
Escrito por Gerardo Espíndola
Periodista
"Si
los atinadores fuesen ciudadanos chinos y nuestra sede central estuviera en
Pekín, a estas alturas, muchos de nosotros ya hubiéramos sido detenidos,
brutalmente apaleados, torturados de diferentes maneras, encarcelados, violados
y posteriormente dados por desaparecidos". Así se inicia la crónica "La
cara oculta de la China", publicada por Miguel
Ángel Márquez en noviembre de 2005 en El Morrocotudo.
Palabras que dos años después se hicieron en parte realidad de manera brutal
sobre un ciudadano de esta nación. Se trata de Wei Wenhua, un empresario chino (director general de la
compañía constructora "Shuli Architectural Engineering") de 41 años,
quien fue asesinado a golpes por fuerzas de la policía, mientras sacaba
imágenes a una manifestación.
Las imágenes que intentó grabar, fueron de una protesta de vecinos de un
ayuntamiento de la localidad de Wanba, Tianmen quienes intenta
ban impedir que un vehículo de
basura del departamento de sanidad botara desechos cerca de su aldea.
Según indica Wikipedia
Wenhua fue agredido por un grupo de treinta o más oficiales de la "Chengguan", un nuevo cuerpo de policía
urbana chino encargado de reprimir delitos menores y la migración interna, que
se carateriza por sus constantes abusos de poder. La agresión
se produjo al interior de un vehículo durante, falleciendo finalmente en el
hospital.
Tras el asesinato, familiares de Wenhua se reunieron en la puerta del
ayuntamiento de Tianmen, donde se manifestaron junto a miles de personas.
Posteriormente se inició una investigación
del caso, lo que llevó a que Qi Zhengjun, secretario general del gobierno
de la ciudad y comandante de la fuerza municipal fuera cesado de su puesto, más
de cien funcionarios investigados y cuatro personas fueron detenidas.
A un año de este hecho y siendo parte de la Red de Diarios Ciudadanos
y uno más de los bloggeros
en Chile, me quedo con la reflexión de Reporteros
Sin Fronteras, tras el brutal asesinato de Wenhua "No hay justificación para este comportamiento.
Wei es el primer periodista ciudadano que muere en China por lo que estaba
intentando filmar. Fue golpeado hasta morir por hacer algo que cada vez es más
frecuente y que era la única prueba para aplicar la ley contra estos oficiales
que sobrepasaron los límites".



















Ante tamaño y brutal agresión, mas que...
... lamentar el hecho, lamento la falta de comentarios.
Pareciera que las atrocidades cometidas en China no tuvieran el mismo valor del resto del mundo.
Queda claro que un gobierno tiránico, del color que sea, aplicará la brutalidad como eje de su comportamiento.