
TVN, lunes a viernes 20:00 a 21:00 hrs.
Una de las historias que atraviesa la predecible trama de esta teleserie es la de Julieta (Mónica Godoy), esposa del mayor de los hermanos y autoproclamado administrador del fundo-finca-predio-ganadería (no queda claro) Rinconada Del Monte, Juan Del Monte (Jorge Zabaleta). Palpita aun en mi mente una escena de algún capítulo visto al azar. Con una fuerte carga sicológica y/o patológica, evidenciada, me atrevo a apostar, no por una gran actuación, ni mucho menos un gran guión, sino a causa de una estupenda dirección (María Eugenia Rencoret).
En la escena, Julieta se ve presionada-forzada-obligada a contarle a su marido (quien está enamorado de otra) que le han diagnosticado cáncer y por consiguiente va a morir. Aparte de la música incidental, las lágrimas y los primeros planos de ella, los recursos sicológicos de esta escena, en beneficio del efecto televisivo son varios, por enumerar algunos: la muerte de una mujer hermosa (para Poe "el tema más poético del mundo"), la mujer engañada y el despecho y un marido con la conciencia turbia. Cuando ella dice: "Tengo cáncer", su rostro se ilumina, los ojos se prenden como expectantes y una leve sonrisa corona su expresión indefinible: tristeza-alegría y angustia-desahogo. La cara de él, inexpresiva, la conciencia que lo atormenta hasta fruncir el seño, "¿qué?". La reiteración, el tiro de gracia: "tengo cáncer". Él, de inmediato decide dejar a su amante (típico), con quien había intimado sólo horas antes. Ella se ve triunfal, como cuando una mujer se embaraza para embaucar a un pelmazo, como cuando una madre llora y habla pestes a su hijo de su marido y de lo malo que ha sido este infame con ella, como cuando el cura en plena misa pregunta ¿cuánto vale el perdón de tus pecados? justo antes de pasar el canasto de limosna a la comunidad de feligreses. Oportunidad precisa y aprovechable, para hacerlo sentir culpable, también, de aquellos meses en que ella le fue infiel con su propio hermano y antes que pueda reaccionar reafirmarle, categórica: "Sí, cáncer, me voy a morir". Él piensa en lo hijo de puta que ha sido: "Estaré a tu lado en todo momento, puedes contar conmigo, no te dejaré sola". Ella, muy dentro de si misma, entre lágrimas y sollozos, sonríe triunfal y altiva, serena y lo que es mejor: enferma.
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¿Quiénes son esos?
Además tu ya sabes que por estos años ya nada es intrínsicamente original. Ya todo se pudrió. Ahora viene la desintegración y le re interpretación de todo lo que ya fué. Musical, literal y artísticamente hablando. Lo ünico que innova es la ciencia.
Oh si, la ciencia.
El mismo origen...
Sí, es que la ciencia y el arte a través de la estética comparten el mismo origen: la filosofía.