Psicologos y Terapia: Es realmente eficiente la psicoterapia?
Es más beneficioso someterse a una terapia que no hacer nada? De qué depende el éxito de una psicoterapia? Cuál enfoque o modelo psicológico es más eficiente? Existen terapeutas más competentes que otros? Que rol juega el paciente en el resultado de su propia terapia? Hoy en día en que las vacas y profesiones sagradas están diluyéndose, en que esas verdades absolutas que nos daban seguridad están siendo puestas en duda, todos nos creemos un poco economistas, políticos, médicos, psicólogos…… Dentro de este panorama, recientemente se ha afirmado que la eficacia de la psicoterapia sería un mito. Pero, muchos años atrás, un eminente psicólogo ya la había cuestionado seriamente, originando un terremoto que condujo a un necesario replanteamiento desde dentro mismo de la psicología. A partir de entonces, mucha agua ha pasado bajo el puente y, actualmente, si bien persisten algunas deficiencias metodológicas, los sofisticados metaanálisis han permitido un consenso respecto a las variables más asociadas al cambio de síntomas y trastornos: aprox. un 40% del cambio es atribuible a factores extraterapeúticos aprox. un 15% del cambio es atribuible al efecto placebo aprox. un 30% se atribuye a variables terapéuticas generales aprox. un 15% del cambio se atribuye a las técnicas Entre los resultados anteriores, uno muy esperanzador apunta a que algunos síntomas y trastornos desaparecen sin que la persona se halla sometido a ninguna acción terapéutica (remisión espontánea), sino que el cambio se produjo gracias al apoyo del entorno natural (amigos, familia….), lo cual estaría evidenciando los beneficios de una comunicación empática con otro ser humano (y no necesariamente con un psicoterapeuta, aunque nos duela el ego profesional). Otro importante hallazgo destaca la relevancia de la sugestión. Aquellas personas que creen haber recibido alguna intervención terapéutica cambian más que aquellas que permanecieron en lista de espera y, a su vez, estas últimas lo hacen más que las del grupo control (sin ninguna expectativa de recibir pronto algún tratamiento). Pero entonces, ¿es mejor optar por una psicoterapia que conversar con un amigo?. Efectivamente, al compararse grupos sometidos a terapia formal versus muestras no tratadas, se comprueba que el tratamiento psicológico es muy superior a la remisión espontánea, al efecto placebo y, en ocasiones, hasta que el psicofármaco, en una amplia gama de trastornos y condiciones maladaptativas. No obstante, aunque sus resultados suelen ser estables, ni siquiera las terapias largas e intensivas constituyen una "vacuna" contra futuros problemas emocionales. Además, alrededor de un 7% de los pacientes no mejoran con la terapia e incluso algunos empeoran (iatrogenia). Ahora bien, ¿a cuáles factores se atribuye que una psicoterapia sea más eficiente? Sorprendentemente, la mayor eficacia no depende tanto ni de la escuela teórica, ni de la técnica aplicada, ni de las cualidades profesionales del terapeuta y, ni siquiera, de la condición patológica del paciente. Lo que más influye son ciertos factores comunes propios de cualquier proceso psicoterapéutico, dentro de los cuales los más significativos son la calidad de la relación paciente-terapeuta y la implicación emocional del paciente. Es así como se ha comprobado repetidamente que una adecuada alianza terapéutica - evaluada desde la subjetividad del paciente - es la variable con mayor capacidad predictiva de éxito en todas las modalidades de tratamiento y poblaciones. Incluso la eficiencia de una técnica depende más de la interacción terapéutica, que de la técnica en sí o de las cualidades del terapeuta. Consecuentemente, si bien son relevantes su experiencia y competencia, los terapeutas más eficaces serían aquellos que tienen mejores habilidades para relacionarse y mayores cualidades personales como ser humano, ya que ellos serían más capaces de generar una atmósfera propicia para desarrollar tanto una positiva relación terapéutica como para incentivar a que el paciente se involucre emocionalmente. Sin embargo, aunque el rol del terapeuta es significativo, es el paciente mismo quien más contribuye a su propio cambio. De acuerdo con estos hallazgos, el trabajo esencial de una psicoterapia debería consistir en generar una alianza terapéutica tal que facilite que el paciente se pueda cambiar (pro)activamente a sí mismo. En el fondo, se podría plantear que una terapia sería un proceso conducido por seres humanos y aplicado a seres humanos, donde la interacción entre ellos se constituye