Es hora de
levantar cabeza. Es hora de sacudir la legaña dictatorial y el
posterior sedante democrático. Hasta cuando somos cómplices en el silencio y
nuestra voz amordazada en el sistema. Basta de abuso, basta de sueldos
indignos, salud incompetente y clases políticas preocupadas de pequeñas
cuotas de poder. Basta, simplemente basta.
Es
la sociedad completa la que debe reclamar sus derechos y respetar sus deberes.
Nosotros somos los encargados de tomar la palabra y convertirla en acción. No
es la concertación quien solucionará sus problemas, mucho menos la alianza ni
tampoco el juntos podemos, es usted quien debe trasformarse en un animal
político, capaz de tomar una postura frente a las situaciones de abuso.
Nosotros somos la
política, no las cúpulas envenenadas por la abulia. Tenemos el poder de
cambiar, pero en el actual letargo, se ve difícil. Ya nadie protesta por nada,
nadie se atreve alzar la voz porque el miedo a perder un trabajo, el miedo de
llegar tarde al empleo por culpa del transantiago, nos hace callar. Preferimos
ser ovejas de un rebaño sin esperanza. Seguimos levantándonos temprano en las
mañanas, aguantamos los hedores del metro y para qué... para recibir un mísero
sueldo a fin de mes. Para qué vendemos el alma al sistema si no lo vale, por qué tenemos que entregar
tiempo a un trabajo, si a duras penas llegamos a fin de mes, por qué nadie dice
basta, hasta cuando... no lo entiendo, no lo entiendo.
Yo no hablo desde
la dictadura del proletariado, no hablo desde el fascismo ni mucho menos del anarquismo, hablo desde la justicia
social, un espacio que parece olvidado por todos y el cual todos exigen... sin
embargo ¿Quién tiene los cojones para luchar por ellos?
Es hora de pelear, eso no significa encender Chile por
los cuatro costados. Con pequeñas acciones como defender tus derechos de
trabajador, exigir junto con otros un aumento de sueldo, o ponerte una cinta
negra en el brazo cuando vayas en el
transantiago, ya estás haciendo algo mucho mejor que quejarte.
Son cosas tan ínfimas, tan minúsculas las
cuales van a ir sumando adeptos hasta que poco a poco se encienda la llama de
una verdadera democracia. Pero nadie se atreve porque creen que un súper héroe
los salvará de la injusticia ( ese es
primer paso al totalitarismo)… ese hombre o mujer, no existe, en realidad,
existe, está en nosotros mismos.
Pero, para cambiar hay que creer. Si no cree, mejor sigamos como estamos



















revolucionario?
una vez que movilizas a las masas, como las encausas?
Toda revolucion ha tenido sus lideres
cabezas visibles y responsables que guian al motor del pueblo levantado
como pretendes hacerlo tu sin esas cabezas?
Saludos.