Ojo con los bivalvos
A las clásicas enfermedades transmitidas por el consumo de pescados y mariscos, y las derivadas de la ingestión y contacto con agua de mar (tales como cólera, fiebre tifoidea y hepatitis), en los últimos años hay que agregar una serie de enfermedades infecciosas y toxico-infecciosas que tienen este mismo modo de transmisión.
Los patógenos responsables de estos nuevos procesos son propios del mar. Una característica de este nuevo grupo de enfermedades es que dada su reciente aparición la biología de los patógenos que la producen, las causas de su aparición y su epidemiología están en gran medida indefinidas.
No obstante, ellos tienen una gran relevancia, ya que pueden producir un alto número de episodios de morbilidad, casos de mortalidad y grandes pérdidas económicas, además de alteraciones sociales en la población dedicada a labores extractivas y manipulación de productos del mar.
En el caso de Chile, la reciente aparición de estas nuevas patologías se ha manifestado por epidemias de diarrea aguda, producidas por el Vibrio para hemolítico. Similarmente, en los últimos tiempos ha habido en Chile un aumento substancial de floración de algas nocivas (FANs), que han intoxicado a personas (en escala secundaria a la ingesta de mariscos bivalvos) que se han contaminados con las toxinas producidas por estas algas.
La creciente magnitud de estos fenómenos indicaría que se están convirtiendo en un importante problema de salud pública en Chile.
Las intoxicaciones humanas, como resultado de FANs (algas nocivas) en el mar, se han presentado en diversas partes del mundo y es una patología que pareciera estar en indiscutible aumento.
Las neurotoxinas y otras toxinas producidas por las algas que componen estas FANs, que generalmente son dinoflagelados o diatomeas, son adquiridas por mariscos, zooplancton y peces herbívoros.
Los dinoflagelados son especies unicelulares, que forman parte del plancton marino. Si bien las hay de agua dulce, algunos dinoflagelados son responsables de las “mareas rojas”, pues sintetizan fuertes toxinas.
El nombre procede del griego: dinos, girando, y del latín, flagellum, látigo.
Y las toxinas son producidas por distintas especies de estas algas microscópicas, que pueden pasar a los moluscos y a los peces que se alimentan de ellas, acumulándose en estos. Son un problema sanitario serio, cuando por causas medioambientales se producen crecimientos exponenciales en las poblaciones de dinoflagelados.
Estos episodios, ligados a diversas condiciones ambientales, como temperatura del agua, insolación o disponibilidad de nutrientes, son difíciles de predecir, aunque se producen siempre en los meses del año no muy fríos.
Son fáciles de observar, ya que la gran cantidad de organismos en el agua le presta color y reflejos rojizos visibles, formando las ya mencionadas “mareas rojas”. La máxima toxicidad individual se produce hacia la mitad de la etapa de crecimiento exponencial de esos pequeños organismos.
Los mariscos bivalvos, como los choritos, las cholgas, las almejas y los mejillones concentran en su carne estas toxinas, y se convierten en vectores directos de esas toxinas.
Los síntomas tóxicos se manifiestan después de la ingestión de los bivalvos, ya sean crudos o cocidos, puesto que las toxinas son termo resistentes.
La capacidad de los mariscos bivalvos para concentrar estas toxinas se debe a que son capaces, en promedio, de filtrar
VENENO AMNÉSICO
El ácido domoico (AD) producido naturalmente es una sustancia tóxica que actúa sobre el sistema nervioso central, produciendo la destrucción de la célula neuronal.
Los síntomas que el AD produce se inician entre los 30 minutos y las 24 horas después de consumido el molusco. En las intoxicaciones menos severas se producen vómitos, diarreas, calambres musculares y dolores de cabeza.
En los casos más severos se presenta abundante secreción bronquial, dificultad en la respiración, pérdida del equilibrio, y la pérdida de la memoria y las alteraciones de conciencia pueden ser consecuencias permanentes, ya que, especialmente en personas adultas, la toxina puede destruir el tejido nervioso responsable de estas funciones, pudiendo estas complicaciones confundirse con una demencia.
Luego viene un estado de coma y la muerte por paro respiratorio.
VENENO PARALÍTICO
Se caracteriza por un período corto de incubación, de menos de una hora, y se manifiesta con parestesias (sensación de hormigueo) y adormecimiento del área perioral (alrededor de la boca) y de las extremidades, con parálisis, incoherencia al hablar, disfagia (dificultad para tragar) y, finalmente, puede causar muerte por parálisis respiratoria.
VENENO DIARRÉICO
La toxinas del grupo VDM (Veneno Diarréico de Mariscos) produce diarrea leve, con un tiempo de incubación corto, incluso de 30 minutos, que se acompaña de vómitos y, generalmente, se resuelve en dos o tres días, y carece de complicaciones neurológicas. El diagnóstico diferencial de la diarrea producida por el VDM se hace con diarreas bacterianas, también trasmitidas por mariscos y pescados, como la producidas por Vibrión parahaemolyticus y la Salmonella.







Encuentro bacán eso de la amnesia jajaja
----------------
.:.Y miraba melancólica la pequeña Amalia, preguntándose quien era cáncer y porque se había llevado a sus padres.:.