en el medio para lograr que los pacientes se encaminen en la dirección que ellos desean o para que alcancen ciertas metas consensuadas. Por tanto, la psicoterapia bien podría ser considerada - más que como un mero tratamiento - como una suerte de relación muy especial y privilegiada, dentro de la cual las personas involucradas – en conjunto – construyen e intentan poner en práctica formas de vida alternativas. Se pretende que el paciente aprenda y aprehenda determinadas habilidades tanto para su evolución general como para enfrentar las dificultades propias de la existencia humana. En resumen, las conclusiones de las investigaciones de las últimas décadas han evidenciado fehacientemente que son las características de la relación terapéutica y las del paciente los principales ingredientes del cambio. Rolf Degen: Lexicon der Psycho-Irrtümer (2000) Hans Jürgen Eysenck: The effects of psychotherapy (1952); Behavior theory and neuroses (1960) Michael Lambert: IV Congreso Mundial de Psicoterapia, Buenos Aires 2006 Otros artículos sobre Psicología Clínica y Psicoterapia en:
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Se benefician más de una psicoterapia aquellas personas predispuestas a buscar apoyo y a resolver problemas; las que toleran mejor la frustración y la confrontación; cuyas expectativas son racionales; las que poseen habilidades sociales y una “mentalidad psicológica”, es decir, son introspectivos, reflexivos, capaces de identificar los problemas, de percibir lo nuevo y de comprenderse a si mismo; los que atribuyen el cambio a sus propios recursos y no creen que sus dificultades se deban a factores externos (locus de control interno).
El pronóstico será mejor si el paciente acepta la racionalidad del tratamiento y adhiere al mismo, si su motivación es alta, si realiza acciones tendientes a superar el problema, si se implica emocional y conductualmente, aun durante las crisis terapéuticas; si confía en el terapeuta como persona y como profesional competente y con experiencia; si las expectativas de mejoría son altas, si se siente capaz de cambiar, si no es resistente y si existe apoyo social, si tienen con quien conversar sus problemas.
El pronóstico será peor a mayor severidad de síntomas y conflictos, si hay comorbilidad (coexisten más de un trastorno), si el trastorno tiene más de 2 años de duración; si el paciente rechaza las demandas interpersonales del tratamiento, si presenta dificultades en sus relaciones sociales y/o familiares. Particularmente resistentes al cambio son los trastornos de personalidad, generalmente egosintónicos (“soy así”). En tanto que trastornos como los adictivos, alimenticios, depresivos crónicos y de personalidad, son los más susceptibles de recaídas.
Todas las escuelas psicológicas muestran fracasos y ninguna es clínicamente adecuada para todos los problemas, clientes y situaciones. Aunque recalcan sus diferencias, ningún modelo técnico ni teórico es mejor ('paradoja de la equivalencia' o veredicto del Dodo Bird) y, cuando alguno parece superior, se debe a la credibilidad otorgada por el paciente y a como éste percibe su compatibilidad con el terapeuta, más que al enfoque en sí.
Fuera de su experiencia y competencia, la eficiencia del terapeuta depende - principalmente - de su capacidad para involucrarse emocionalmente y de si el paciente lo percibe como capaz de ayudarlo. Además se han mencionado las siguientes cualidades: empatía, comprensión, calidez, aceptación incondicional, capacidad de persuasión y apoyo, baja hostilidad, comodidad con la intimidad, bienestar emocional general, congruencia, credibilidad y autenticidad. Incluso la neutralidad y abstinencia clásica del psicoanálisis han sido superadas por una mayor interacción, espontaneidad y autenticidad.
Estas características son relevantes en la medida que afectan la alianza terapéutica. Para dicha alianza es fundamental el vínculo emocional, aunque lo más relevante es la afinidad electiva, cuando ambos adhieren a un mismo modelo teórico-práctico, es decir, concuerdan en sus creencias en torno a los determinantes del trastorno, las metas y las tareas terapéuticas.
Que increible. Es la vuelta a lo primigenio. Es el asumir la imbricación cuerpo y espíritu. Observación y observador. Es la caída de los grandes metarrelatos excluyentes y atomizantes. Estamos volviendo a lo elemental. Al reconocimiento del operar en el campo emocional, en el campo de la confianza, del reconocimiento del otro y la aceptación de la ruptura de las certezas.
Buen tema.
... ojalá mi consulta no te sea molesta o impertinente.
