Creatividad y Corporalidad / Adios a la ampolleta prendida

La verdad es que esta imagen tiene un “background” socio-cultural fuertísimo desde los tiempos de Aristóteles, pasando por Descartes y la revolución industrial, que han hecho del racionalismo y reduccionismo nuestro modelo de conocimiento y modulado nuestra educación.
Es así como el foco de nuestro desarrollo como persona está puesto en el desarrollo de nuestra mente, relegando al cuerpo, a un mero rol de “medio de transporte” de ésta. Incluso dentro del desarrollo mental, el racionalismo hace que la balanza este fuertemente sesgada hacia el desarrollo lógico - matemático por sobre las capacidades holísticas, siendo las matemáticas y lenguaje la cúspide de los programas educacionales mientras las artes quedan relegadas a un plano de menor importancia.
Dado lo anterior, es lógico que al hablar de creatividad e innovación evoquemos la imagen de al ampolleta encendida en nuestras mentes.
Sin embarqo, esto es del todo errado y quizás una de las razones importantes de por que escolares, universitarios y profesionales Chilenos carezcan de la capacidad de crear e innovar.
El proceso creativo es un acto de apertura y transformación completo, de cuerpo, mente y alma. Es un acto de naturaleza sistémica en donde el hombre se despoja, explora, prueba, quiebra, transforma y sintetiza para crear una nueva realidad.
El mejor ejemplo de esto, son los niños y su proceso de descubrir el mundo, quizás la instancia de mayor creatividad e innovación en la vida de una persona. ¿Acaso vemos a un niño sentado “racionalizando” todo lo que ve y formulando teorías e ideas de la realidad? No, por el contrario, el niño se mueve, toca, siente, prueba, piensa y vuelve a tocar a sentir y probar en proceso continuo de modulación y transformación de la realidad.
Si queremos hacer de la creatividad y la innovación parte central de nuestras vidas, entonces tenemos que sepultar la imagen de la ampolleta encendida en la mente y lanzarnos a explorar y sentir con toda nuestra corporalidad sin distinción de cuerpo y mente, sino que ambos interactuando en un proceso continuo de modulación de la realidad.







Cuando chica jugaba a darme vueltas por el pasto con los ojos cerrados, al terminar, abría los ojos y todo el mundo me daba vueltas, todo giraba estando ya quieta....mi imaginación volaba, me sentía libre. Sensitivamente, buen artículo.
Saludos
Y por lo mismo que dices en tu artículo, creo que debiera darse mayor importancia a las artes en el currículum educacional chileno, y no considerarlas "recreo" o la oportunidad para sacarse 7 y subir el promedio. A traves de las artes no solo se aprenden técnicas, sino tambien formas de pensamiento divergente que ayudan al desarrollo de la creatividad, habilidades que le servirán a cualquier profesional de cualquier área.
Saludos