El hombre de las flores
El hombre de las flores. Todos los días lunes en nuestra empresa cambian las flores, en cada piso del edificio, pasillo o hall se dispone un florero con un hermoso arreglo floral, esto lleva dándose desde algunos años, y tiene como objetivo, "alegrar los ambientes", dice don voz segura el Presidente de le empresa, hombre que en general no le brillan los ojos.
Hoy por primera vez le puse atención, una real atención al hombre que carga las
flores, que después de una disposición determinada, constituirán el arreglo.
Entro él como siempre, tratando de no molestar, una leve sonrisa, "permiso
señora, buenos días", sus ojos eran limpios, tomó el florero de la semana
pasada y salió en un silencio sepulcral, tratando de parecer invisible.
Al cabo de unos minutos
volvió a entrar con el nuevo arreglo, pero en sus ojos se veía un brillo nuevo,
uno más intenso, tal vez con pizcas de orgullo, al darse cuenta que lo miraba
esbozo una sonrisa vanidosa, como quién porta un pequeño tesoro. Las rosas
blancas trinaron coquetas en sus brazos y unos esplendidos crisantemos
amarillos brillaron al contacto de unos rayos de sol que se filtraban a través
de
Tal vez solo él se da cuenta del preciado trabajo que tiene y de la importancia
de su carga, o a lo mejor los demás estamos muy ocupados en otras tareas
"más importantes" para notarlo.
Por un instante el hombre de las flores dejó de ser invisible y me hizo sentir
un dejo de envidia, yo estaba tras un escritorio llena de papeles y él, él era
el hombre de las flores. Sin darse cuenta hizo que mi lunes fuera distinto.







con los ojos del amor Patricia.
La vida nos hace regalos a diario, tan sólo el despertar y levantarnos de la cama, son en sí maravillosos regalos, todo comienza desde el abrir de nuestros ojos hacia lo eterno, hacia lo que vale, hacia lo único que cuenta... hacia el AMOR.
Me alegro de esas flores, de ese señor que bien describiste, me alegro de que en el lo mucho o poco que hagamos siempre haya quienes ponen el corazón en lo que hacen, porque de eso se trata sencillamente la vida, sí, la vida es hacer el bien, poner el corazón en lo que hacemos y abrir nuestros ojos al maravilloso amor que, siempre está cerca de nosotros, siempre está haciéndonos sus rondas, sólo que muchas veces Patricia, el amor es tan silencioso.
Abrazos juertes para ti desde México, no había tenido el gusto de encontrarte por aquí, si acaso acabas de ingresar: BIENVENIDA.
Jana.