He conocido los bienes múltiples de La Psicoterapia ( adolescencia )... ya siendo mayor me preocupa la " comunión" que se pueda llegar a tener con un facultativo, siendo la necesidad primera aquella que dice de la confianza y el como llegar a un ser desconocido para una ... el como comenzar a entablar una relación de intimidad ... el como se puede dar una entrega de espíritus con alguien a quien No me une nada mas que una especie de " transacción comercial" ( estoy comprando un servicio )
Finalmente mi querida amiga, el factor tiempo.... ¿ como sabe este terapeuta que su paciente está por fín entregado a la confidencia y el diálogo , si este se está dando en buena forma y de pronto se cumple el tiempo ( de consulta )... suena una alarma y debes retirarte .... ¿ Se vuelve a recuperar aquella primera confianza por veces reiteradas, se puede hacer un distingo entre lo que el paciente emocionalmente necesita y esta " prestación de servicio " ( por llamarlo de alguna forma... que es real, pero que puede romper el " encanto " de esta relación mas bien de confianza que de transacciones económicas )
Para finalizar , ...¿ Existe alguna señal que este paciente potencial deba entender como apropiada para dejarse tratar o No, por algún profesional , en este tratamiento tan particular como es la Psicoterapia ?
( CReo que hay ciertos temores que son nefastos a la hora de optar por algún tratamiento específico, por ej... pudor emocional, desconfianza, paranoia en algún grado, timidez, temor al rechazo, temor al ridículo ...etc..)
Agradecida como siempre Ale
Un abrazo cariñoso
¿te has fijado cómo les carga a algunos medicos o psicólogos llamarnos a los pacientes clientes?, la otra que me causa curiosidad es cuando vas a pagar...no toman la plata, ni el cheque...es como antiseptico eticamente...no sé!!
Exequiel
Buena Exe, me reí mucho con tu comentario que refleja tu habilidad de observador. Un gran terapeuta intentó años atrás que se usara más el término “cliente” en vez de “paciente”, pero no por las implicancias “comerciales”, sino que apuntando a que la persona en terapia no debería asumir un rol pasivo. Como muy bien te diste cuenta, este intento no fructificó como se esperaba (aunque Caty no tiene problemas con la palabra “cliente“).
El que los psicólogos y psiquiatras sean (seamos, jajaja) renuentes a recibir nuestra “merecida” paga puede que se relacione con nuestros propios conflictos de cobrar por “ayudar” a otro ser humano. Supongo que los médicos en general se sienten con más derecho a cobrar ya que “sanan”, aunque son los que más interponen a la secretaria entre ellos y el vil dinero. Muchos psicoanalistas no tienen secretaria y se ven obligados a recibir ellos mismos sus honorarios, pero me imagino que ponen su típica cara de poker, como si no tuviesen el más mínimo interés en la plata. Un abrazo, Ale
Querida amiga, en tus comentarios estás apuntando a temas muy importantes y no de fácil respuesta. He sido paciente varias veces a lo largo de mi vida desde la adolescencia, así que me ha tocado estar muchas veces en el otro rol. Creo que el ser humano tiene una cierta intuición como para percibir si la otra persona es merecedora de confianza en términos muy generales. Como tú lo sabes muy bien, los animalitos domésticos son expertos en reconocer a quienes se entregan y a quienes rechazan (no hay que olvidar que nosotros pertenecemos primero al reino animal y después a la especie humana).
En cuanto a que se esté comprando un servicio, es efectivamente así, tal como se produce en muchas otras áreas de la salud. Especialmente los psicoanalistas recalcan que es justamente a través de este tipo tan especial de relación donde la persona refleja sus problemáticas interpersonales y aprende a tolerar las frustraciones propias de ellas, por ejemplo las limitaciones de tiempo (otros pacientes están esperando que se les respete su hora para ser atendidos). No se trata de una relación de amistad (lo cual no es conveniente para el paciente), sino de una relación humana temporal que la persona sabe perfectamente que se encuentra delimitada por ciertos parámetros y que tiene determinados objetivos. Pero, lo anterior no quiere decir que no se establezca un lazo afectivo, ya que creo que los sentimientos son inevitablemente consustanciales a aquellos espacios de encuentros entre seres humanos.
En cuáles señales debería fijarse una persona para decidir someterse a una psicoterapia? Pueden ser muy distintas dependiendo de cada caso. Para algunos serán dolores emocionales, síntomas, problemas de funcionamiento, conflictos interpersonales u de otro tipo. Para otros será simplemente el deseo de conocerse a sí mismo, encontrar orientación vocacional-laboral o sentido de vida, evolucionar como ser humano, etc.
Respecto a esos temores nefastos que tan bien señalas, voy a recurrir al budismo para tratar de responderte. Me parece que en la medida en que la persona se aleje del veneno del apego, de la ira y de la ignorancia, aceptando que el ego propiamente tal no existe, va a dejar de sentir esos miedos que - en el fondo - se relacionan con nuestra marcada tendencia occidental a sobreproteger nuestro bendito ego.
