El Infierno no es necesario.
Solo, usando pañales y con demencia senil severa terminó ayer su miserable vida Osvaldo Pincetti Gac, conocido como el “Brujo de la DINA”, “doctor tormento” o “doctor Mortis” que estaba internado en la Posta Central desde hace un poco más de un mes, cuando fuera internado en grave estado. Desde que fue procesado y condenado, pasó la mayor parte de los días internado en el Hospital Penitenciario de Gendarmería, postrado.
Pincetti, que decía tener poderes paranormales y que asombraba a su público con espectáculos de hipnosis estaba involucrado en innumerables causas de violaciones de los derechos humanos ocurridas bajo el gobierno militar: el asesinato de la cúpula del Partido Comunista, caso conocido como Calle Conferencia, y el homicidio del carpintero Juan Alegría, perpetrado por la CNI para ocultar el crimen del dirigente sindical Tucapel Jiménez.
Este siniestro y mísero personaje llegó a representar todo el horror que se pudo desatar en los centros de detención y tortura que la DINA y la CNI tuvieron y fue reclutado por Marcelo Moren Brito, cuando en 1974 se creo la DINA. Meses antes había escuchado que en La Serena era conocido como el “Profesor Destino”. Trabajando ya en el organismo represivo, participó en las sesiones de torturas de Londres 38 y luego en Villa Grimaldi, donde decía hipnotizar a las víctimas y les inyectaba pentotal, conocido como la droga de la verdad. También inyectó veneno a prisioneros que luego fueron lanzados al mar.
Pincetti Gac, aseguran varios testigos, no recibía visitas desde hace mucho tiempo y otros presos internados en el hospital penitenciario lo agredieron en varias oportunidades al saber quién era.
Su familia cobraba una pensión militar y no le llevaba nada.
El último familiar que concurrió a verlo, sólo lo visitó para saber si estaba vivo.







como hay gente que áun avala todos estas prácticas, menos cuando el argumento es "estamos mejor porque tenemos dos chauchas más". Así como lo es "el infierno", esos son para mi malos cuentos
un saludo a todas las víctimas* de violaciones de sus derechos básicos a la vida y la dignidad
* espero que no sea lejano el día dónde nuestra mente y corazón se abran para también empeñarnos en evitar el sufrimiento y torturas que acontecen (y avalamos con dinero y silencio) en Chile a diario con los animales de otras especies
-----------------
mi otro blog:
http://tranquilosporlaspiedras.blogspot.com/
es un concepto que en nuestro imaginario espiritual nos remite a la justicia, A dar a cada quien lo que le corresponde.
El triste final y sufrimiento de esta persona permite comprobar que una suerte de justicia se aplica en una dinámica de causa y efecto a quien hizo padecer tanto a otros seres humanos.
Sin embargo, la paradoja es que esa justicia no cambia nada, no nos hace sentir mejor, pues desde nuestra humanidad sentimos que no debería haber ocurrido ni lo uno ni lo otro. Ni Pincetti debió haber muerto solo, ni debió haber muerto gente en sus manos.
Saludos,
Marcela
La vida es una elección y cada uno elige en que polo actuar. Pincetti murió como se merecía morir, fue una consecuencia de sus actos.
Me parece siniestra la información , escalofriante. Me hace cuestionar como el ser humano y humana pueden llegar a la tortura, al genocidio, a la criminalidad.
Es difícil salir de mi propio punto de vista. Estamos vivos para amar, para disfrutar de la belleza, de la justicia y de la verdad. Sin embargo ese es "mi" punto de vista, en cambio es un hecho que "vemos caras pero no corazones". Y en este sentido, hay egoísmo, ambición y crueldad en muchos corazones.