santander cobran comisiones 10 veces más altas que en España.
Se está configurando un nuevo
orden mundial en el cual los ricos están formando una élite que quiere
controlar el sistema político y económico del mundo y en ese entramado las
multinacionales son piezas claves. Se asocian las clases ricas del mundo y les
vienen bien las desigualdades.
Es necesario que los ciudadanos, que
tienen el 93% del PIB tomen conciencia del poder económico que tenemos ya que
estamos dejando que estas empresas, que los poderosos, utilicen nuestro
dinero para sus negocios. Es posible, porque la historia lo ha demostrado crear
una economía desde el pueblo que va a ser, seguro, una economía más productiva
y más igualitaria que la que crean los poderosos. Es necesario desmontar las
mentiras.
El capital elige el régimen político
que le interesa y así en China se implanta porque allí se persigue a la
Iglesia Católica que es la única que se enfrenta al capital, en África las
dictaduras blandas y en Iberoamérica el populismo.
Obama ha salido porque ha sido
elegido por el capital que ha financiado fuertemente su campaña. Pero se miente
con que es la conquista de un negro y se juega con la esperanza de las gentes.
Hace falta crear foros de debate
para descubrir las mentiras y entramados de estos colosos y sus cómplices que
son los gobiernos. Hace falta crecer en conciencia política y recuperar
el protagonismo de los ciudadanos.
Extracto Ponencia “Multinacionales
en un mundo en guerra contra los empobrecidos”. Por Rosario Torres, Economista,
en la XX Jornadas Universitarias Con los Pobres de la Tierra en la
Universidad de Sevilla (Noviembre 2008)
Autor: Rosario Torres- Fecha: 2008-12-19