Doris, tus preguntas nunca son ni molestas ni impertinentes; por el contrario, te agradezco tus interesantes comentarios y preguntas, ya que dan la oportunidad de explayarse en estos temas que me fascinan. Un fuerte abrazo para ti, Ale
Que buen articulo!
Relación cliente-terapeuta, creo que eso es básicamente lo único que importa.
La mayoría de los clientes de hecho no saben o no se importan por la línea teórica de su terapeuta y pienso que para cada cliente hay un terapeuta o una línea que en la que acoplan y es en eso que creo.
Creo en lo que se construye durante la relación, creo en una relación de afecto y confianza donde a partir de un acoplamiento los dos, cliente y terapeuta, irán cambiando y co-construyendo nuevas formas de observar.
Creo en una relación que se basa en el respeto y no en el sujeto del saber del terapeuta y si en el de co-aprender, co-sentir, co-emocionar a través del lenguaje, de la corporalidad y de las emociones que van surgiendo en este viaje que llamamos de terapia.
No me gusta la palabra “tratamiento” para este modo de trabajo, me recuerda a antibióticos con hora marcada, promesas de curas y efectos colaterales si se dejan de tomar antes del final del “tratamiento”.
Prefiero otras metáforas para llamar este proceso del encuentro de dos o más personas, donde conversando se podrán crear nuevos caminos, donde el dolor que se sentía antes del inicio del viaje no necesite estar más presente en los nuevos caminos encontrados.
De hecho, sin clientes no existimos, no somos nada, sin ellos y sin su confianza no habría este modo de actuar profesional.
Lo que nos hace ser terapeutas y nos autoriza en este lugar es un cliente que nos otorga ese papel. Depende de nosotros saber usarlo y aceptar o no el poder que nos fue dado en algún momento, retribuyéndolo en una relación donde la confianza y el respeto a la legitimidad puedan surgir como un modo de llevar lo que sucede en el espacio terapéutico para la vida.
Otra vez, buen articulo Alejandra
Abrazos
…… muy buen complemento, querida amiga y colega. Con la salvedad que tu forma de expresarte es harto más atrayente que la mía, jajaja. Me hizo mucho sentido que nosotros como terapeutas le debemos nuestra existencia al honor que nos hacen de confiar en nosotros y gracias a que nos prestan temporalmente una suerte de ilusorio poder con el que podemos alumbrar ciertas zonas oscuras u obscurecidas. Y si, la palabra “tratamiento” tiene olor a antiséptico, a alguien que “trata” a un otro inferior desde una posición arriba de una tarima o desde adentro de una burbuja. Además recalcas un punto que me parece fundamental: el terapeuta también va a cambiar - ineludiblemente - en esos espacios de encuentros lenguajeados que está co-construyendo junto a su(s) paciente-cliente desde una posición de respetuosa igualdad ante el legitimo otro, aunque con lentes diferentes para leer a esa elusiva realidad.
Te cuento Caty que - al menos en mi experiencia - cada vez con mayor frecuencia me preguntan por mi enfoque teórico e incluso por mis técnicas “preferidas”. Concuerdo contigo en que ningún modelo teórico puede ser clínicamente apropiado para todos los clientes o trastornos, así como ningún terapeuta puede establecer una adecuada relación emocional con cualquier paciente. Creo que a pesar de la actual actitud de aceptación legitima del otro, ocasionalmente nos vamos a encontrar limitados por algunas irracionales reacciones emocionales ante ciertas personas.
Gracias por comentar y un gran abrazo, Ale
Siempre me han atraído estos temas. Y más aún cuando muchos profesionales de "la nueva medicina" le atorgan a la Psicoterapia un papel muy relevante.
Dentro de las terapias alternativas, y muy especialmente en la Sintergética que une los conocimientos orientales con los occidentales para efectuar tratamientos integrales, se aborda hermosamente el trabajo de las emociones para ir en la búsqueda de situaciones que se corticalizan a nivel de la memoria celular.
Es fascinante comprender que tenemos dos oídos para escuchar y una boca para hablar y en este ejercicio tan sutil, el terapeuta aprende a rescatar de esa marea de emociones, el detalle insignificante que te permite canalizar divinamente la manera precisa para hacer evolucionar la humanidad del paciente.
"EL VERDADERO RETO DEL TERAPEUTA NO CONSISTE SOLO EN DESCUBRIR EMOCIONES Y NEUTRALIZARLAS SINO EN AYUDAR A SUBIR LOS PELDAÑOS DE LA ESCALERA DE LA EVOLUCION" (Sintergética).
