manuel gallardo fuentes

Otra de salmones

Los salmoneros se enojaron con Tompkins, y compararon el parque Pumalín con Colonia Dignidad. Por razones de trabajo, he tenido la oportunidad de conocer más de una salmonera. He sentido, sólo por minutos, el frío que cala los huesos en las plantas procesadoras. He olido, también por breves instantes, el penetrante ???y poco grato- aroma de las balsas jaulas. He conversado con los trabajadores que por 200.000 pesos al mes trabajan largas jornadas en esos espacios para ???mover la industria???. Si me lo preguntan, cualquier salmonera está más cerca de colonia Dignidad que el Parque Pumalín. Manuel Gallardo Fuentes losquintosinfiernos.blogspot.com Hace algunos días publiqué en este espacio un artículo sobre la conducta de los salmoneros en la zona sur del país, a propósito de unas declaraciones de Douglas Tompkins, quien acusó a la empresa salmonícola de contaminante y ???sucia???, en su más amplia acepción.. Los salmoneros respondieron a esa acusación, y lo hicieron del peor modo. En la cena anual de la industria del salmón, realizada la semana pasada en Puerto Montt, el presidente de SalmonChile, Carlos Vial, comparó el Parque Pumalín con la Colonia Dignidad. Así de simple. Convengamos en que Tompkins se excedió al plantear la necesidad de establecer una moratoria para la industria que más divisas genera en la Región de Los Lagos y sus alrededores, pero claramente resulta una exageración comparar el Parque Pumalín???recientemente visitado por el Presidente Lagos- con la Colonia Dignidad, con toda su carga histórica e ideológica que ello implica. No hubo argumentos para fundamentar la declaración, salvo algunas frases dignas de ser registradas en bronce, o al menos en cuero de salmón. Resulta entre divertido y patético que el presidente de los salmoneros aluda a las declaraciones de Tompkins como ???bravatas imperialistas y frivolidades de millonario???. Por favor, señor Vial, qué clase de discurso es ese. No le sienta bien hablar despectivamente del imperialismo y menos todavía de frivolidades de millonario, instalado en un reluciente podium de acrílico, en la cerna más fastuosa de la comarca, que incluía calamares en el plato de entrada. Vial, cual moderno Emiliano Zapata, pero forrado en traje sastre y colorida corbata italiana, lanzó un desubicado speech de más de 10 minutos contra el empresario. Un botón de muestra:???No vamos a permitir que se afecte a una actividad que es el motor del desarrollo austral. Al gobierno que le quede claro que, aunque haya permitido a este extranjero partir la tierra en dos, no vamos a aceptar esta colonia Dignidad, un sub país en nuestra propia región, con normas dictadas por un fanático???. No aclaró Vial si, cuando habló de nuestra región, se refería a la región de todos o a la de los salmoneros. Por razones de trabajo, he tenido la oportunidad de conocer más de una salmonera. He sentido, sólo por minutos, el frío que cala los huesos en las plantas procesadoras. He olido, también por breves instantes, el penetrante ???y poco grato- aroma de las balsas jaulas que se bambolean en las costas de Chiloé. He conversado con los trabajadores que, por $ 200.000 al mes trabajan largas jornadas en esos espacios para ???mover la industria???. Si me lo preguntan, cualquier salmonera está más cerca de colonia Dignidad que el Parque Pumalín. Pero más allá de la anécdota, no es la primera vez que la industria del salmón reacciona corporativamente denostando a quienes la critican. Pasó con Terram, pasó con los Veterinarios Sin Fronteras y pasó con Tompkins. Todos fueron tildados de ignorantes, ninguno resultó lo suficientemente serio. Pareciera que sólo los propios salmoneros conocen el negocio y tienen la capacidad técnica y científica para evaluar los impactos ambientales de su quehacer. No se admiten disidencias. Lo mismo pasó hace algunos meses con Celco. Ningún estudio que no les diera la razón era válido. No es una historia nueva. Una misma matriz opera en Chile para acallar las voces disidentes en lo que al avance empresarial se refiere. Lo dramático es que ni siquiera se trata de impedir el paso de la industria, sino sólo de regularlo desde una mirada de desarrollo sustentable. Algo que por cierto la legislación chilena no ha logrado.
Publicidad por Bligoo.com
iuspretor
dijo : Estimado Manuel: El desarrollo de cualquier actividad productiva implica depredación. Esta comprende no sólo el ataque al medio ambiente, sin lo cual no podría existir y properar, sino, además a otros factores concursantes en el proceso. Fíjate afecta el futuro; afecta el clima; la flora y fauna aledaña ( se escaparon setenta mil ejemplares unos mesas atrás), la familia y la sociedad, digamoslo rapidito para no latear. La producción fundamentalmente, en las condiciones des humanizadas de este sistema, afecta a las personas. Y no me refiero a las que dan su vida por las utilidades y rentabilidad de la industria, a nosotros, desorganizada clase media, que nos quitamos la ira con palabras en el PC, pues, a la larga somos los que sostenemos este país, la Seguridad Social, los blanqueos de deudas Serviu, la becas, la bencina, las viudas que deja la producción, huérfanos, los que soportamos los delincuentes, drogadictos y vagos. La desclasada clase media, arribista, chaquetera y ordinaria. Como dice la canción, estimado tocayo ...nada más que eso somos....nada máaass...
07/09/2005 a las 16:28
Comentarios de este artículo en RSS

MENSAJE_LEGAL_ATINA_CHILE.jpg

{container-17}