teresa bravo galaz

¿Qué nos está pasando?

Estimados amigos. Tengo una carta que una amiga me envió:

VIÑA DEL MAR, 29.12.08

Queridísimas mías:

Refiriéndome a la cantidad de información inútil que acumulamos en nuestro tolerante cerebro, me asaltan las siguientes preguntas:

1. ¿De qué me sirvió aprender a hacer Berlines?.

- Nunca hice Berlines en mi casa. Además los que vendían los Lagomarsino y los del Café Vienes, eran exquisitos.

-Creo que las profesoras de Economía Doméstica de aquella época pertenecían a alguna raza de inmigrantes italianos o alemanes, ya que también nos enseñaron a hacer Strüdell, Kuchen, etc., etc.

2. ¿No pensaron aquellas bien intencionadas profesoras que más nos hubiera servido aprender a ser unas buenas esposas?


- Podríamos haber aprendido el arte de la coquetería y la seducción para mantener viva la llama del amor de nuestros amados esposos.

- Tal vez nos hubieran enseñado a hacer unos buenos masajes estimulantes para reponer a nuestros "mal asalariados" y extenuados compañeros.

- O cualquier otra buena técnica para levantarles el ánimo y estimularlos después de sus agobiantes jornadas laborales.


- Aprender, por ejemplo a atraerlos para compartir con nosotras una linda velada vespertina e incitarlos a que nos inviten a cenar afuera o a bailar a algún lugar romántico.

- Debieron enseñarnos a seducirlos para que se olviden del Control remoto y evitar que se desplomen sobre nuestro maravilloso cubrecamas recién estiradito.


3. En fín, enseñarnos a ser mujeres, hermosas y femeninas. Cómplices y conquistadoras permanentes de nuestros poco valorados esposos.


- Ser la luz y la belleza del HOGAR.

4. A veces siento que los tiempos de post guerra nos llevaron a esta enseñanza tan independiente, por un camino de autosuficiencia. Un camino en que el hombre y la mujer finalmente se enfrentan, compitiendo por un lugar que, más bien, debieran compartir.


5. Existía la posibilidad de que otra guerra nuevamente nos pudiera arrebatar a nuestros hombres. Fue así que la enseñanza se transformó en lo que es en la actualidad. No hace diferencias de género. Hombre y mujer aprendiendo las mismas materias y profesiones.


6. Al final, el desencuentro, la pérdida del rol existencial, el temor al sexo opuesto y finalmente,


- Tú ganas tanto, pués yo también.


- Me las puedo batir sola, así es que vamos virándote.


¡ Y se acabó! .

Pués así no más.

Se fue.

Sin chistar y sin pedir explicaciones.



¿Se puede continuar en esta especie de guerra de sexos y violencia?.


Aumentaron los femicidios, la pedofilia, la homosexualidad y todas las atrocidades que nos podamos imaginar.


Hombres incubando hijos en vientres de óvulos adquiridos en algún Banco de óvulos anónimos.


¿Qué sentirán esos hijos de óvulos de madres no identificadas?


¡SERAN LOS FUTUROS HIJOS DE OVULOS!


Han pensado en el Certificado de Nacimiento:


Nombre de la madre: Ovulo

¿Y todo por qué?

Porque nos mandaron a trabajar y se nos olvidó o no nos enseñaron a ser mujeres.


Era mejor aprender a hacer Berlines


¿Para què?

Pués está claro, para que nos instaláramos con una Fábrica de Berlines, por si nuestros maridos morían en una nueva Guerra Mundial.


Nos dieron herramientas para prescindir de ellos y, creo que.


Fue así como perdimos la ternura y el sentido de nuestra identidad.


7. Los hijos solos todo el día. Viendo Tele. Padre y madre trabajando para poder brindar una educación de buen nivel y acorde a las "necesidades" de sus cachorros.


Todos corren a mi alrededor, para Australia, al Japón y Nueva Zelanda.


Yo me quedo nuevamente sola, pero estoy feliz de tenerlas como amigas. Me quedan algunas neuronas en desuso y espero que me ayuden a entender, por lo menos, en parte,


¡Qué diantres nos pasó!

Las quiero como siempre:


Shaylo.

 

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