Saludos
Muy interesante tu comentario. Dentro de las nuevas tendencias en psicoterapia ocupan un lugar destacado tanto el trabajo con las emociones, considerando el descubrimiento relativamente reciente de la plasticidad neuronal como la transpersonalidad con su acento en la evolución. Te confieso que desconozco la Sintergética y te agradecería mucho si pudieras informarme un poco más sobre ella, ya que por lo que describes me suena congruente con mi enfoque.
Gracias por comentar y saludos afectuosos
Ale
Sin duda que el exito de una terapia depende de la voluntad de la persona que busca una solución a un problema o conflicto. No es lo mismo llegar pidiendo ayuda uno mismo a llegar porque me mandaron o me pidieron.
Creo que es de gran importancia la madurez de paciente y terapeuta, por sobre todo la del terapeuta. Junto con ello la experiencia de este último, el haberse equivocado en repetidas oportunidades (creo que en el errar aprendemos). Este mismo "errar" es el que ayuda a los pacientes, algunas personas ven los errores de la vida como lecciones, es decir oportunidades para aprender, otros buscan los origenes en el exterior culpando a los demás o a cualquier elemento externo.
saludos,
Exequiel
Así no más es pues Exe, aunque a algunos les pueda sorprender, el rol del paciente es más primordial que el del terapeuta o el de la teoría. Justamente por ello que el pronóstico es reservado cuando llega alguien a la consulta “mandado” por otra persona o cuando el “cliente“ se siente víctima de las circunstancias, de los demás o del terapeuta. Pero por supuesto que es también importante la experiencia y competencia del terapeuta, especialmente aquella derivada del haber aprendido de los errores, tal como tú muy bien expresas. Confieso que me he equivocado muchas veces (al menos en los casos en que me he podido dar cuenta) y no tengo ningún problema de reconocérselo a mis pacientes.
Un abrazo
Ale
Hola Ale
Muy interesante tu artículo, me clarificó en algo que de a poco estaba intuyendo: que gran parte del éxito de una terapia depende de la buena disposición del paciente y que el psicoterapeuta no es un superhéroe que todo lo resuelve. También me parece importante la capacidad empática que pueda tener el terapeuta para facilitar la comunicación, lograr un clima "amistoso" o de complicidad en el desarrollo de cada sesión.
Es cierto que detrás existe una relación comercial, de prestación de servicios...pero en mi caso, eso me facilita la vida jaja. Para un introvertido a veces es mucho más difícil abrirse emocionalmente hacia los amigos o familiares, porque a los cinco minutos ya puedes creer que estás incomodando, que estás tocando un tema difícil, que estás aburriendo, o incluso puede surgir el temor a destruir la "buena imagen" que tienen de ti. Con el terapeuta esos sentimientos no tienen lugar, por lo menos en mi caso. Se abre un espacio para mostrar las propias debilidades ante una persona idónea, qué mejor inversión para el crecimiento :)
Gracias Ale
Y saludos Exequiel!!
ianakarina
¡Qué bueno tenerte por estos lados!
Exequiel
Así es Iana, le achuntaste medio a medio. En una investigación se encuestó a cientos de terapeutas y por unanimidad ellos destacaron como su cualidad profesional más relevante a la empatía.
Interesantes y originales las ideas que aportas respecto al rol del pago de honorarios desde el punto de vista del paciente. Creo que algunas personas tienen la tendencia a sentir fácilmente que están incomodando al otro si le cuentan sus problemas. Además, a otros no les agrada sentir que quedan en deuda con alguien.
Un beso
Ale
Mi observación de base es que cuando ocurre una transformación humana, pasa tanto en el ser que se transforma como en el medio que lo alberga ... parte de las interacciones recurrentes que provee el medio está lo que un observador podría adjudicar a lo que podría llamar "maestro" ... desde ahi hablaré (es decir, le echaré la culpa al empedrado .... y al caminante):
1) Para que haya transformación del alumno, primero debe tener presencia. Para que tenga presencia, debe estar presente la emoción del "amor" ... no el entendimiento cristiano o de sentido común común, sino que el que hace referencia Maturana, como la emoción dónde el otro surge como legitimo.
Por eso una conversación con un amigo, puede ser una conversación liberadora, incluso más, que años de cualquier "terapia" de un "especialista", en donde el "sujeto" fue tratado como "enfermo a sanar". Entonces, no hay que descartalas. Es más ... un abrazo, ni siquiera una palabra,puede jugar el mismo rol.
