A veces me siento extraña, como si no tuviera huesos, ni piel, ni nada… sólo el contorno de mi cuerpo hecho del plástico de un bidón de bencina. Yo, sólo forma de plástico llena de agua.
Cuando estoy de espaldas, quieta, y el agua ya no choca contra el plástico, cuando soy un bidón con bencina en paz, entonces, siento que no tengo ni siquiera contorno y es como si por un momento, me elevara un par de centímetros de mi cama.


















Consigue..
el libro "El margen del cuerpo" de Florencia Smiths. Te viene de perillas.
Gabriel Prach