2008: el año que vivimos en crisis
En lo internacional
Quizás quede registrado como un año de inflexión en el sistema monetario y neoliberal, toda vez que los Estados han tratado de frenar una crisis que viene del mercado mundial de capitales, sobrepasando su manejo y competencias, con aplicación de recetas keynesianas y de intervencionismo estatal que hieren profundamente los dogmas de fe del sistema global.
Pero eso sería una óptica meramente economicista para
resumir un año de turbulencias y lo real es que el 2008 está concluyendo con el
sello de la guerra y la muerte: Israel está bombardeando la franja de Gaza y
hay centenares de víctimas. Ha sido la más sangrienta operación militar de
Israel contra los palestinos en 40 años La tesis de guerra preventiva vuelve a
aplicarse, esta vez con una capacidad disuasiva que va mucho más allá de la
legítima y equitativa represalia en contra del enemigo que amenaza el territorio israelí con sus misiles.
Mientras el mundo celebraba Navidad, la guerra se enseñoreaba de nuevo en
Palestina.
Este
Obama llega al poder con grandes expectativas a sus
espaldas, siendo la principal la esperanza de la civilidad planetaria por una
recuperación económica de esta economía que ha sido el poder comprador del
planeta, que da tiraje a las economías que le proveen de insumos y bienes de
consumo. Se hizo evidente el 2008 que en el sistema neoliberal las
multinacionales han emigrado a China para profitar de las condiciones laborales
leoninas que ese régimen totalitario mantiene como el gran imán para atraer
inversión extranjera. Al entrar en la gran crisis, tanto europeos como
norteamericanos se dieron cuenta que su industria había emigrado a China, en
perjuicio de la generación de empleo nacional, lo cual aparece como un hecho
consumado y sin retorno.
En lo nacional
El gobierno de la Concertación ha cruzado por su
peor momento en el 2008, pero, pese a ello, la Presidenta Michelle Bachelet mantiene
casi intacta su popularidad y adhesión ciudadana. Las elecciones municipales
fueron un llamado de atención, ya que se perdieron alcaldes en comunas
emblemáticas.
Se reflejó este año un extendido descontento por los
fallidos proyectos que le dejó como mochila al gobierno de Michelle Bachelet su
antecesor, Ricardo Lagos Escobar. El Transantiago, el caso EFE, los nuevos
escándalos detectados en el MOP y los que trataron de echarse bajo la alfombra,
reaparecieron con fuerza cuando Lagos pretendió ser nominado candidato
presidencial. Fue el momento en que afloró la crítica más aguda. Casi un millón
de personas en Facebook funaron literalmente esa candidatura, que terminó por
retirarse.
En cambio, con una posición mucho más asertiva frente al
sentir ciudadano, Eduardo Frei fue capaz de proponer un sistema público de
transporte, gestionado por el Estado, antes que seguir inyectando recursos en
un proyecto fracasado. Adolfo Zaldívar fue más a fondo y su actitud significó su
expulsión del partido demócrata cristiano, un desacierto estratégico de Soledad
Alvear y su mesa, que pesaría notablemente a la hora de las elecciones
municipales, terminando en la caída de la senadora Alvear y el ingreso potente
de Frei como la carta más sólida y coherente como para recuperar una propuesta
de futuro. Por su parte, los seguidores de Zaldívar y Mulet fueron capaces de
generar un nuevo referente político, el Partido Regionalista Independiente, que
pesó en las elecciones municipales y puso al Senador disidente en la
Presidencia del Senado.
El Partido Socialista ha sufrido, a su vez, la fractura
expuesta que le ocasionó la salida del díscolo Senador Navarro, que se ha volcado
a la izquierda gestionando el MAS con el Juntos Podemos. Chile Primero se ha
desperfilado al fracasar Fernando Flores en la inscripción como Partido de ese
movimiento. Las turbulencias entre PPD y PS no han cesado y un José Miguel Insulza
dubitativo en poco ha ayudado a ese bloque que pretendía representar al
progresismo y que hoy aparece cruzado por inconsistencias y ambigüedades, con
muchos descolgados que abiertamente se han inclinado por Eduardo Frei. El
Partido Radical, por las suyas, ha
levantado como su candidato presidencial al Senador Gómez, quien ha explicado
que las primarias son indispensables para legitimar y dar fuerzas a la campaña
de la Concertación.
Por el lado de la Alianza por Chile, se ha avanzado en un
consenso pragmático que significa apoyar a Piñera como la opción más segura. En
el conglomerado hay heridas abiertas, pero la expectativa de ganar después de
20 años una lección en forma democrática, ha ordenado las filas de la UDI y
resignado su pretensión de llevar candidato.
Por lo tanto, llegó diciembre con los candidatos semi
alineados. Un Piñera corriendo solo, por un lado, y por el oficialismo, varias
cartas que se van ubicando para unas primarias abiertas que quieren abrir la
participación popular a la juventud renuente a ejercer su derecho a voto, de
manera de captar de alguna manera su energía para una nueva Concertación, que corrija y se esmere en nuevos compromisos
por la profundización democrática. Frei es el líder que aparece de manera más
proactiva, entregando un plan de acción, con medidas de reforma a la Constitución,
que entregarían mayor soberanía a la ciudadanía y a las regiones.
El 2008 en resumen se cierra con la lección aprendida de que
la reducción del mandato presidencial a 4 años fue un craso error político,
derivado quizás de las cuentas alegres del Presidente Lagos que quizás soñaba
mesiánicamente con ser quien volviera a la Moneda para el Bicentenario. Pero la
historia le pasó la factura este 2008 y le obligó a dar un paso al costado,
mientras la Presidenta Bachelet ha sido la única en el gobierno que ha
mantenido la credibilidad y simpatías de la gente, con lo cual todos reclaman
que el período de 4 años jamás debió ser y que amerita ser corregido a 5 o 6
años.
Para el primer trimestre del año 2009 deberían producirse
definiciones medulares. Se espera que Piñera opte por el fideicomiso ciego para
desligarse de sus negocios y que la Concertación cumpla el rito necesario de
las primarias abiertas. De allí en más, será el debate abierto en las redes
sociales lo que en definitiva defina la
intención de voto. Quienes creen que con marketing farandulero podrán manipular
a la gente de a pie, creo que fracasarán rotundamente.
Queda registrada en el 2008 la gran movilización social que
lograron la ANEF y la CUT, en el paro nacional de los empleados públicos, el
cual demostró que la clase media ha sido capaz de rearticular su organización
social logrando jaquear a la clase política, exigiéndole cumplir con las
reivindicaciones gremiales. Esta movilización no estaba en la agenda oficial y abrió nuevos escenarios, que pueden
ser impredecibles si los candidatos no tienen la sensibilidad social para
escuchar e interpretar lo que esa clase media movilizada está exigiendo. Se
trata de realizar correcciones efectivas de un modelo concentrador de la
riqueza y caldo de cultivo para la convulsión social que nadie desea.
Desde Valparaíso, 28 de diciembre de 2008.