Entonces tampoco descarto que un acto, que sea vivido como un actor re-establecedor y re-diginificador, que entiendo desde mi ignorancia, son los fundamentos de la psicomagia, pueda producir el mismo efecto.
Creo que el nombre está muy bien puesto ... psico-magia, porque hay una narrativa que le da sentido a los actos que se proponen, y por los cuales el "paciente" se adviene a lo recomendado .... y magia, porque el resultado pareciera milagroso, y claro lo es, porque no se vé el proceso que lo genera .... la conversación liberadora ocurrida en la emoción del amor. Lo mismo la fabricación de oro en los tiempos de los alquimistas (previo a los químicos y su tabla periódica de los elementos).
2) Veamos casos más peliagudos como los que citaste. Mi experiencia dice, que llega un momento, donde no hay receta ... es decir,la técnica no alcanza ... no hace sentido ... este es un momento importante de transformación tanto del maestro como del "paciente" (estoy tentado todo el rato de decir alumno, en el contexto de una tradición de arte marcial como el aikido, porque creo que es la palabra que mejor queda ... no del todo, pero es un rol más ad-hoc)
Bueno, ese es un momento de co-invención .... y sin confianza, no es posible superar exitosamente a mi juicio .... y el maestro debe tener la sabiduría de ver que la confianza no es un cheque en blanco ... es una dinámica de relación que se establece, que se desintegra, y que se puede volver a restablecer.
Creo que el sentido de autoridad (en este caso por conocimientos o por conveniencia "ya que estás pagando para sanarte") ... justamente no hace sentido ... por eso sugeriría asistir a una clase cualquiera de aikido -sugiero la del Aguilucho- para ver/entender ese tipo de relaciones de mutua transformación sin relación jerarquica de por medio.
¿Cuántos "pacientes" se pueden abordar en serio a la vez? Sugiero estudiar las tradiciones de artes marciales .... es lo suficientemente artesanal, metículosa, y profunda en sus alcances como para hacer un buen estudio. Me centraría sobre los maestros de distintas disciplinas. AH ... además hay al menos dos mil años de historiaen algunas de ellas ;) ... asi que de que hay camino recorrido, lo hay. Una linda película para inspirarse en esa aventura, curiosamente es occidental. "One Million Baby", Clint Eastwood para los amigos ;)
A mi me ha tocado jugar ese rol. Nunca más de uno a la vez :p Como me enseñó mi maestro ... uno de ellos mejor dicho ... los pasteles se comen de a uno. Ahhh ... y ojo, que esto siempre y cuando uno haya podido hacer algo con uno mismo primero. ESto noes un asunto moral, es meramente pragmático. Para reflexionar sobre ello sugiero otra película, esta vez una Koerana "primavera, verano, otoño, invierno, primavera otra vez ... "
Bueno eso es lo que veo. Sino sirve nada de lo dicho, al menos quedaron datos para una buena cartelera el fin de semana ;)
jejeje
Bonita conversación Ale.
saludos
CG
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mi otro blog:
http://tranquilosporlaspiedras.blogspot.com/
Te agradezco tu valioso aporte de mostrarnos estas otras formas de facilitar el cambio humano. Encontré también muy interesantes algunos de tus alcances que calzan super bien con ese 40% de personas que superan sus dificultades sin ayuda psicoterapéutica, con que las técnicas no sirven mucho y con la relevancia que tienen algunos factores muy sutiles de la alianza terapéutica. Me gustó mucho tu alcance respecto a la psico-magia y concuerdo plenamente con que una conversación liberadora ocurre dentro de un espacio emocional de amor-confianza-entrega. Aunque el ser humano tiende hacia la ilusión de lo estable y de lo seguro, cambia todo cambia en los sistemas, constante e inevitablemente. Creo que el “maestro” lo es solo en ese momento y dentro de ese contexto, y que también cambia gracias a la co-construcción de nuevas narrativas con cada “alumno”.
Gracias por la cartelera, jajaja
Ale
y que bueno que le haya gustado ese comentario pues ;)
Domingo ... tarde para buenas películas no? ... mmm que rico, primero un paseo por el parque
cariños
Cristián
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Beeing Blue: la enfermedad de la melancolía. Se trata de un estado de ánimo en el que cabalga un abanico de sentimientos negativos que nos agobian: pena, desencanto, desilusión, abatimiento, falta de ganas de vivir, desconsuelo, aflicción... todos ellos presididos por un descenso del ánimo, acompañado de un lenguaje propio.
