Leyendo Maturana, biólogo y filósofo chileno me puse a reflexionar sobre la objetividad de la información. Se supone que el periodismo tradicional transmite el conocimiento verdadero y objetivo siguiendo las reglas de la ética periodística. Entre nosotros, pregunto: ¿cómo es esta objetividad? ¿Existe la objetividad en el sentido tradicional? ¿Puedo transmitir mi conocimiento, mi experiencia como lo único verdadero y objetivo? Personalmente no creo que un periodista sea capaz de conocer y presentar a un tema sin referencia a su experiencia personal, social y cultural. ¿Qué conocimiento entonces estamos recibiendo? ¿Qué objetividad y verdad recibimos? Maturana desarrolla los conceptos de objetividad: sin paréntesis y entre paréntesis. Estos dos tipos de objetividad los interpreto como dos caminos del periodismo. 
El periodismo tradicional funciona se basa en la objetividad sin paréntesis, porque adapta la postura de tener un acceso privilegiado a una realidad independiente, donde distintas interpretaciones no pueden ser consideradas por las razones políticas o simplemente técnicas. El periodismo tradicional, en este sentido presenta la realidad construida por un grupo de profesionales que se supone tienen acceso privilegiado al conocimiento y su transmisión. Esta exclusividad promueve cierta desigualdad social y lleva al conocimiento parcial e insatisfactorio.
La filosofía del periodismo participativo podría estar relacionada con el concepto de la objetividad entre paréntesis, que apunta a la incapacidad de conocer y percibir de la misma manera la realidad (Maturana1997: 43). Esta perspectiva implica un cambio en los conceptos de realidad y observador, en el sentido de que la realidad depende del observador/periodista. Puesto que cada uno de nosotros percibe la realidad de manera distinta y la interpreta según la experiencia personal y su ambiente sociocultural, no se puede asegurar que exista un conocimiento objetivo y universal. Además, hay que asumir que no existe acceso privilegiado al conocimiento y ni la verdad absoluta ni la relativa, sino muchas verdades diferentes en muchos dominios distintos (Maturana 1997: 45). El periodismo participativo posibilita presentar estas realidades con igual valor, donde no existe el acceso privilegiado al conocimiento y ni a su transmisión. El desarrollo técnico regala un medio a cada quien quiera hablar y opinar (obviamente sólo a aquellos que tienen acceso a la red: pero eso es otro tema de discusión), por lo tanto aunque el conocimiento transmitido sea personal y poco profesional, recibimos una riqueza de las miradas distintas y un dialogo abierto y vivo.
Fuente: Maturana, Humberto (1997): “Emociones y lenguaje en educación y política”. Dolmen/Ced: Santiago.


















Que excelente articulo!!
Me gustaría acrecentar que, como observador entre paréntesis, incluso al leer o escuchar las noticias de un periodista que se posiciona en su actuar sin los paréntesis, también puedo leerlo así, es sólo tener presente que, hasta en los más “objetivos” de los comentarios o las más racionales opiniones siempre hay un observador que las emite y este observador solamente las puede emitir desde su observar.
Gracias por traer esta reflexión
Catalina
En este
En este articulo quise mostrar que no exuste la objetividad en el sentido tradicional: todo lo que percebimos pasa por un filtro de nuestra experiencia personal y sociocultural. Aprarte de eso hay que tomar en cuenta, las informaciones que recibimos, tambien escribió un periodista, que tambien esta un ser humano y simplemente no puede ser 100% objetivo. Mucha gracias por Tu comentario Karo