La depresión deja sin energías, sin ganas de hacer nada. Sus síntomas son muy variados y pueden ser físicos (dolores de cabeza, opresión precordial, molestias difusas desparramadas por la geografía corporal), psicológicos (lo más importante es el bajón de ánimo y la falta de futuro; todo se vuelve pasado, negativo, ajedrezado por sentimientos de culpa), de conducta (paralización y bloqueo del comportamiento, llanto fácil), cognitivos (esto se refiere al plano de las ideas y pensamientos, que se vuelven sombríos y deforman la percepción de la realidad en nuestra contra; son emboscadas terribles salpicadas de trampas) y sociales (también se les llama asertivos: se desdibujan y pierden las habilidades sociales y el trato y la comunicación interpersonal se tornan torpes, cortas, distantes).
Y cuando estaba en ese punto, aparece tu artículo. Cuando mis habilidades sociales y de trato se corrompieron. He leído con mucha atención los comentarios, y creo que hay una descompensación que se mide por otro ser humano, como tú Alejandra, y va más allá de la estadística, de la casuística. Va en la mirada, el leer o decodificar los gestos , la sintáxisa del alma.
Gracias por tus aportes siempre certeros y apropiados.
Mi Respeto por las Opiniones ajenas, supera la idea de publicar las mias.
Dos líneas no podían contener tanta enjundia.
Las copié y tendré a mano.
Agradezco tu(s) artículo(s) una vez más
Mi Respeto por las Opiniones ajenas, supera la idea de publicar las mias.
Que bien lo clarificas todo con esa frase. Personalmente he pasado por esos momentos, y he tenido una muy buena terapeuta que me ha ayudado a quererme más, a salir adelante y en otras cosas que darían para mucho...Sin duda lo mejor ante todo eso, como dijiste más atrás, es la empatía y las ganas de salir del pozo. Afortunadamente para mi, salí muy fortalecida y aunque en días como hoy, en el cual estoy un poco baja, he aprendido a reciclar las cosas e intentar transformarlas en mejoras sin necesidad de la terapia..aunque sé que si llamo ella estará ahí para abrirme un poco más la cabeza y ver las cosas con claridad. Y sin ser una cliente, si no, una paciente.
Suerte en tu día y gracias por el artículo.
Ha pasado ya casi un año desde la publicación de este post, pero me parece igualmente necesario aportar con ciertas distinciones muy relevantes:
"No es lo mismo hablar de eficiencia que de efectividad en psicoterapia".
De hecho, los argumentos esgrimidos en el post tienen que ver más con la efectividad que con la eficiencia.
Revisemos. Según la RAE:
- Eficiencia: Capacidad para lograr un fin empleando los mejores medios posibles: no siempre eficacia es sinónimo de eficiencia. (cualitativo)
- Eficacia: Capacidad para obrar o para conseguir un resultado determinado. (por lo tanto, es equivalente a Efectividad).
- Efectividad: Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera.
Entonces, si nos preguntamos en buen chileno si la psicoterapia "sirve o no sirve", estamos preguntándonos acerca de su Efectividad. Otra cosa es si lo logramos con los mejores medios posibles (por ejemplo, en el menor tiempo posible), en cuyo caso nos estaríamos refiriendo a la Eficiencia.
Por lo tanto, y recurriendo a la misma bibliografía mencionada por la autora del post, la pregunta es si es "realmente Efectiva la psicoterapia".
(Y, ciertamente, la respuesta es SÍ).
Un dato final: en la década del 60 se realizó la primera investigación importante acerca de la efectividad de la psicoterapia, y hasta el año 2003 (en el que yo egresé) en la Universidad de Chile todavía no se enseñaba acerca de la Investigación en Psicoterapia en ninguno de los ramos obligatorios de la carrera de psicología. (El único lugar era el electivo de Técnicas de Intervención en Terapia Sistémica impartido por la Prof. Ps. Isabel margarita Fontecilla y equipo).
Saludos!
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Ismael Otero Campos
http://www.psicologiaclinica.cl
La "tertulia" me ha gustado, y lo interesante de escribirlo en este medio, es que uno puede subirse al carro sin fecha de vencimiento, y se van aportando más datos a cada intervención nueva, como por ejemplo yo, que escribo distando dos años desde que escribiste esto Ale.
Creo que para decir que algo es efectivo y eficiente debemos preguntarnos primero si es necesario. En la actualidad se reproducen servicios muy eficientes que en general no son necesarios para la vida real. Y la necesidad personal que involucra entrar a una consulta, pasa porque hay algo desarmónico dentro de sí mismo. Y en este punto radica la importancia de tomar la sicoterapia COMO UN TRABAJO PROPIO. Uf que es cierto eso de la madurez para tomar ese camino, hace años atrás nunca hubiese dicho eso.
Cuando uno se da cuenta que hay un cable pelado en alguna conexión mental, pide ayuda, a los amigos primero o a la familia dependiendo la etapa de desarrollo. Me refiero a cable pelado imaginando una red de cables, que conducen energía, si hay una conección entre dos terminales que no realiza la acción de conducir energía, entonces estalla el corto circuito. Habrán cortocircuitos estridentes y otros más silentes, en ambos casos, la energía no se conduce de forma adecuada u óptima.
Pero resulta que las sociedades se construyeron en una relación de interdependencia, y la labor del terapeuta es necesaria SIEMPRE, por algo existen. Y no creo que la sobredemanda que se ha dado de la carrera sea porque no hay trabajo para ellos, al contrario, creo que cada vez son más necesarios porque los abandonos son más abismantes en medio del exitismo; sólo supongo que "Los Mahoma" no se atreven ir a la montaña para no mostrarse débiles. Pero ¡Somos débiles cuando no enfrentamos nuestras imperfecciones!
Nadie nos enseña a SER NOSOTROS FRENTE AL OTRO. Siempre existen modelos aprendidos de la familia, pero construirse como uno mismo es lo que necesita orientación en algunos episodios, de ahí las especializaciones que tiene cada sicólogo.
Habrá algunos humanos que tienen un temple mayor que no se lo cuestionan, y van por la vida siendo ellos y derribando las paredes de la vida, hasta que se encuentran con un espejo, y tendrán que acudir tarde o temprano a un especialista. Por más que rehuyamos esto, tiene que llegar. Siempre habrá alguien que sabe más de la composición de nuestra forma de ser, que nosotros mismos. O ¿acaso nos conocemos tan bien siempre que sabemos el ritmo que tienen nuestras tripas y su función en cada segundo de nuestra vida? ¡Lo dudo! Siempre hay un especialista.
Como es un trabajo con personas se necesita de carisma y entrega sincera desde ambos integrantes de la terapia.
Ahora que sea duradero en el tiempo es mi inquietud. Nunca he visto a alguien que haya sido dado de alta, primero porque tendemos a abandonar lo que no tiene resultados tangibles en corto tiempo, o porque esa persona vuelve al especialista por otra cosa que necesita ayuda, que he visto muchos casos. Quizás estoy yendo en contra de lo expuesto, pero es lo que me ha tocado ver, espero que me den la contramuestra a esto, lo espero en verdad. Y habrá también tenaces en su meta de superar sus dificultades por medio del intelecto.
"Los aprendizajes deben ser duraderos en el tiempo" y en un aprendizaje tan integral como el que supone este tema, son muchos los factores que intervienen (aquí evoco los porcentajes expuestos por Alejandra en sus aportes más arriba)
Estoy hablando de algo tan subjetivo como lo que yo he visto, no tiene porqué ser una constante.
Pero si hay alguien que estudió los patrones de conducta y la interacción con la vida actual, creo que es importante ver cómo nos va con esa intervención en nuestras vidas. Finalmente son consejos, que si uno es muy obstinado y no los lleva a cabo, las cosas no llegan a fructificar.
Es fuerte decir que uno es el culpable de lo que pasa, pero es real. Las circunstancias siempre están ahí en estado latente, y no por ello no existen. Depende de nosotros cómo convivimos con esas circunstancias. Como en el caso de la muerte, nadie está preparado hasta que se te muere alguien importante de tu vida. El dolor puede ser inmenso o soportable, pero lo que aprendemos de eso sólo se entiende cuando lo miras hacia atrás, y lo tomas en la mano para seguir con el siguiente paso. Como somos imperfectos, necesitamos que nos ayuden a decantar esos dolores y pruebas.
Lo rico que entrega la terapia es que al contarle cómo lo llevaste, no le haces daño a tu interlocutor. Por ejemplo si se muere tu abuela, no puedes conversar con tu madre de tu propio dolor y pretender que eso te sane. Si lo conversas con un amigo, te liberas, quizás haya vivido lo mismo y te puede decir que también sabe lo que sientes, pero de ahí a ayudarte a intelectualizar tu dolor uf eso imperativamente es labor de un sicólogo.
Me refiero a intelecto, porque es este quien nos conduce por la vida, aun cuando nos dejemos llevar por los sentimientos siempre hay un razonamiento interno, por último una voz interna que nos hace diferenciarnos entre personas, porque no todos reaccionamos igual.
"Cada persona es un mundo" y el terapeuta la persona que nos hace salir de la atmósfera; desde esa estación espacial, vemos cómo gira nuestro mundo en torno a sí mismo y a los otros planetas.
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PALE sinzenti2racional